Bipolaridades: Tigres y Messi

Por Víctor Manuel Del Real Muñoz

 

Muchas veces a lo largo de este espacio periodístico, y en la visión deportiva de algunos próceres del periodismo deportivo nacional, se ha destacado el nivel individual y colectivo que hasta ahora 84 millones de dólares desarrollan en entrenamientos y partidos, desde el seno de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es plausible la idea de proyecto deportivo que los Tigres tienen, y hoy le hace bien al futbol mexicano la existencia fuerte del equipo regiomontano.

 

Sin embargo, un detalle a destacar del conjunto de San Nicolás de los Garza, es que parte de la pérdida de finales y fracasos de grandes torneos, bien llevados a cabo, en instancias finales, se debe a la mentalidad tan frágil y volátil de muchas de sus estrellas, porque en Tigres no se puede hablar de jugadores mortales, sino de grandiosas estrellas, porque en verdad lo son, destacándose Gignac, Aquino, Nahuel Guzmán, Dueñas, Ayala, y ahora Enner Valencia, etc.

 

La manera tan infame con que Tigres desperdició un torneo que parecía de trámite como la Copa Mx habla de las formas poco congruentes con que Ricardo Ferreti desprecia torneos que no le importa ganar, incluyendo algunas versiones de la Concacaf champions league en años pasados. Hoy Tigres ha pagado caro el precio de su soberbia y su ego. La grandeza se pule día a día, torneo a torneo, con trofeos y efecto mediático. Reitero el peldaño de Guadalajara o América, inclusive de Pumas, Cruz Azul y Toluca, por encima de los Tigres hoy en día.

 

Tigres ha sido uno de los peores equipos del torneo apertura 2017 de Copa Mx, fue superado por Cruz Azul en el Estadio Azul pudiéndose haber llevado 4 o 5 goles en contra, quedándose apenas en un 2-1 fortuito por aquellas lluvias torrenciales que recientemente cayeron sobre el Distrito Federal, también fue superado por la máquina cementera en Monterrey quedando a ceros el resultado.

 

Sin embargo, los cañeros de Zacatepec fueron inmensamente superiores a Tigres en el Estadio Coruco, de Zacatepec, Morelos y sobre todo en el Estadio Universitario. La demostración de categoría y firmeza estratégica, de esta semana, con que un humilde equipo de apenas 3.7 millones de dólares y de liga de ascenso como Zacatepec, destrozó un trabuco con Gignac, Damian Álvarez, Hugo Ayala, Javier Aquino (de cambio), Eduardo Vargas, Nahuel Guzmán y otros más en el campo, habla de la mediocridad que imperó en Tigres para encarar el torneo copero.

 

Los máximos responsables se llaman Ricardo Ferretti y el ingeniero Rodríguez. No se vale que la plantilla más cara del continente haga estos papelones de quinta, perdiendo categoría, nivel, jerarquía, dignidad, principios, incluso ética futbolística. Está su gente de por medio, el orgullo tigre que tanto pregonan en Monterrey. ¿Dónde está su compromiso con la gente entonces?

 

¿Qué pensará la fanaticada tigre de este fracaso monumental de Tigres?, ¿Qué sentirán de ver a sus odiados Rayados junto a Toluca comerse esta Copa Mx casi de trámite?, ¿Qué dirá Don Rober desde el más allá de este fracaso, en futbol al día, versión fantasma y aparicionista?

 

Un horrible tache para los Tigres. Una frustración más en el mismo año en que Pachuca les arrebató la Concacaf champions league 2016-2017, Guadalajara el torneo clausura 2017 y hoy Zacatepec les quitó la chance de acceder a la ronda de play offs de la copa. Cero y van tres dirían por ahí.

 

¿BIPOLARIDAD EN MESSI?

 

Lionel Messi, para un servidor, es el mejor jugador de la historia del deporte llamado futbol soccer. Estoy convencido y 100% seguro que el mundo tardará en ver cuando este fenómeno se retire un perfil de jugador que en un cuerpo humano reúna inteligencia, movilidad, habilidad máxima, destreza total con los pies, conjunción de movilidad ofensiva, capacidad de drible y quiebre al máximo resplandor, agrupamiento de marcadores adversarios para abrir espacio al ataque, toque de pelota preciso, una relación totalmente fraternal con el gol, categoría, seriedad, reunidos en un escenario de franco y absoluto talento individual.

 

Está claro que este tipo, junto a Cristiano Ronaldo, son los co-propietarios del futbol mundial, de Europa y la UEFA Champions league, de la Liga Española, de todo. Sin embargo, al menos desde una perspectiva personal, el argentino está un escalón por encima del portugués. La pelota de futbol tiene un antes y un después con la existencia de estos fenómenos, mayormente cercanos a seres anunakis que a seres humanos como tal.

 

Dicho lo anterior, muchos se preguntarán, ¿Por qué Lio es uno en Barcelona, donde seduce al mundo entero, y en Argentina “no lo es”?. Empecemos a responder esta interrogante recordando que Messi es el máximo goleador del seleccionado argentino, a pesar de su supuesto pechofriismo con la blanquiceleste.

 

La respuesta es simple. En el Barcelona, a pesar de la caída cíclica de la cual se recuperará pronto (siempre será peligroso subestimar al equipo catalán) existe y prevalece una idea institucional de juego, prevalece una conjunción sistemática y colectiva que acompaña las máximas virtudes del 10 argentino, para que este cumpla sus funciones plurifuncionales (no es pleonasmo) y haga llorar las pupilas de los hinchas catalanes desplegados por el mundo entero. Argentina no tiene desde hace más de 15 años un perfil como Andres Iniesta, por ejemplo.

 

Del otro lado, lo poquito que la Argentina de hoy consigue es gracias a Lionel, cuando juegas junto a 10 futbolistas, supuestamente compañeros de equipo, que no existen en el terreno de juego, a pesar de reinvindicar en conjunto más de 600 millones de dólares en el valor nominal de las cartas de cada uno, es bien difícil hacer un diagnóstico preciso.

 

Está claro que lo poco que se consigue es porque Messi pelea contra 5, 6 o hasta 7 marcadores avocados a frenarle (caso particular del partido Argentina vs. Venezuela); bajo un escenario así no existen las posibilidades de éxito.

 

Desgraciadamente la injusticia y el mal criterio consumen a Messi y es víctima del vituperio colectivo con que se expresan los hinchas argentinos y la prensa antimessi desde Argentina.

 

Recuerden que la cancha mide 120 metros de largo aproximadamente, el futbol se juega de arriba para abajo (de portería a portería) en toda esa extensión y es muy complicado que un tipo se responsabilice de 70 metros aproximadamente (en donde 6 tipos que supuestamente son compañeros de equipo, supuestamente tendrían que trabajar); más complicado aún es la  espera de triunfos y buen juego bajo este escenario.

 

Hoy, la Selección de Argentina, en caso de que Messi no fuera futbolista o no existiese en el mundo del futbol, es un verdadero cero a la izquierda; con absoluto respeto, sin Messi, Argentina es quizás uno de los peores equipos del planeta.

 

En todo caso es momento de cuestionarle a Javier Mascherano, a Pastore, a Dybala, a Romero, en su momento a Rojo, a Lavezzi, a Kun Agüero y a Higuaín la mediocridad de Argentina. Háganle rendir cuentas a Diego Maradona, a Checho Batista, a Sabella (que por mera casualidad llevó a Argentina a la final de la copa del mundo 2014, donde se enfrentaron a una maquinaria casi perfecta llamado Alemania y perdieron), a Martino, a Bauza y hoy a Sampaoli. El espejo chileno está a la vuelta de la esquina de Argentina, y más aún cuando el modelo exitoso de los chilenos fue implementado por una filosofía sistémica de juego de origen argentino.   

 

Dejen de joder a Lionel Messi, que como puede cumple la función de 5 y hasta 6 jugadores que desaparecen cuando se ponen la celeste y blanco. Agradezcan el vínculo que Lionel Messi tiene con dios para poder convertirse en varios Messi´s dentro del campo.

 

En Argentina debiesen estar preocupados por no estar produciendo nuevos Kempes, Bochinis, Maradonas, Filioles, Riquelmes, Palermos, Gorositos, Batistas, Garecas, Batistutas, Simeones, Almeydas, Pasarellas, Valdanos, Gallegos, etc., y no en joderle la vida al mejor de la historia, que hoy los tiene peleando en franco declive, pero peleando al fin, con lo que está en su talento.

 

No le pidan más al tipo, si el formato fuera futbol sala o futbol siete quizás pudiera solo y sin portero, sin embargo el soccer tiene 11 integrantes y la cancha mide casi 1/10 de kilómetro de largo, es casi imposible hacer que uno solo supere a 11 adversarios en dicha extensión. Cumple de más con superar a 5, 6, o hasta 7 marcadores.

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