AMLO recorta 6.5 mdp a hospital que Fox entregó, el último día de su gobierno, en concesión a empresa española

Por Rivelino Rueda

El 30 de noviembre de 2006, a un día de dejar su cargo, el entonces presidente Vicente Fox Quesada inauguró y firmó el decreto para establecer el primer contrato de Asociación Público Privada en el sector salud.

Se trataba de la construcción del Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío, en León, Guanajuato, la cual se concesionó para su operación a la empresa española Acciona S.A.

La concesión se estableció hasta el año de 2030 por un monto de mil 147 millones de pesos, aunque a la empresa Acciona S.A., ya para el gobierno de Enrique Peña Nieto, también se le otorgó la licencia para construir el edificio terminal del malogrado Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM).

En su portal de internet, la empresa especial señala que, desde 2007, “ACCIONA Service realiza la prestación de servicios no asistenciales en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Bajío, en la ciudad de León, Guanajuato”.

La descripción de este arrendamiento detalla que “el contrato incluye mantenimiento integral, servicios de celadores, limpieza higiénica, catering, jardinería, seguridad y vigilancia, parking, gestión de residuos, y mantenimiento informático”.

El hospital cuenta con 184 camas y se convirtió en el primer proyecto de infraestructura social en la región, entregado a través de un modelo PPP en América Latina.

Así, a 13 años de su inauguración, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador determinó realizar un severo recorte presupuestal al Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío por la cantidad de 6 millones 470 mil 284 pesos.

Y es que en el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2018, ese centro médico que depende de la Secretaría de Salud recibió recursos públicos por 21 millones 001 mil 094 pesos, y para el paquete de egresos de este año la cifra se redujo a 14 millones 530 mil 810.

De hecho, durante la inauguración de este centro hospitalario y en medio de una crisis política sin precedente en la historia del país por los controvertidos comicios de julio de 2006, e incluso a unas horas de la toma de protesta de Felipe Calderón Hinojosa como presidente de la República, Fox Quesada se jactó en su discurso de la importancia de las fórmulas de Asociaciones Público Privadas.

Aquel 30 de noviembre de 2006, el ranchero guanajuatense señalaba que “en esta obra, este majestuoso edificio, equipado con lo mejor de la tecnología, no se ha invertido un sólo centavo fiscal del que a ustedes tanto trabajo les cuesta ganar y cubrir con sus impuestos. Son fórmulas que van a llevar a nuestro país muy lejos”.

“Esta fórmula la hemos hecho extensiva al rubro de la energía, porque estábamos quedándonos sin posibilidades de sostener la marcha del país con el petróleo, las gasolinas, los diéseles, la electricidad necesaria. Y no habiendo recursos fiscales, optamos por fórmulas de asociación, de inversión privada con inversión pública”.

Y remató: “Con eso nuestro país gana viabilidad, por eso es tan importante lo que estamos platicando aquí, por eso es tan valiosa esta fórmula de inversión público-privada que, repito, nos ha permitido sacar adelante grandes proyectos”.

Cabe destacar que ese hospital regional –que se construyó en la cuna de Fox Quesada, uno de los principales adversarios políticos de AMLO—fue el único de los seis centros de salud de ese tipo que tuvo un recorte de esas dimensiones.

Y es que el Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca, contó con un incremento presupuestal de poco más de 4 millones de pesos, al pasar de 5 millones 792 mil 942 pesos en el paquete de egresos de 2018 a 6 millones 340 mil 797 pesos para este año.

Otro caso es el del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán, que también tuvo una alza presupuestal para 2019 de casi 4 millones de pesos. En el Presupuesto de Egresos de la Federación 2018 recibió 119 millones 947 mil 007 pesos, mientras que para este año los recursos canalizados ascienden a 123 millones 737 mil 831 pesos.

También en el mismo esquema está el Hospital Regional de Alta Especialidad de Ciudad Victoria “Bicentenario 2010”, que contó con un escueto incremento presupuestal de 337 mil 030 pesos, al pasar de 3 millones 960 mil 319 pesos en el plan de egresos de 2018 a 4 millones 297 mil 349 pesos.

El Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca prácticamente tendrá el mismo presupuesto que el año pasado, aunque con una reducción de 178 mil 264 pesos, ya que pasó de 7 millones 944 mil 102 pesos en 2018 a 7 millones 765 mil 838 pesos.

De acuerdo a un informe realizado por la organización civil Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), si bien estos hospitales regionales de alta especialidad debieron ser construidos con base en criterios técnicos y de demanda, es decir, “a través de una investigación que arroje datos sobre la demanda de servicios de medicina de alta especialidad para su localización geográfica, la realidad fue otra”.

El estudio de MCCI subraya que “de acuerdo a información recabada de auditorías e informes de distintas instituciones educativas y de consultoría, la ubicación y tamaño de los hospitales no fue decidido únicamente con base a estos criterios, sino más bien con fines políticos”.

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