2018… el tiempo mexicano y su impostura

Por: Armando Martínez Leal

@armandoleal71

 

Bis später Yuls… Grüß dich Yuls!!!

 

Hanuka, la fiesta de los macabeos,

los pocos que se alzaron contra

un imperio mil veces más fuerte.

No pudieron prevalecer en la guerra:

era una victoria imposible.

Pero sí triunfaron en la batalla

de la dignidad y la libertad,

dando a su pueblo una razón para existir

en las terribles pruebas

que siguieron a la Noche Buena,

la fiesta del que nació y murió

en defensa de un mensaje

de solidaridad y esperanza infinitas…

Enrique Semo

 

Estamos en las postrimerías de 2018. El año en que tal vez viviremos en peligro. ¿2018 el año de la inflexión mexicana? ¿2018 el año del Coup d’etat blando mexicano? ¿2018 será el año en que Andrés Manuel López Obrador llegue a la presidencia de la República? When no-one else can understand me. Hace 18 años el historiador Enrique Semo, escribió Feliz Hanuka o Navidad, lo que más le agrade, el texto fue publicado en la revista Proceso (#1206). 1999 fue la antesala a la alternancia electoral en México. 2018 será el quiebre mexicano, cómo se le vea, desde la óptica de aquellos que desean el cambio, o bien la continuidad. Pero 2018 será histórico, implicará el agotamiento de los procesos electorales como única vía del cambio y transformación de un país. Los ciudadanos debemos ser macabeos de nuestro tiempo.

Enrique escribió su texto en los finales del siglo XX. La centuria que nos dio revoluciones, plasmó el horizonte humano lleno de esperanza y solidaridad. Ambas postas son milenarias, nos llevan a luchas ancestrales. When everything I do is wrong. Luchas que la gran mayoría de las veces han sido perdidas… batallas en el desierto, batallas que insistentemente hay que dar. Como dice Walter Benjamin, por los derrotados de siempre, por nosotros los fracasados.

Semo, como historiador, como un socialista irredento, como el intelectual, se pregunta sobre el mañana, sobre la posibilidad de construir una perspectiva diferente en el devenir humano, en el porvenir mexicano. You give me hope and consolation. Dieciocho navidades han pasado de aquel maravilloso texto de mi querido Enrique Semo. Dieciocho navidades… el tiempo transcurre y el panorama para el 2018 mexicano se ve a todas luces sombrío.

Enrique se preguntaba por los inicios del siglo XXI, pero tanto en su texto y como en su pensamiento se puede leer una preocupación central, en aquellos años el maestro redactaba La búsqueda, un diagnóstico de la izquierda mexicana, diagnosis de un presente inundado de falsas esperanzas, el neoliberalismo, —me decía insistentemente—, es una falsa esperanza, una errónea alternativa, una no-alternativa. You give me strength to carry on. Hemos estado ahondados en esa falsa alternativa… no escuchamos el viento, el lamento del pobre, del muerto, de la mujer asesinada. Los tiempos finiseculares son de incertidumbre.

Los primeros tres quinquenios de la centuria pasada cifraron al siglo. Llevamos diecisiete años del siglo XXI, el porvenir parece a todas luces calamitoso. And you’re always there to lend a hand. Muerte, corrupción… pensamos que son únicamente responsabilidad de los políticos, que la desigualdad es culpa de los gobiernos neoliberales, pero nos negamos a hacernos responsables de que la culpa es nuestra. Si Vicente Fox, Felipe Calderón y Peña gobernaron al país, la culpa es nuestra. En el silencio ominoso está nuestra complicidad, en la voluntad vendida está nuestra tiza… la culpa es nuestra. Para construir un porvenir es necesario evaluar el pasado y el presente, tasar aquello que somos, el punto a donde hemos llegado, haciéndonos responsables de LA PESTE.

La peste es nuestra, somos un colectivo hediondo. Hace 18 años Enrique, escribió Feliz Hanuka o Navidad, lo que más le agrade, eligió acompañarse para recibir la centuria de Ernesto Sabato que habla en tres tiempos, el pasado, el presente y el futuro, a los muy jóvenes que buscan desesperadamente el sentido del presente y una esperanza para el futuro, y a los muy viejos, que hurgan en el pasado y el presente, porque se niegan a irse sin entender para qué han vivido, soñado y aguantado. In everything I do.

Pasado, presente y futuro, viejos y jóvenes… nuestro porvenir, aguantar esta vida de perro, sin tener la certeza de haberse ganado el derecho a la tumba (Kafka) El para qué de lo soñado, el para qué de lo aguantado, nuestro sino. Los jóvenes han cancelado la posta al mañana, están ahondados en el desasosiego, la formación de una nueva familia es la utopía de su existencia. That’s the wonder. Perviven con trabajos mal pagados, situándose en un individualismo absolutista, miserablemente amorosos, porque amar es intimar y comprometerse, principios que chocan con el Yo de su acaecer. Los viejos ven pasar el presente, como si nada pudieran hacer, como si ya no dependiera de ellos. ¡Ya han hecho todo!

Hace 18 años Enrique, escribió: Pese al respiro navideño y las incontables fiestas de este fin de milenio, los mexicanos que se empeñan en ver más allá de la densa niebla, se sienten angustiados y su incertidumbre es contagiosa. El suelo ha estado temblando bajo nuestros pies y no sabemos cómo ni cuándo va eso a acabar. The wonder of you. ¿Cómo y cuándo acabará la incertidumbre de mi maestro? Enrique vislumbraba que es nuestra constante histórica.

Estamos empecinados en nuestra orfandad, pensamos que es excepcional, que sugerentemente nos hace únicos, pero ahí está la Conquista, la guerra con Estados Unidos (1847) donde la mezcla de decepción, falta de perspectivas, de desconfianza, tanto en los valores tradicionales y las instituciones, como de los líderes del momento son la huella de nuestra insuperable incapacidad… el infantilismo kantiano. And when you smile the world is brighter.

 

 

Hace 18 años Enrique se acompañó de Sabato, para hablar del siglo venidero. You touch my hand and I’m a king. Hoy, como hace 46 años, me acompaña Enrique Semo… hablando de este siglo llegado. De nuestro presente y desamparo. Enrique nos recuerda el valor de la rebelión como signo consustancial frente a la desesperanza. Enrique nos recuerda el sentido de la conmemoración cembrina, devela su carácter revolucionario… cuando los pocos macabeos se alzaron contra un imperio mil veces más fuerte.

El neoliberalismo parece ser el destino manifiesto de nuestro porvenir, una fuerza mil veces más fuerte… los rebeldes parecen ser unos pocos, aparentemente todo parece ser, pero no es. Your kiss to me is worth a fortune. El 2018 mexicano es su encrucijada… México puede darle la vuelta al devenir neoliberal. México es unos de esos pocos países donde las políticas neoliberales se han aplicado a raja tabla, sin importar las terribles consecuencias. Es la carga de nuestra generación, ponerle cara al neoliberalismo y su corrupción, o permanecer inmunes frente a nuestra debacle.

Los habitantes de este tiempo mexicano, donde el agua está quemada… donde la región ha dejado de ser transparente, somos los que debemos asumir esa carga… Terra nostra. El reto de los macabeos, asumir nuestra carga. Your love for me is everything.

Vivimos tiempos inseguros, somos amenazados constantemente. Nuestra realidad está marcada por una posible guerra mundial, donde el dictador norcoreano, el demente imbécil, marca el ritmo; de igual forma, lo hace la ignorancia del fascista americano. No hay cambio climático. Vivimos tiempos donde la seguridad es el valuarte de nuestra condición y no la libertad. Vivimos tiempos donde nuestro gran dilema humano es seguridad versus libertad. I’ll guess I’ll never know the reason why. Todos, muchos… ellos, están dispuestos a ceder su libertad. Libertad a cambio de seguridad. La seguridad que ha implicado necesariamente la eliminación del Otro… más de 260 mil mexicanos muertos.

El 2018 mexicano es un punto de quiebre, es el momento de darle vuelta al debate, queremos libertad y seguridad. La libertad de elegir quien nos gobierne. La libertad de elegir qué tipo de políticas públicas queremos. La libertad de pensar. La libertad de soñar. La libertad de la esperanza. La libertad de elegir entre el neoliberalismo priista, el neoliberalismo panista, el neoliberalismo perredista… elegir entre el neoliberalismo y otro proyecto social y económico. You love me like you do.

México es un país con sangre en las manos. México es un país donde todo parece indicar ya no se podrá cuestionar y criticar al poder (Ley de Seguridad Interior). That’s the wonder. El tiempo mexicano actual conlleva una enorme responsabilidad, vivir el presente pasa necesariamente por asumir nuestra Peste. Y nosotros parecemos haber perdido la voluntad y la fuerza para afrontarlo, con los retos de Prometeo, escribía Enrique, hace 18 años, los retos parecen ser a todas luces los mismos. Son los retos de nuestra condición humana, los retos del tiempo mexicano.

A finales de este siglo, muchas esperanzas se han visto sepultadas, aparentemente para siempre Y el peso terrible de esa apariencia nos impide mirar el futuro de frente. Se ha perdido la esperanza, porque ella está —como dice Bloch— enamorada del triunfo, no del fracaso. Pero quizás el gran error ha sido confundir el eclipse de algunas esperanzas, con la muerte de La Esperanza, el mensaje que encierra tanto la Noche Buena como Hanuka, y que el querido Sabato renueva con el cáustico bisturí de la razón.

La Esperanza se teje en el ensueño de un mundo distinto, de una realidad opuesta. La esperanza surge en el entresueño de la madre que imagina que sus hijos regresan a salvo a casa, que sus hijos terminan la educación superior, la esperanza de tener que comer, tener trabajo. The wonder of you. La esperanza de un mañana distinto, de un presente distinto. Un presente donde los caídos del pasado sean vengados. Ese es el reto de nuestro tiempo mexicano. No hay impostura neoliberal que nos lo arranque. Hace 18 años Enrique Semo se ocupaba, como hoy de ello, seamos los macabeos del tiempo mexicano, acompañemos al maestro. ¡Feliz Hanuka, Enrique!

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