¿Quién fue Teresa Wilms Montt?

Por Karenina Díaz Menchaca

 

Teresa Wilms Montt fue una poeta chilena que vivió hasta los 28 años  (Viña del Mar, 8 de septiembre de 1893 – París, 24 de diciembre de 1921). Su vida es narrada cinematográficamente en la película  Teresa Crucificada por Amar (2009), realizada por su paisana, la cineasta Tatiana Gaviola, quien siempre tuvo en mente dignificar la vida de esta poeta que vivió intensa y dolorosamente.

 

Como toda aura de poeta, el alma de Teresa Wilms Montt no careció de ese don e infortunio que muchas plumas poéticas anidan, desde sus párvulas inquietudes y juegos, algo así como el silencio y la adaptación al sufrimiento como canje por las letras perfectas y adecuadas.

 

Teresa Wilms Montt huyó siempre de su aparente destino, primero de su estricta familia, de la sociedad, de su ex marido  y después, quizás, de ella misma. La confusión puede ser un arma mortal para una extrema sensibilidad.

 

Los argumentos de heroína o de “artista” que pueda yo decir de ella, ni quisiera se plasmaran en función de otras historias que se le asemejan – porque no fue un personaje ficticio ni de Lev Tolstoi, ni de Gustav Flaubert. Lo menciono, al guiño de quererla comparar con Anna Karenina o Madame Bovary, por el hecho de haberles sido  arrebatado todo, siendo el suicidio su única salida. Teresa Wilms Montt fue tan real como consciente y sincera lo es su poesía…

 

 

Apareciste Anuarí, cuando yo con mis ojos ciegos y

las manos tendidas te buscaba.

Apareciste, y hubo en mi alma un estallido de vida. Se

abrieron todas mis flores interiores, y cantó el ave de

los días festivos.

Me amaste, Anuarí, y alcancé la gloria suspendida en

tus brazos.

Desapareciste, y quedé sola, los ojos náufragos en noche

de lágrimas.

Bondadosa ha vuelto tu sombra, entre ella y el sepulcro

espera una hora mi alma.

 

¿Pero quién podría ser Anaurí para ser digno de estas palabras y de estos versos? Un enamorado de 19 años que la amó tan profundamente que se quitó la vida delante de ella, al sentirse rechazado. Fue así como Anaurí convirtióse entonces en un fantasma continuo para ella.

 

La historia fácil y condenatoria sobre Teresa Wilms Montt podría reducirse en comentar que fue una mujer de la alta sociedad, casada a los 17 años por convicción  al escapar de su casa cuando estaba perdidamente enamorada de quien fuera su marido Gustavo Balmaceda, a quien terminó odiando por sus constantes celos y vejaciones; le sería infiel con el primo de éste, su gran amor hasta el final, Vicente Balmaceda. Tal acto de infidelidad desató toda serie de despojos: primeramente sus hijas, su libertad amarrada en un convento, y más tarde, el destierro.

 

La escritora también chilena Ruth González-Vergara publicó en 1993, bajo el sello de la editorial Grijalbo, una biografía exhaustiva de la vida de esta poeta: Teresa Wilms Montt. Un canto a la Libertad. Esta biografía ha sido un punto de referencia para los que hemos seguido su vida, en ésta se detallan pasajes de su infancia, de su estricta educación aristocrática, sus desafortunados amoríos, su reclutamiento en el Convento de la Preciosa Sangre, el horror de lo que significó estar alejada de sus hijas por decisión de su ex marido y de su propia familia, las constantes jaquecas que sufrió y que  la llevaron a la adicción de medicamentos como el veronal y la morfina.

 

Cabe mencionar que fue Vicente Huidobro, uno de los más grandes poetas que ha dado el continente americano en los últimos años, quien la llevó a Buenos Aires y la logró sacar del encierro del convento, en una graciosa huida en donde ella se viste de negro con un velo mezclándose entre la gente que iba a misa. Fue ahí, en Buenos Aires en donde pudo hacer una vida bohemia y en donde conoce al joven Héctor Ramos Mejía (Anaurí). Huidobro la describió así, según la autora González-Vergara: “Teresa Wilms es la mujer más grande que ha producido la América. Perfecta de cara, perfecta de cuerpo, perfecta de elegancia, perfecta de educación, perfecta de inteligencia, perfecta de fuerza espiritual, perfecta de gracia”.

 

 

La obra de Teresa Wilms Montt fue dada a conocer gracias a que ella mantuvo amistad con otros grandes escritores, sobre todo durante su estancia en Madrid – a donde llega en 1918, después de un mal intento de radicar en Nueva York-  como Ramón Gómez de la Serna, Enrique Gómez Carrillo, Joaquín Edwards Bello, Víctor Domingo Silva y Ramón del Valle-Inclán, quien de hecho le prologó sus libros publicados en España bajo el seudónimo de Teresa de la Cruz, éstas obras fueron: En la Quietud del Mármol y Mi destino es errar y Anaurí.

 

Una sobredosis de veronal la llevó al final de su vida, después de que en París no la dejaran ver por última vez a sus hijas. Prefiero que ustedes la condenen o la comprendan según su criterio viendo la película, o bien leyendo su biografía; o la mejor, disfrutando de su poesía.

 

AUTODEFINICIÓN

 

Soy Teresa Wilms Montt

 

y aunque nací cien años antes que tú,

 

mi vida no fue tan distinta a la tuya.

 

Yo también tuve el privilegio de ser mujer.

 

Es difícil ser mujer en este mundo.

 

Tú lo sabes mejor que nadie.

 

Viví intensamente cada respiro y cada instante de mi vida.

 

Destilé mujer.

 

Trataron de reprimirme, pero no pudieron conmigo.

 

Cuando me dieron la espalda, yo di la cara.

 

Cuando me dejaron sola, di compañía.

 

Cuando quisieron matarme, di vida.

 

Cuando quisieron encerrarme, busqué libertad.

 

Cuando me amaban sin amor, yo di más amor.

 

Cuando trataron de callarme, grité.

 

Cuando me golpearon, contesté.

 

Fui crucificada, muerta y sepultada,

 

por mi familia y la sociedad.

 

Nací cien años antes que tú

 

sin embargo te veo igual a mí.

 

Soy Teresa Wilms Montt,

 

y no soy apta para señoritas.

 

OBRAS:

  • Inquietudes sentimentales, Buenos Aires, 1917
  • Los tres cantos, Buenos Aires, 1917
  • En la quietud del mármol, Casa Ed. Blanco, Madrid, 1918
  • Anuarí, Casa Ed. Blanco, Madrid, 1919
  • Cuentos para hombres que son todavía niños, Buenos Aires, Argentina, 1919
  • Lo que no se ha dicho, antología, Editorial Nascimento, Santiago de Chile, 1922
  • Obras completas, compilada por Ruth González-Vergara, Editorial Grijalbo, Barcelona, 1994

@kareninadiaz

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