A propósito de Miss Universo

 

Por Frino

Le voy a entrar con mi verso
de factura no académica
a alimentar la polémica
en torno a Miss Universo.
No hay que buscarle el reverso
a estas trifulcas verbales,
las discusiones actuales
no son sobre la belleza,
lo que está sobre la mesa
son los Derechos Sexuales.

¿Qué es ser hombre o ser mujer?
¿Quién da el último argumento?
¿Difiere el comportamiento
de los discursos de ayer?
Es urgente comprender
-y en esto soy muy enfático-
que un principio democrático
surge del entendimiento
de que todo es movimiento
y el mundo no es algo estático.

Así que un primer asunto
es defender los Derechos
y eso lo hacen, en los hechos,
hombres y mujeres juntos.
Sin embargo hay otro punto
donde no hemos hecho equipo:
es el burdo prototipo
que tiene la sociedad
de que la feminidad
es sólo un estereotipo.

Que si 90 de busto
y 60 de cintura
son parte de una cultura
que va modelando el gusto.
¿Pero quién dice lo injusto
que eso trae todos los días?
Hablamos de regalías
que no respetan frontera
y un negocio que genera
millones en cirugías.

Y más allá del recurso
me generan descontento
dos puntos del reglamento
que da lugar al concurso.
Es machista su discurso
desde las bases planteadas:
las mujeres convocadas
-exigen los muy canijos-
no deben de tener hijos
ni pueden estar casadas.

La mujer que se promueve
por lo que hemos visto aquí
debe ser un maniquí
que a su capricho se mueve.
Desde el siglo XIX
comenzó la discusión:
no podía usar pantalón
la mujer y, en realidad,
era un tema de equidad
entre la hembra y el varón.

Esa equidad que buscaban
nuestras abuelas fue lenta:
hasta los años 50
las mujeres no votaban.
Las demandas no se acaban
y no es un camino corto,
por eso en mi verso exhorto
a que se abra el panorama
hoy que Argentina reclama
legalizar el aborto.

Ahí es donde se ve extraño
equilibrar los poderes
a las marchas las mujeres
no van en traje de baño.
Brota enseguida el regaño:
¿Qué buscan sus estandartes?
los rábanos de este martes
declaran con optimismo
que hablando de feminismo
la lucha está en todas partes.

En el aula, en el trabajo,
¡No a los criterios estrechos!
pues la igualdad de derechos
hoy se exige desde abajo.
No es tema para el relajo
ni para el meme oportuno,
es lo que el siglo XXI
nos grita hasta por los codos:
DERECHO QUE NO ES DE TODOS
QUE NO LO TENGA NINGUNO.

Deshagamos las marañas
del mundo y todos felices:
que participen las misses
trans de Mongolia y España.
Su presencia a nadie daña,
¡qué bueno que hayan entrado!
En un mundo equilibrado
entre el hecho y el discurso
seguro que este concurso
va a ser cosa del pasado.

#DerechoDelFuturoEnUnConcursoDelPasado

 

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