Calderón, Peña, Videgaray y Meade pactaron en agosto de 2012 “carpetazo” a denuncias sobre “compra de voto”

Por Rivelino Rueda 

Foto: Edgar López (q.e.p.d.) 

“El audio presentado por (Ricardo) Monreal es torpe y evidentemente falso. Monreal sigue haciendo el ridículo, y cada vez peor. Ese audio es torpe y evidentemente falso. Lamento que Ricardo caiga tan bajo”. 

Con ese tuit en su cuenta personal, publicado el 2 de agosto de 2012, Luis Videgaray Caso, entonces coordinador de campaña de Enrique Peña Nieto, dio la instrucción a cada uno de los consejeros del entonces Instituto Federal Electoral (IFE), así como a todos los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) –como vocero plenipotenciario del equipo de transición– de dar “carpetazo” la acusación sobre el presunto desvío de recursos públicos por 8 mil millones de pesos a la campaña presidencial del mexiquense y a la “compra del voto” en los comicios del 1 de julio de ese año. 

No solo eso. El mismo Peña Nieto y Videgaray Caso operaron directamente con el presidente panista Felipe Calderón Hinojosa; con el secretario de Hacienda, José Antonio Meade; con el presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Guillermo Babatz Torres, y con la extitular de la desaparecida Procuraduría General de la República (PGR), Marisela Morales Ibáñez, para cerrar el caso, incluso antes de que se presentaran las denuncias. 

Había transcurrido un mes de la desaseada elección presidencial de 2012 –que se caracterizó por la escandalosa ‘compra del voto’ por parte del entonces candidato de la alianza Compromiso por México (PRI-PVEM), Enrique Peña Nieto—y el entonces coordinador de campaña de Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición Movimiento Progresista (PRD-PT-Convergencia), Ricardo Monreal Ávila, puso en vilo el supuesto triunfo del priista con pruebas de un presunto caso de utilización de recursos de procedencia ilícita en la campaña del, en ese momento, virtual presidente electo. 

Mariano M., excolaborador en el búnker de campaña y en la casa de transición de Peña Nieto entre enero y noviembre de 2012 –quien pide el anonimato a Reversos por cuestiones de seguridad–, narra que ese día (2 de agosto de 2012), cuando Monreal Ávila presenta esas pruebas, un profundo silencio se posó sobre la casa de transición del político mexiquense, ubicada en Lomas de Chapultepec. 

Asegura que tanto el virtual presidente electo como Videgaray Caso “inmediatamente se hicieron cargo de la situación; personalmente y a través de llamadas telefónicas con el presidente en turno (Felipe Calderón) y con los titulares de las dependencias y organismos involucrados”. 

“Tenían los rostros desencajados. Videgaray entraba y salía de la oficina de Enrique. Daba órdenes a gritos. Llamaba a algunos colaboradores. Corrían nerviosos a la ‘oficina central’. Las instrucciones fueron las mismas que las que se dieron cuando el incidente en la Universidad Iberoamericana (que derivó en el Movimiento #YoSoy132). Llamar a medios nacionales y locales para el control de daños. A columnistas, a estaciones de radio, con directores de periódicos, a las televisoras; manejo de redes sociales para esos casos. Había una bolsa de recursos específica para esas situaciones”. 

Señala que el primer círculo de Peña Nieto se hizo cargo de “lo demás”, es decir, de “establecer comunicación directa con las instituciones involucradas para parar el escándalo”. 

“Fue cuando Luis (Videgaray) sube el tuit en donde anota que ‘es evidentemente falso’ lo que había revelado Monreal. Había que posicionar ese tuit por encima de la denuncia y relativamente fue fácil. Todo estaba aceitado. Los ‘canales’ ya sabían qué hacer en estos casos. Lo que ocurrió en la oficina de Peña fue otra cosa. Se trataba de una pista distinta, al más alto nivel”, expone. 

Una hora antes, la coalición Movimiento Progresista (PRD-PT-Convergencia) había denunciado, en lo que fue la casa de campaña de AMLO en 2006 y 2012, en la calle de San Luis Potosí, en la Colonia Roma, que Luis Videgaray era administrador de la cuenta bancaria 03800806935 de Scotiabank –cuyo titular era el gobierno del Estado de México–, a través de la cual el priista habría realizado triangulaciones con recursos públicos en favor de la campaña de Enrique Peña Nieto. 

Monreal Ávila presentó una grabación en la que una persona se hace llamar Luis Videgaray y pide al teléfono de atención a clientes de la institución bancaria que se le corrobore información de la citada cuenta con datos que son del conocimiento público. La empleada –Jessica Añorve– que atiende la llamada confirma que esta se encuentra a nombre del priista. 

Aquí el audio: 

El zacatecano presentó pruebas sobre la presunta realización de un depósito del 19 de junio de 2012, dos semanas antes de la elección presidencial, por 50 millones de pesos, a través de una transferencia interbancaria del banco BBVA Bancomer, y que el 25 de junio se hizo otro por un monto de 50 millones 36 mil 842 pesos con 38 centavos, proveniente de la misma institución crediticia y por medio del mismo mecanismo de traslado de recursos. 

Monreal reiteró que de esa cuenta se triangularon 8 mil 681 millones 734 mil 25.14 pesos de febrero a junio de ese año, es decir, durante los periodos de precampaña y de campaña electorales. 

El entonces coordinador de campaña de López Obrador y senador por el PT detalló, paso a paso, cómo una persona –de la que no quiso revelar el nombre– llamó al teléfono de atención a clientes del banco Scotiabank: 57281900. El falso Videgaray le dio el número de cliente del verdadero Videgaray y le pidió consultar los movimientos de la cuenta (SPEI) 03 80 08 06 9 35 de los días 19 y 25 de junio hacia BBV-Bancomer. 

Cuando la empleada le dice que no puede checar en la computadora ninguna transferencia directa, el falso Videgaray le pide el número de cuenta de Bancomer sin éxito.  

Ante las dudas del “cliente”, la mujer le pide verificar datos como dirección, teléfono, Código Postal, Registro Federal de Causantes (RFC), de los cuales tienen copia porque, según explicó Monreal, eran parte de la documentación que de manera anónima les entregaron en una de las 142 asambleas realizadas el 28 de junio en todo el país para informar sobre la compra y coacción del voto por parte del PRI a favor de Enrique Peña Nieto. 

Ricardo Monreal dijo que en el estado de cuenta que el banco envía en papel aparece como titular el gobierno mexiquense, en ese entonces a cargo de Eruviel Ávila Villegas. 

En esa conferencia, el político zacatecano –hoy coordinador del grupo parlamentario de Morena en el Senado de la República—anunció que la coalición Movimiento Progresista presentaría una denuncia en la Procuraduría General de la República (PGR) contra Videgaray Caso por la presunta comisión de los delitos de lavado de dinero, evasión fiscal y delincuencia organizada, además de una queja ante el Instituto Federal Electoral (IFE). 

Mariano M. comenta que, esa misma noche, el presidente entrante y saliente acordaron “sepultar el caso” y girar instrucciones a las instituciones señaladas para dar “carpetazo” a la denuncia de la coalición Movimiento Progresista (PRD-PT-Convergencia), incluso cuando dos semanas después el coordinador jurídico de esa alianza electoral, Jaime Cárdenas, entregó el expediente al presidente Felipe Calderón; al secretario de Hacienda, José Antonio Meade, y a la Procuradora General de la República (PGR), Marisela Morales. 

“Se los vamos a entregar directamente a ellos para que el día de mañana no digan que no sabían”, señaló Andrés Manuel López Obrador el 5 de agosto de 2012. 

Rosalía Vergara, reportera del semanario Proceso, publicó un trabajo de investigación en esa revista el 7 de agosto de 2012, titulado “La cuenta mágica de Videgaray”, en el que detalla pormenorizadamente los movimientos de esa cuenta compartida entre el Gobierno del Estado de México y Luis Videgaray, así como el contexto en el que se realizaron, y que se utilizó para la “compra del voto” a favor de Peña Nieto: 

“En los registros de las transferencias interbancarias registradas en los estados de cuenta se refleja el manejo inusual de recursos: más de mil millones de pesos por mes, durante un semestre, manteniéndola con un saldo de poco más de 150 mil pesos. No se reportó otro tipo de operaciones bancarias. 

“El mecanismo consistía en depositar desde una cuenta “alimentadora” del banco español BBVA-Bancomer una millonaria cantidad de dinero a esta cuenta mediante el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) en determinada fecha; esa cantidad era retirada en efectivo el mismo día. 

“La cuenta de Scotiabank no reportó ninguna operación bancaria en diciembre de 2011 ni en enero de este año. Sin embargo, el 12 de febrero Peña Nieto encabezó un mitin en Ecatepec de Morelos, Estado de México, donde estuvo acompañado por el gobernador Eruviel Ávila, quien respondió a los críticos del candidato: “No nos piquen la cresta porque responderemos con coraje y firmeza. 

“’El Estado de México es la inspiración de esta campaña que vamos a hacer (sic). Aquí establecimos una nueva forma de hacer política; gracias a ese estilo que inauguramos en el Estado de México.’ 

“Dos días después comenzaron las transferencias bancarias. 

“En los estados de la cuenta 038008006935, cuyo titular es el gobierno mexiquense, se registraron los siguientes movimientos: 

“Del 14 al 29 de febrero, en plena precampaña electoral, se depositaron a esa cuenta más de mil 30 millones 724 mil 699 pesos en exhibiciones de 100 millones de pesos diarios. El 16 de febrero se inició la veda electoral de 45 días ordenada por el Instituto Federal Electoral (IFE) a los candidatos, que se prolongó hasta finales de marzo. Durante ese mes se registraron transferencias por mil 621 millones 304 mil 570 pesos. 

“La dinámica fue la misma: depositar y retirar los recursos millonarios el mismo día del depósito, aunque las cantidades variaron. 

“Del 1 al 20 de marzo, por ejemplo, se registraron dos transferencias diarias por 30 millones de pesos; en pocas horas esa suma fue retirada. Del 21 al 23 y del 26 al 30 de ese mes se depositaron primero 60 millones de pesos, después 90 millones y se retiraron más de 150 millones 58 mil pesos. Todos los retiros fueron en efectivo. 

“El 12 de marzo Peña Nieto rindió protesta como candidato presidencial por el PRI y PVEM en Dolores Hidalgo, Guanajuato. El priista fue duramente criticado por rentar un avión privado para el acto y otro para trasladar a representantes de medios –este último fue cancelado debido al escándalo que provocó–, así como por el impactante cerco de seguridad desplegado en sus eventos públicos. 

“Ese día no se reportaron movimientos bancarios. Al día siguiente se depositaron vía electrónica 60 millones de pesos, que se retiraron en efectivo casi se inmediato. 

“El día que se iniciaron formalmente las campañas electorales federales se depositaron 150 millones 224 mil 843.94 pesos, que también se retiraron. 

“Del 2 al 16 de abril las transacciones fueron de 450 millones 895 pesos. El 17 y 18, de 100 millones de pesos; el 19 y 20 se hicieron dos transferencias de 100 millones y de 60 millones, y se sacaron 160 millones. 

“Durante esos meses comenzó a decaer la imagen de Peña Nieto, pero las encuestadoras lo colocaban en primer lugar en las preferencias electorales. La popularidad de su contrincante de izquierda Andrés Manuel López Obrador ascendió, al tiempo que disminuyó la de la panista Josefina Vázquez Mota. 

“En mayo, dos meses antes de la elección presidencial, se soltó la mayor cantidad de recursos: 3 mil 195 millones 35 mil 23 pesos. 

“Se hicieron 15 transferencias electrónicas y retiros en efectivo por casi 110 millones 400 mil pesos diarios y ocho de entre 200 millones y 230 millones. 

“Las transacciones comenzaron el 2 de ese mes y se detuvieron dos días después. El 6 de mayo, fecha del primer debate presidencial, no se registró ningún movimiento; un día después se hizo un depósito de 110 millones 292 mil 548 pesos. 

“Para el 11 de mayo – el “viernes negro”, cuando los estudiantes de la Universidad Iberoamericana le gritaron a Peña Nieto “asesino” y “cobarde”–, poco más de 110 millones 346 mil 724 pesos entraron a la cuenta de Scotiabank y salieron horas después. 

“Los priistas denostaron a los estudiantes. El cerco informativo motivó a 131 alumnos a grabarse y mostrar sus rostros, diciendo su nombre, su número de cuenta y exhibiendo sus credenciales para acreditar que eran alumnos de esa universidad. 

“El equipo de Peña Nieto admitió su calidad de estudiantes, pero les advirtió que serían investigados. Eso detonó la creación del movimiento #YoSoy132 en las redes sociales. Pronto se les sumaron otros jóvenes de universidades públicas y privadas y salieron a las calles para protestar contra el candidato presidencial priista con la consigna: “Aquí se ve que Peña Nieto presidente no va a ser”. 

“Ese 11 de mayo el periódico Reforma publicó que durante la gestión de Peña Nieto en el Estado de México se destinaron 32.3 millones de pesos a “apoyos informativos”, de los cuales 9.2 millones presuntamente se pagaron a los conductores Joaquín López Dóriga y Óscar Mario Beteta. Según las facturas difundidas se trata del pago por entrevistas o comentarios a favor del priista mexiquense, no de spots formalmente contratados. 

“Un día antes, 10 de mayo, en un hecho hasta entonces inédito en procesos electorales mexicanos, los cibernautas convocaron en Twitter y Facebook a una reunión para el 19 de ese mes a las 12 horas en el astabandera de la Plaza de la Constitución. 

“Cinco días después se duplicó el monto del traspaso de dinero. Empezó con 200 millones de pesos el 15 de mayo; para el 31, había aumentado a 200 millones 221 mil pesos. 

“El 21 de ese mes López Obrador recibió el apoyo de miles de jóvenes en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, donde en 1968 un gobierno priista ordenó la masacre estudiantil del 2 de octubre. En esa ocasión se realizó un traspaso por 200 millones 147 mil 369 pesos, que luego fueron retirados en efectivo. 

“En junio las transferencias comenzaron el día 19 con montos de poco más de 50 millones de pesos. Se hicieron seis operaciones. En total se sacaron 250 millones 73 mil 678 pesos. El 22, fecha de la tercera marcha “antipeña”, se hizo una de esas transacciones. 

“Días antes la red Anonymous Hispano difundió en su cuenta de Twitter el contenido del proyecto Promueve 2012 para buscar el voto a favor de Peña Nieto por medio de organizaciones civiles, culturales y de asistencia privada, escuelas privadas y fundaciones religiosas del Estado de México que presuntamente aportarían por lo menos 4 millones de sufragios”. 

El exintegrante del equipo de transición de Peña Nieto asegura que Videgaray Caso también tenía “acceso libre” a esas cuentas bancarias millonarias, y “a su disposición en cualquier momento para la campaña presidencial y para la ‘compra del voto’ en algunos estados gobernados por el PRI”, como los casos de Veracruz, con Javier Duarte; Chihuahua, con Horacio Duarte, y Coahuila, con Rubén Moreira. 

Además, “en Nuevo León, con Rodrigo Medina; en Campeche, con (Fernando) Ortega; en Zacatecas, con (Miguel) Alonso Reyes; en Nayarit, con Roberto Sandoval; en Tlaxcala, con (Mariano) González Zarúr, e incluso en Chiapas, con Juan Sabines”.  

Para el 31 de agosto de ese año, el TEPJF desechó las denuncias de la coalición Movimiento Progresista (PRD-PT-Convergencia), al argumentar que “no aportó pruebas suficientes de los agravios que señalaba, como falta de equidad en la contienda y compra de votos”; determinó que la elección presidencial del 1 de julio fue válida y declaró a Enrique Peña Nieto presidente electo. 

El 1 de diciembre de 2012 Enrique Peña Nieto rindió protesta como presidente constitucional y nombró a Luis Videgaray Caso como secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y a José Antonio Meade como secretario de Relaciones Exteriores (SRE). 

El 3 de septiembre de 2012, el IFE señaló que el proceso electoral “ya había terminado” y que “no estaba en juego” la Presidencia de Enrique Peña Nieto con el proceso de fiscalización que realizaría ese organismo. 

Para el 18 de febrero de 2014, el expresidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Guillermo Babatz Torres, casualmente fue nombrado para formar parte de la Junta Directiva de The Bank of Nova Scotia (Scotiabank). 

En 2018, luego del triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador en los comicios presidenciales, el expresidente Felipe Calderón Hinojosa ha insistido que “no supo” de muchas cosas de lo que pasaron en su gobierno. 

¡Suscríbete a nuestro newsletter y recibe lo mejor de Reversosmx!

Related posts