AMLO y la tortuosa relación con las Fuerzas Armadas

Por Rivelino Rueda

Luego de una tortuosa relación con las Fuerzas Armadas en los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, el presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció, durante su toma de protesta el 1 de diciembre de 2018, que el Ejército y la Marina no eran instituciones golpistas.

“Nunca el Ejército Mexicano ha dado un golpe de Estado a una autoridad civil. Su lealtad al gobierno y su falta de ambición por el poder económico y político tiene en buena medida su explicación, entre otros factores, en que el Ejército Mexicano no es un agrupamiento elitista, sino que siempre se ha nutrido del pueblo raso”, manifestó en aquella ocasión ante el Congreso de la Unión.

Apenas el sábado, el jefe del Ejecutivo federal y comandante supremo de las Fuerzas Armadas dejó entrever que algunas élites militares, empresariales y políticas estarían preparando un golpe de Estado contra su gobierno.

“La transformación que encabezo cuenta con el respaldo de una mayoría libre y consciente, justa y amante de la legalidad y de la paz, que no permitiría otro golpe de Estado”, anotó en sus redes sociales.

Y es que el clímax de la confrontación entre AMLO y las Fuerzas Armadas se dio luego del operativo de la Marina en Tepic, Nayarit, el 10 de febrero de 2017, donde efectivos de la Armada abatieron a siete personas desde un helicóptero Black Hawk, montado con una metralleta calibre .50., entre las que se encontraba el narcotraficante Juan Francisco Patrón Sánchez, alias el “H2”, presunto líder del Cártel de los Beltrán Leyva.

En aquella ocasión AMLO se encontraba de gira por aquella entidad, y como presidente nacional de Morena denunció que se había cometido un “ajusticiamiento” y una “masacre” contra población civil, en donde incluso murieron menores de edad.

Además, responsabilizó directamente al entonces secretario de Marina, el almirante Vidal Soberón, de haber ordenado esta acción.

Y cuestionó: “¿Por qué los aniquilaron? ¿Por qué si ellos investigan y, supuestamente tienen asesoría del extranjero en materia de inteligencia, los masacraron? Fue algo. Tiene que cambiar la política de masacrar, torturar, que desde Calderón no ha dado resultado, al contrario, trae más sufrimiento”.

Para el 2 de mayo de 2018, durante una gira de campaña en El Mante, Tamaulipas, López Obrador emplazó al entonces secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos, a “ya no opinar de asuntos políticos”.

“No es que no tenga el derecho, mejor que actúen con prudencia, porque están a dos meses de elecciones”, señaló.

Antes, el 6 de febrero del año pasado, el hoy presidente de México también había llamado a Cienfuegos Zepeda a “dejar de hacer politiquería”, luego de que se dio a conocer que el general recibiría un premio honoris causa por parte de la Universidad de Chiapas.

Pero todo ese discurso cambió a partir de la toma de protesta de AMLO como presidente de la República. En su mensaje a la nación, el Ejecutivo reconoció que “los institutos castrenses no se han formado minorías corrompidas, como sucede en otros ámbitos del poder, y a diferencia de lo que ocurre en otros países, en México no se sabe de militares que formen parte de la oligarquía”.

Aquel 1 de diciembre, López Obrador dijo que las Fuerzas Armadas “están entre las mejores instituciones de México”.

“El Ejército Mexicano se constituyó en 1913 para enfrentar al gobierno usurpador de Victoriano Huerta. Se trata de un Ejército revolucionario, surgido del pueblo y que desde entonces ha experimentado pocos quiebres en su unidad y disciplina. La última rebelión militar fue la del general Saturnino Cedillo, en 1938-1939 y El soldado es pueblo uniformado”, anotó.

No obstante, el tabasqueño indicó que si bien “no todos los militares han ostentado comportamientos intachables y tampoco debe omitirse el hecho de que el Ejército ha participado en actos de represión por órdenes de autoridades civiles, nuestros institutos castrenses no se han formado minorías corrompidas, como sucede en otros ámbitos del poder”.

“Y a diferencia de lo que ocurre en otros países, en México no se sabe de militares que formen parte de la oligarquía. Además, es un hecho que el Ejército cuenta con respaldo de la opinión pública, es una institución que a lo largo de su historia ha mantenido su profesionalismo y ha sido eficaz, sin duda, en tareas de auxilio a la población en casos de desastre, en terremotos, inundaciones, huracanes, y ha prestado otros servicios a la comunidad”, anotó.

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