150 años… Das Kapital

Por Armando Martínez Leal

@armandoleal71

 

 

Y ¿con qué fin toda esa dialéctica en historia?

¿para qué ir al paraíso estando muerto?

¿para qué alcanzar la gloria estando vivo

si la gloria esta muy lejos de este huerto?

Todos juntos, afirman los que saben de distancias

llegaremos al final de la estructura

escultura de cadáver y concreto

a posarnos al final de la cultura.

Hay también quien afirma que tan sólo es sufrimiento

soportable nada mas en el olvido

el que canta va buscando algún sediento

para echarle encima su vaso vacío.

Yo no sé hasta dónde se reciente lo vivido

pues saberlo es simplemente estar ya muerto

seguiré siempre cantando a lo prohibido

y gozando de los frutos de este huerto

Y, ¿con qué fin….

Jaime López (Poeta)

 

Este 14 de septiembre, se cumplen 150 años de la publicación de una de las obras fundamentales en la historia del pensamiento: Das Kapital. Kritik der politischen Ökonomie de Karl Marx. Su circulación fue extremadamente problemática, estando en vida, Marx realizó diversas enmiendas y correcciones, se sabe que al menos fueron tres al Tomo I de esta monumental obra. El pensamiento de Karl Marx junto al de Friedrich Nietzsche y Sigmund Freud son el diagnóstico crítico del proyecto civilizatorio emanado de la Ilustración, por tanto de la Modernidad.

Marx, Nietzsche y Freud asumieron el reto intelectual de pensar nuestra contemporaneidad y las implicaciones que tiene el proyecto civilizatorio actual, dilema que implicó una odisea, que como Homero tuvieron que extraviarse, deambular por distintas zonas de lo humano para finalmente llegar a un posible puerto. La obra de estas colosales mentes es el diagnóstico de nuestra patología civilizatoria, su actualidad es incuestionable, porque lo que ellos plantearon en sus líneas continúan siendo los dilemas a los que nos enfrentamos; pero además, por la incomprensión que los rodea.

En el caso de Das Kapital, no sólo están las correcciones que Marx hizo, sino también las adecuaciones que realizó del Tomo I para la versión francesa que él mismo revisó reduciendo ciertos pasajes que son claves, con el objetivo de adecuarla a su lector galo. Por otro lado, tenemos la edición póstuma del mismo Friedrich Engels que incluye enmiendas y comentarios introductorios. Esto de inició, conlleva que este primer tomo que cumple 150 años tiene varias versiones, por ello la edición en español de Siglo XXI editores da cuenta de tal problemática, asumiendo el reto y elaborando una versión crítica del mismo, si bien no cubre las distintas versiones, si hace un esfuerzo por aproximar al lector en castellano de El Capital.

Para la versión en español de Das Kapital contamos con dos versiones importantes, la del Fondo de Cultura Económica realizada por el jurista, historiador y traductor Wenceslao Roces, está traslación fue la que tuvo mayor difusión en habla castellana, desafortunadamente después de mucho tiempo se dio cuenta de las ausencias y deficiencias de la misma. La traducción más importante en español y tal vez la más fiel al original, si es que ello puede lograrse, es la de Pedro Scaron editada por Siglo XXI editores, está versión al castellano da cuenta de la problemática del texto y, de las adecuaciones que en vida realizó Marx al mismo.

Das Kapital cumple 150 años de existencia, un libro que ha trascendido su tiempo y espacio. Das Kapital debe ser leído como el trabajo de un filósofo reflexionando sobre su tiempo y espacio e intentando develar a través de la superestructura la naturaleza del capitalismo. El principio que movió a Karl Marx fue la incertidumbre que generó la afirmación de su maestro Hegel —él fue la mente más destacada de los hegelianos de izquierda— sobre la caracterización del Estado capitalista, recuerdo hoy como uno de mis maestros de filosofía hablaba sobre ese Hegel, “como un buen burgués”, si es que la expresión cabe dentro de la dinámica misma del capitalismo.

Hegel era un buen burgués cuando pensaba que las contradicciones culminarían bajo el Estado capitalista; sin embargo, el hegeliano de izquierda, Marx apostillo a su maestro y encontró en el proyecto capitalista, emanado de la Modernidad, la contradicción que da cause a la historia. La historia para Hegel es producto de las contradicciones que se expresan entre: señor feudal y el siervo, amo y esclavo, la aportación y crítica que Marx elaboró a la dialéctica hegeliana fue distinguir la contradicción histórica en el capitalismo: Burgués vs. obrero.

Los Grundrisse o “Elementos fundamentales para la crítica de la economía política” deben ser considerados, desde una perspectiva metodológica, como la elaboración crítica, momento introductorio, donde Marx, da cuenta de la revisión de la obra de su maestro e inicia el proceso de elaboración de su obra: Das Kapital. Los Grundrisse fueron elaborados una década atrás de El Capital (entre 1857-1858) que es donde finalmente desarrolla su planteamiento teórico.

La obra entera de Karl Marx ha sido reducida a una lectura estrictamente economicista; es cierto, a partir de la superestructura se entiende la mecánica reinante en el capitalismo, así como se concretiza el concepto de plusvalor. La explotación del burgués al obrero, que sólo posee su mano de obra, es la cristalización de la dinámica de la contradicción que mueve la historia y puede dar origen a las revoluciones. La obra marxiana también fue leída estrictamente desde una perspectiva ideológica, dejando de lado sus grandes aportaciones teóricas. Das Kapital fue elevada a su extremo máximo, para muchos jóvenes de los años sesenta del siglo pasado, era visto como una biblia. Se trata de un proceso de cosificación de la obra marxiana.

Muchos de los lectores de Marx, evaden la lectura de los Grundrisse y prefieren leer Das Kapital a través de otra fuente o interpretación, es decir la obra marxiana fue objeto de culto pero sin conocimiento al fondo de la misma. En México y Latinoamérica el caso paradigmático fue la versión del caricaturista Rius quien con su sui generis pedagogía enseñó a muchos jóvenes el pensamiento marxiano (Marx para principiantes), desafortunadamente los marxistas eran más riuistas que marxianos. Sabían de Marx a través de Rius, pero nunca se tomaron la molestia o fueron lo suficientemente rigurosos en leerlo.

Das Kapital cumple 150 años, muchos de esos años oscurecidos por una enorme incomprensión y luego por un cómodo “desecho” de su obra. Los intelectuales y cientistas sociales de los años sesentas, setentas y ochentas, llenaban sus repisas de libros con las obras completas de Marx, como el nuevo rico compraba enciclopedias o cientos de libros que le daban estilo a su existencia. A finales de las década de los noventas del siglo pasado y después de la caída del Muro de Berlín, los anaqueles sufrieron una transformación, Marx dejó de ser objeto de culto para ser desechado como cualquier mercancía en desuso.

La prescripción del pensamiento marxiano de los planes de estudio de las licenciaturas en ciencias sociales habla de la terrible incomprensión a la que fue sometido el pensamiento marxiano. Para algunos fue un arma de guerra, aunque la mayoría de esos jóvenes no sabía ni blandir un rifle… Das Kapital es un arma de guerra, como lo son los Grundrisse, La lucha de clases en Francia o El Manifiesto Comunista. El pensamiento marxiano es un arma de guerra como lo es cualquier pensamiento crítico que sea construido rigurosamente, pero para usarla hay que saber tirar.

Das Kapital cumple 150 años y en sus páginas Karl Marx nos da cuenta de las anomalías del capitalismo pero también de la urgencia de cambiar al mundo. Marx extrapoló esta urgencia y la llevó a su extremo, para él no había una separación entre teoría y práctica, eran momentos metodológicos intrínsecos. Detrás de los grandes movimientos revolucionarios del siglo pasado está, el gran filósofo Karl Marx, quien es vital para entender la lógica del actual proyecto civilizatorio. Porque nuestro presente está inundado de injusticias. Porque nuestro presente fue en muchos sentidos vaciado de sentido dejándonos en una absoluta orfandad. Porque para identificar los conflictos a los que confrontamos es urgente leer, releer… comprender a Karl Marx.

 

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