“El 8”, el aterrador sitio del Metro Instituto del Petróleo

Texto y fotos por J. Tonatiuh Pérez Cisneros

Los cuerpos de emergencia arribaron a la estación Instituto Mexicano del Petróleo, Línea 5, afuera del baño, conocido como 8, donde se encontraba una mujer sin vida, tendida en el suelo en medio de un charco de sangre; ropa rasgada, al parecer por un intento de violación; el rostro golpeado y los ojos abiertos con una mirada perdida.

La notica no llegó a los medios de comunicación. Tal vez la oficina de prensa del organismo desvió la atención de lo acontecido o pidió de favor que no se publicara.

Gelitos, como cariñosamente se le conoce, platica su historia. Una mujer con muchos relatos, ya que trabajó en el área de taquilla en diferentes líneas y turnos, pero el que nos narra es el más aterrador.

Lentamente baja la cabeza y me observa por arriba de los lentes. Su mirada fija y penetrante. Suspira y empieza el relato: “En esa época trabajaba en el primer turno, en la estación Instituto del Petróleo, Línea 5. Se me hizo raro llegar y no ver a ningún policía”.

“Llegué a la taquilla y enseguida me dirigí al 8, al baño. El sanitario se encuentra al interior de la estación, al final de un pasillo y en frente de la bodega de artículos de limpieza, un poco lejos de la entrada a la estación y de las taquillas. Ya casi al llegar al 8 no había luz. Las lámparas llevan más de seis meses fundidas”, comenta con un poco de enojo.

Ella notó que ese día en especial la estación se encontraba muy callada. Los policías no estaban en su lugar habitual, el personal de limpieza no había llegado y el camino al 8 se le hizo eterno.

No le veía fin al pasillo. Al llegar metió la llave y la puerta se trabó un poco. Logró entrar. Prendió la luz. Cerró la puerta con llave. Casi de manera inmediata escuchó ruidos fuera del 8.

No le tomó mucha atención. Pensó que podría tratarse de la otra compañera taquillera o del personal de limpieza. Dejaron de escucharse los ruidos y siguió un intento de entrar al baño.

Gelitos gritó:

–“¡Esta ocupado!”, pero al parecer no hicieron caso del grito. Y el intento se volvió más violento,

La obscuridad del exterior le impidió ver sombras por debajo de la puerta, pero jalaban la puerta cada vez más violentamente. Sintió que era un intento muy desesperado de entrar al 8. Del enojó pasó a la incertidumbre, al preguntarse qué estaba ocurriendo en el exterior del 8.

Así como inició terminó el intento de entrar al sanitario, tan rápido y fugaz, pero a Gelitos se le hizo eterno.

Sale del 8 y en el exterior no hay nadie. Va y revisa la bodega de limpieza y está cerrada con llave. Se encamina a la taquilla y por fin aparece un policía y le reclama el intento tan desesperado y violento de entrar al baño. El policía le comenta que él estaba pasando sus reportes por radio.

Admirada, le pregunta que si él o la otra compañera no habían tratado de entrar al sanitario. Le responde que no.

Le comenta lo sucedido y el policía dice que es muy común, que en ese sitio mataron a una joven hace un par de años. Al parecer la trataron de violar y la apuñalaron, y es muy común escuchar ese ruido en el baño.

Gelitos termina el relato con un poco de incredulidad a lo sucedido. Desconocía lo de la chica, pero el intento de entrar al baño reflejó la desesperación de ella.

Me vuelve a ver con esa mirada penetrante. Le doy las gracias por el relato. Terminamos de comer las tortas que pedimos para acompañar la crónica de lo sucedido en la estación del Metro Instituto Mexicano del Petróleo.

El último tramo de la Línea 5, o Amarilla, que fue de La Raza a Politécnico, se inauguró el 30 de agosto de 1982.

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