Y tu basurita, ¿a qué bote pertenece?

Nueva norma ambiental de separación de residuos para la Ciudad de México

Por Leila Soriano

Fotos: Daniel Perales

A principios del mes de julio, por diversos medios de comunicación se nos daba a conocer el inicio de vigencia de la NADF-024-AMBT-2013, mejor conocida como “la norma ambiental de separación de residuos”. Es así que a partir de este mes la Ciudad de México (CDMX) se ve regulada por esta norma cuyo objetivo principal es llevarla de una separación de residuos primaria, a una avanzada.

Lo que motivó a nuestras autoridades, especialmente a la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA) y a la Secretaría de Obras y Servicios (SOBSE), a cambiar la manera en la que los ciudadanos manejamos los residuos que generamos, y pasar de sólo dos grupos (orgánicos e inorgánicos) a:

  • Residuos con potencial de reciclaje.
  • Residuos orgánicos con potencial de reciclaje.
  • Residuos inorgánicos de aprovechamiento limitado.
  • Residuos de manejo especial.
  • Residuos peligrosos provenientes de fuentes distintas a los establecimientos comerciales, industriales o de servicios.

Hasta este punto todo parece fácil, pero a la hora de que cada uno de los ciudadanos nos damos a la tarea de colocar nuestros residuos en el recipiente correcto, nos llega a la cabeza la duda de: y tú basurita, ¿a qué bote perteneces?, lo que me llevó a la lectura y a investigar un poco más sobre esta norma.

De un primer vistazo salieron a relucir varios puntos, entre ellos: el inicio de vigencia, la forma en la que se deben separar los residuos, y los mecanismos para su difusión. Mismos que a continuación detallo.

Vigencia

Si bien es cierto que a todos nos hicieron saber que a partir del 8 de julio debíamos sujetarnos a las reglas marcadas por esta norma ambiental, nadie nos explicó por qué entró en vigor un sábado y no un día hábil.

Al dirigirme al apartado que señala el inicio de vigencia de la misma, sólo dice: “La presente Norma Ambiental entrará en vigor doce meses después de su publicación en la Gaceta Oficial del Distrito Federal”, publicación que ocurrió el día 8 de julio pero del año 2015, entonces, entre la publicación y el inicio de vigencia hay una diferencia de más de 12 meses, por lo tanto, el inicio de esta norma sería fuera de tiempo, ya que debió darse el 8 de julio del año pasado.

Lo anterior no ocurrió así, por el acuerdo publicado el 5 de mayo de 2016 en la Gaceta Oficial de la CDMX que específicamente señala que la vigencia será a partir del 8 de julio del presente año. Pero ¿qué orilló a la actual titular de la SEDEMA a decidir aplazar las fechas? El motivo fue que durante el tiempo de la publicación del acuerdo y la entrada en vigor, se trabajaría en el fomento y educación así como la concientización de los ciudadanos en cuanto a la adecuada separación y manejo de los residuos. Trabajos que para ser sincera nunca vi.

Separación de residuos

Como ya vimos, el objeto de esta regulación, como parte de la política ambiental que promueve el Gobierno de la CDMX, se encuentra el fomentar y encauzar a la sociedad al cumplimiento de las disposiciones del manejo de los residuos sólidos de manera responsable.

Aunque ciertamente la lectura de las “disposiciones” resulta un tanto engorrosa por el lenguaje técnico que manejan para nombrar a los residuos, las mismas nos guían para que podamos apreciar las diferencias entre la separación primaria y la avanzada; sin embargo, en la difusión que hicieron a la norma, sólo nos mencionan 4 tipos cuando en realidad son 5 (los señalados al inicio).

Este tipo de residuos olvidado lleva por nombre “Residuos peligrosos provenientes de fuentes distintas a los establecimientos comerciales, industriales o de servicios”, y aglomera a los residuos generados por: mantenimiento automotor; productos para la limpieza y el mantenimiento de hogar, biocidas, salud-médico asistenciales, etcétera.

La peculiaridad que acompaña a este tipo de residuo es que la misma SEDEMA debía otorgar a la población la información para que se dispongan en la forma y lugares adecuados, punto que no podrá realizarse porque en la difusión que se realizó estos residuos no fueron considerados, por lo tanto, los ciudadanos ya no podrán realizar de manera eficiente la separación de los mismos.

Difusión

Tarea asignada a la SEDEMA y la SOBSE, ya que ambas debían desarrollar el “Proyecto de Comunicación Educativa de la Norma Ambiental”, programa que deberán adoptar e impulsar con las demás secretarías, delegaciones, instituciones, asociaciones y demás instancias involucradas para informar y coadyuvar con los avances en la separación avanzada.

Para cumplir con dicha tarea, ambas secretarías en su estrategia contemplan las vertientes de (1) Comunicación educativa y capacitación (2) Difusión. Esperando que con estos puntos la difusión sea la adecuada y se encamine a la sociedad a la concientización y adecuada separación de los residuos.

En el entendido de que está por cumplir un mes en vigor, podría aceptarse que el “proyecto” aún no se encuentre realizado, o bien, continúe siendo eso, “sólo un proyecto”, pero entonces, ¿cuáles fueron los trabajos que se realizaron tras la demora en la entrada en vigor de esta nueva norma ambiental, si al hacerlo no la iban acompañar del marco regulatorio que reforzaría su objetivo?

Como toda regulación, representa un reto para que sea aplicada de manera positiva en nuestra bella Ciudad, pero en esta ocasión representa también una tarea a largo plazo para nosotros como generados principales de los residuos, y así poder determinar a qué bote va nuestra basurita.

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