El mundo necesita de alguien que haya entendido verdaderamente a Maquiavelo: Viroli

Por Rivelino Rueda

Maurizio Viroli, profesor emérito de la Universidad de Princeton, afirmó que en los tiempos actuales el mundo necesita de alguien que haya entendido verdaderamente la esencia de Nicolás Maquiavelo.

“Necesitamos a alguien que nos ayude a redescubrir la grandeza de la política, que debe ser la obra de personas con ánimo generoso”, subrayó el máximo especialista de la obra de Maquiavelo.

Mencionó que la obra fundamental del pensador florentino, El Príncipe, ha sido malinterpretado y mal leído por siglos, ya que ese libro “es una crítica a los políticos mediocres para invocar a los grandes”.

Durante su ponencia en la mesa redonda “¿Qué tan maquiavélico fue Maquiavelo?”, organizada por la Facultad de Derecho de la UNAM, Viroli recalcó que, en general, “toda la obra de Maquiavelo está en la búsqueda de la gran política, porque no es lo mismo la gloria que la fama”.

La primera, abundó, “es la forma en que los hombres buenos saben ganarle al mal, y la segunda es lo que han cosechado políticos como Berlusconi o Hitler”.

El también académico de la Universidad de Lugano puntualizó que se debe tener claro que ningún libro de filosofía política termina con una exhortación, pero “El Príncipe lo hace”.

“La finalidad de El Príncipe era mover a la acción, no ser un texto científico. Maquiavelo deseaba escribir para las generaciones venideras, hacer lo que él no pudo lograr por el bien de su patria”, expuso.

 Maurizio Viroli, quien ha colaborado con pensadores como Norberto Bobbio y Martha Nussbaum, apuntó que el término “maquiavélico” se malentiende por aquel que no tiene principios, que miente, “un político corrupto, interesado en su propio poder, una persona fría que sabe controlar sus pasiones, que se domina a sí mismo, que simula, esconde su pensamiento y ve dentro de las almas”.

“Maquiavelo, sus dichos los basó en documentos y no en opiniones. Fue hacedor de política, manejó grandes cantidades de dinero y después fue aún más pobre, con lo que dio una prueba real de honestidad”, dijo.

En su oportunidad, el exabogado general de la UNAM, Jorge Islas, comentó que “Maquiavelo era un patriota”, y señaló que “en los próximos días esperamos que en México se respire su espíritu con fortuna y virtud; es una oportunidad para cambiar la realidad presente”.

“Convencionalmente “maquiavélico” implica más un adjetivo que un sustantivo, pero de manera franca es la búsqueda de la gloria política. Se ha hecho una pésima interpretación de El Príncipe, pues esta obra fue pensada como una exhortación, no como un texto erudito”, indicó.

Al respecto, Leonardo Curzio, académico del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM, y periodista, consideró que dicha obra no fue un ejercicio introspectivo, ni un justificador de barbaridades, sino una “ruptura con la literatura de espejos de príncipes”.

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