Desagüe sumerge al lector en las entrañas de las cañerías y drenajes

Gloria Reyes

Desagüe es la suma de historias acerca de esa ciudad secreta de cañerías, presas y drenajes, que ha fungido de contrapunto a la historia visible de la Ciudad de México. También es la historia de Indra, un universitario en una encrucijada vital que parece desembocar en un vertedero acuoso.

En sus páginas convergen la investigación formal y la ficción, para revelar una arista de la megalópolis mexicana, que pudo tener un destino similar al de Venecia o Ámsterdam. Sin embargo, cinco siglos de someter la planeación urbana al delirio y a la política, le dieron a la ciudad capital su condición de monstruo sobre las aguas.

Con esta novela,  el escritor Diego Rodríguez Landeros fue galardonado con el Premio Nacional de Novela Histórica “Ignacio Solares”, coeditada por el Fondo de Cultura Económica y el Fondo Editorial Tierra Adentro.

Al respecto, el autor comenta que le llena de orgullo este galardón, además de ser admirador de la obra de Ignacio Solares. “Creo que en mi caso (el galardón) es especial porque los jurados reconocieron formas distintas a las acostumbradas cuando se habla de ‘novela histórica’. Si bien mi libro parte de una investigación rigurosa que me llevó algunos años realizar, desde el principio yo tenía muy claro que no quería escribir una obra histórica canónica ni unívoca, mucho menos con un narrador omnisciente y realista, sino un cauce de historias, mitos, datos, reflexiones y fabulaciones que desembocaran en un cauce narrativo contaminado, monstruoso y revuelto, como la historia misma del drenaje del Valle de México, verdadero protagonista de Desagüe.

El galardón, que llega a su quinta entrega, está dotado con 150 mil pesos y es entregado por el gobierno del estado de Chihuahua por conducto de su Secretaría de Cultura.

En el dictamen el jurado indicó que Desagüe “replantea el género de la novela histórica vía la fusión de otros géneros literarios para tratar un tema en general ausente en la literatura, que es la descripción de las redes laberínticas que en general no vemos”.

Diego Rodríguez Landeros nació en Mazatlán, estudió letras hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México, fue becario de la Fundación para las Letras Mexicanas y del Programa para Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

Es también autor de El investigador perverso (2014) y Nadie es tan desvergonzado como desea (2019). Su trabajo ha sido recogido en las antologías Álbum rojo. Narrativa sinaloense de no ficción (2018), y en Ciudades aprehendidas y otros apegos (2019).

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