Crisis mundial de selecciones nacionales

Por Víctor Manuel Del Real Muñoz

Soy de los que piensan que el futbol a nivel selecciones vive un marasmo de índole deportivo a nivel mundial. Por ende, asumo con cabal atingencia, que la Copa del mundo ha entrado en un impasse de devaluación deportiva, así como las competiciones y fases eliminatorias de cada confederación, incluida la zona Euro y la Conmebol.

Los ejemplos más claros los podemos hallar en el fracaso rotundo de Chile en sus aspiraciones a llegar al mundial. Una cofradía de futbolistas de alto nivel técnico y físico, con un sistema de juego perfectamente establecido y una estructura sólida en todas las categorías, pasó de ser una cabal revelación con serias aspiraciones en el mundo, a fragmentarse a lo largo de un año, en gran medida por responsabilidad del entrenador argentino Juan Antonio Pizzi, y así generar un escenario crítico y caótico en el seleccionado andino. Una pena será no poder ver en el mundial a Vidal o Alexis Sánchez.

Otro ejemplo lo demuestra la catastrófica involución del seleccionado holandés, un equipo que ha roto con sus paradigmas más exquisitos y honorables, aquellos con los que se revolucionó el futbol moderno.

Holanda es parte medular del punto de inflexión que dio el futbol mundial con aquella base del Ajax con el liderazgo en campo de Johan Cruyff, con el verdadero esquema de rotaciones (no a la mexicocolombiana, con el batidillo táctico implementado por el supuesto profesor Juan Carlos Osorio), no, un sistema de juego que implementó la plurifuncionalidad y el famoso “toco y me muevo por zonas sin perder mi posición”.

Esquema que después adoptarían equipos como el FC Barcelona, la Juventus de Turín, el Nápoles, el Atlético de Madrid o el Milán. Holanda ha cercenado su espíritu futbolístico a la mínima expresión, y lo peor, es que lo viene haciendo desde endenantes con otros penosos fracasos.

Cuando se da un fracaso deportivo en Estados Unidos podemos asumir que causa una trascendencia mayúscula, a pesar de que el futbol sigue en proceso de consagración con una liga deportiva y financieramente cada vez más progresiva como la MLS. Hoy, a nivel nacional, se habla del porqué Estados Unidos no va al mundial, muchos se preguntan ¿Qué pasó con nuestro american team? ¿Acaso pesó la salida de Landon Donovan del equipo norteamericano?

¿Por qué perfiles como los de Clint Dempsey, Tim Howard, Michael Bradley, Jermaine Jones o Christian Pulisic, disminuían tanto su talento y sus condiciones técnicas con la camiseta estadounidense puesta? ¿Qué pasó con el peso del Estadio de Columbus?.

El tema del fracaso norteamericano va más allá de lo deportivo, porque en Estados Unidos una triste historia de perdición cuenta para el desprestigio y el señalamiento contundente de responsabilidades compartidas. El deporte profesional es un asunto de Estado en la Unión americana. Estados Unidos no puede darse el lujo de perder el prestigio de fracasar en su intento de no ir al mundial […]

¿Acaso doblegaron las manos para no ir a Rusia?, ¿habrá argumentos políticos de por medio? Muchos conocemos que los norteamericanos se han retirado de juegos olímpicos y otro tipo de competiciones por razones políticas […] podría ser.

En Conmebol, la carencia de consistencia de una eliminatoria que fue superada a plenitud por Brasil y Uruguay, hablan de las falencias del futbol de selección en Sudamérica.

Los vaivenes colombianos de altas y bajas muy pronunciadas (al estilo Juan Carlos “predicador” Osorio), la nulidad estructural de Paraguay y su tendencia negativa alarmante, las pobres exhibiciones bolivarianas (Bolivia y Venezuela, equipos total y absolutamente impresentables en lo deportivo), el reiterado rotundo fracaso chileno y la bipolaridad argentina con la ventaja de tener al mejor de la historia de este deporte sacando papas del fuego.

Es muy difícil exigir consistencia colectiva cuando le pides a un tipo que se responsabilice de 5 posiciones diferentes y se desenvuelva en 65 metros a como dios le dé a entender. Es verdaderamente grave la grieta deportiva de la Selección argentina y la lucha de intereses de la AFA, entre mafias de prosapia grondonista y algunas nuevas estructuras gansteriles alternativas que posan públicamente desde Puerto Madero, en Buenos Aires.

México: ¿Qué quiere Osorio? ¿A qué le tira? ¿Qué significa el México de hoy? ¿Existe una idea, un listado de principios futbolísticos? ¿Qué distingue, además de la nulidad táctica y la improvisación perversa, al equipo nacional? Decio de María nos podría ayudar un poco a explicarnos a que nivel dentro de la mediocridad aspiramos.

¿Qué quieren de México? ¿Distinguen ustedes un rumbo? Prevalecen los caprichos personales, las concesiones especiales, las falsas lesiones, las rotaciones necias, las carencias técnicas, la condición físico-esquelética de la mayoría de los jugadores mexicanos en situaciones vulnerables, la falta de desgaste y compromiso por la camiseta verde, el amiguismo y sus respectivas cofradías, el accionar discrecional ante la prensa; no hay crítica que les haga crecer, al contrario las desechan y las denostan.

En automático pasas a ser enemigo de los héroes de papel que se visten de verde si no les adulas. ¿Observan futuro positivo?, en lo personal yo no.

CASOS RESCATABLES

Hoy en día, de lo mejor en el mundo, podríamos hablar de Francia con una consistencia táctica interesante, con una muy buena variedad de sistemas de ataque y recuperación de pelota, con el paulatino recambio generacional y con el soporte que te da tener en casa tres clubes que te sirven como colchones de soporte: Paris St. Germain, Mónaco y el Marsella.

Alemania, sin ser la versión dulce de su mentalidad ni su futbol asociación, siempre será indescartable. Alemania tiene en un ADN mental la prosapia gladiadora y triunfadora. Esté como esté Alemania es amplio candidato porque el cerebro de los alemanes se adecua al permanente dinamismo de la mejora y así es más fácil corregir errores, atender baches y proyectar mejores accionares.

Inglaterra, con un recambio generacional y con la implementación de sus premisas propias dentro de la planeación deportiva, contando con la fortuna de tener en la premier league a entrenadores como Josep Guardiola, José Mourinho, Antonio Conte o Arséne Wenger, ha hecho la labor de reestructuración de Gareth Southgate un trabajo bien encausado. Hoy Inglaterra presume de tener un perfil ofensivo muy dinámico, y cercano al gol. Eso es muy trascendental.

Brasil, con un rediseño gradual y una sacudida a los polvos que mantenían estancada a la verdeamarella, ha consolidado una selección fuerte, dinámica, dependiente del juego vertical y a máxima velocidad pero con la perfección técnica de sus principales próceres como Neymar, Dani Alves, Marcelo, Gabriel Jesús o Philippe Coutinho. Las variantes tácticas ofensivas de los brasileños hacen muy temible el embiste en búsqueda de gol.

A lo largo de las eliminatorias muchas líneas defensivas importantes, como las argentinas, las chilenas o las uruguayas quedaron exhibidas por Brasil. Punto favorable a destacar.

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