Día 89: Una carcajada para distraerse de la tragedia

Por Rivelino Rueda

Era día en que en Cañada

todos los ricos iban

a la iglesia en coche,

aunque vivieran a media cuadra.

Durante un rato

los coches se apretujaban,

los caballos se paraban de manos,

relinchaban,

los chicotes tronaban,

las defensas se enredaban,

una rueda arrancó un pedazo

de argamasa en la esquina

y el aire se cargó con todas

las maldiciones que no se dijeron.

Jorge Ibargüengoitia/Los pasos de López

Siempre se agradece que en los momentos más críticos de una nación, de miles de familias, de miles de mexicanos, alguien arranque una sonrisa. Mejor aún. Una sonora carcajada.

Y es que eso fue lo que de nuevo hicieron los llamados frentistas AntiAMLO este domingo.

Y qué decir. Lo hicieron de la mejor manera. Con la gama de grandes ideas que los ha caracterizado, como aquella de que “México avanza hacia el comunismo cubanorusia etc.”

“ALMO Vete Ya! Tu trajiste el comunismo y el Covid a México (sic)”. Una cartulina habla más que una oposición sin banderas para asirse. “Intelectuales”, “periodistas”, comentadores y políticos lo celebran como una gran manifestación de descontento. Los autos aplauden y agradecen.

Y sí.

Si en la pasada movilización de autos lujosos –conducidos por personas que todavía no terminan de pagarlos– una mujer en Monterrey exigió al tabasqueño que “se regresará a su país”, ¿por qué esta vez no se culpa al jefe del Ejecutivo federal de haber importado el “sarscovdos” en un acuerdo secreto entre Moscú-Caracas-La Habana-Beijing-CDMX?

Otra camioneta de lujo grita por allá: “Traidor. Gorrupto. Zoofilico (sic)”.

Una bandera de México remacha sobre el nacionalismo del movimiento, sobre lo patriotas que son las buenas conciencias.

La cartulina emancipadora que hubiera sido la envidia de Ricardo Flores Magón. El estandarte revolucionario que alguna vez ideó Emiliano Zapata. El claxonazo libertario que estuvo en los planes de Vicente Guerreo y de José María Morelos. El enorme ideario de hoy que enarbolan nuestros autos último modelo.

La peste suma 17,141 decesos. La oposición celebra el “triunfo” de su convocatoria motorizada para derribar a AMLO de la Presidencia de la República.

El tabasqueño no se ayuda mucho con sus teorías del complot, su necedad sobre la construcción de los megaproyectos en el sureste del país o con sus decálogos para ser mejores personas después de la pandemia.

Pero no. Los antiamlistas son tan parecidos a su némesis que piensan que están en una guerra total, aunque sean un enorme espejo de sí mismos…

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