El colapso de “La Azzurra”. Sin Mundial para 2018

Por Víctor Manuel Del Real Muñoz

Ilustración: Ricardo Camacho

Pensar en un mundial sin Argentina, Italia, Holanda, Francia, Inglaterra, Alemania, Brasil, Uruguay o España en la actualidad es algo triste, una posibilidad de efervescencia internacional desagradable para los aficionados del mundo, que muchas de estas naciones y casi en la agonía del previo de algún mundial pasado han logrado sortear pero otras desgraciadamente no, y puntualmente previo a la próxima Copa del Mundo de Rusia 2018 resalta el caso de Holanda e Italia. A continuación hablaremos del caso italiano.

El futbol Italiano ha pasado por momentos agridulces los últimos veinte años, que van desde la obtención de la máxima diana global (la Copa del Mundo) y a nivel de clubes (equipos que han conseguido la UEFA Champions League), hasta extremos bastante soeces con el prestigio deportivo como las negociaciones en la mesa de partidos para el club más importante de este país, la Juventus de Turín, o los manejos cuasi gansteriles con que muchos clubes italianos han sido manejados, resaltando el caso del AC Milán de la mano de quien además fuera presidente de Italia ,Silvio Berlusconi.

Hablamos de dos sucesos impactantes para dos de los seis equipos grandes de Italia que, junto al Inter de Milán, el Napoli, la Roma y la Lazio, representan la esencia del futbol italiano.

A nivel de clubes Italia fue perdiendo capacidad de dianas con el paso de los últimos años, aspecto que España fue aprovechando y progresando para consagrarse como un mandamás en la UEFA Champions League, así como en la Europa League. El Real Madrid, el Barcelona, el Atlético de Madrid y el Sevilla lo han hecho patente.

Los grandes semilleros del futbol italiano, tanto en los equipos milaneses (Inter de Milán y el AC Milán) como algunos clubes de mediana jerarquía deportiva y mediática como la Sampdoria, el Chievo Verona o el Torino, y por supuesto otros más grandes como la Juventus o el Napoli, fueron perdiendo capacidad de producción, fueron diluyendo sus sistemas de fogueo y escauteo e inclusive se ha venido diluyendo la idea de juego que los italianos históricamente han defendido a nivel de clubes y con un vínculo que permea a la Azzurra (Selección Nacional de Italia) en base a una estabilidad defensiva con grandes avances a máxima velocidad en posición de ataque y máxima posesión de pelota.

Esto último es a grandes rasgos el dibujo estratégico con que Italia y sus clubes más reivindicativos le han dado su cara de presentación al futbol internacional, consagrándose como uno de los países futbolísticamente hablando más importantes (dentro del top 5) del mundo.

Sin embargo, una crisis a nivel clubes, una crisis a nivel cantera generalizada, aunada a las dos corrientes político deportivas que han separado el barco progresivo de la Azzurra, han ocasionado que Italia, no obstante su gran capacidad y su maquinaria deportiva, esté fuera de la próxima Copa del Mundo en Rusia.

El tercer equipo nacional junto a Brasil y Alemania más importante del planeta, hoy no puede aspirar a consagrarse segundo porque sencillamente no estará, surgiendo así una verdadera catástrofe deportiva para Italia y los aficionados italianos, el futbol internacional europeo y desde luego el entorno del futbol mundial.

Habrá que escuchar las palabras vertidas esta semana de Fabio Cannavaro, donde hace alusión a todos los problemas deportivos, institucionales y dirigenciales que atacaron deportivamente la estabilidad del seleccionado italiano.

Hoy, el futbol italiano anida dos problemas fuertes. La división que hay entre los clubes a nivel interno, por un lado comandado por la Juventus, los equipos de la capital (Lazio y Roma) y el Torino. Del otro lado, el liderazgo del Inter de Milán con algunos equipos chicos en función a las decisiones que se toman a nivel de clubes. Dos tendencias contraatacándose paulatinamente.

Otro es el de la supraextranejerización del futbol italiano, incluyendo en los equipos semilleros del futbol italiano. Un tema para nada menor. El espejo que Holanda (supraxtranjerizada en su liga), Inglaterra (más que evidente) y hoy Italia (sin mundial) son llamadas y espejos en los cuáles por cierto la Selección Mexicana pudiera verse (tema para abordarse después y que por cierto en el seno de este espacio ya se ha hablado al respecto).

Un tercero, la lenta pero contraproducente sustitución de las “vacas sagradas” del primer equipo de la Selección de Italia. Algo que España logró hacer con tiempo para guardar la jerarquía y el amor que los españoles sintieron por esas figuras que les dieron todo desde 2008 a 2012 pero que para el Mundial de Brasil 2014 no pudieron sostenerse más y fueron paulatinamente sustituidas por nuevas promesas del futbol español.

La capacidad de reversión que tiene Italia la tiene en sus manos y desde casa. Pero debe pasar una regeneración de aspectos deportivos extraordinaria para que Italia regrese a los primeros planos. A diferencia de México (por poner un ejemplo) es trascendental que Italia sí este o no en una Copa del mundo. Italia es un grande del futbol mundial y los italianos lo tienen claro. Hoy, son conscientes de los errores institucionales, deportivos y estructurales que han cometido cabalmente.

Artículos relacionados