El zar de la frontera sur y represor de migrantes es redimido por AMLO

Por Luis Carlos Rodríguez González/The Exodo
Ejecutor del Programa Frontera Sur, que fue instrumentado por el  gobierno de Enrique Peña Nieto por órdenes de Barack Obama y el cual incrementó la militarización de la frontera sur de México para perseguir, detener y deportar a cifras récords de migrantes centroamericanos.
Tabasqueño, cuñado del sobrino consentido de Andrés Manuel López Obrador, es decir Adán Augusto López Hernández -candidato a gobernador de Tabasco- y priísta con más de 30 años de militancia.
Senador por el PRI y en el actual sexenio fue nombrado por el presidente Peña como coordinador del Programa Frontera Sur, en julio del 2014. Estuvo al frente del mismo casi tres años, donde se logró el mayor número de detenciones y deportaciones de migrantes hondureños, salvadores y  guatemaltecos.
Como muchos priístas que ven como probable y próximo el desempleo sexenal se refugió en estos días en su cuñado y sobrino de López Obrador, para cobijarse en la bandera de Morena y olvidar su reciente pasado como tricolor y represor de migrantes.
Se trata de Humberto Mayans Canabal, quien de ser el llamado “Zar de la Frontera Sur”, que recibía instrucciones desde Washington vía diversas agencias de seguridad y migración mediante el reforzamiento militar, el envió de la Gendarmería, el establecimiento de retenes en todo el país y la persecución sin tregua de centroamericanos.
En su momento, la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas y Todos” se pronunció contra el plan del gobierno mexicano para reforzar la seguridad en la frontera sur y de su entonces coordinador.
Denunciaron que dentro del Plan Frontera Sur se incluyó también el envío de la Gendarmería Nacional a la frontera sur de México lo que fortaleció un modelo de seguridad y de militarización contrario a los derechos humanos, que coincide con el recrudecimiento de la política migratoria restrictiva impulsada por el gobierno de Estados Unidos.
El flamante ex priísta y hoy morenista, cobijado por su paisano Andrés Manuel López Obrador, seguramente será redimido de sus “pecados migratorios” como lo es el virtual encarcelamiento en estaciones del Instituto Nacional de Migración (INM) de unos 40 mil menores migrantes cada año y las cifras récords de detenciones y deportaciones de centroamericanos.
Humberto Mayans puede decirle al presidente Peña: Misión cumplida y adiós: De acuerdo al Observatorio Consular y Migratorio de Honduras (Conmigho) en 2017 un total de  26 mil 991 hondureños fueron deportados desde México y de estos 22 mil 517 son mayores de edad y 4 mil 474 son niños.
En contraparte las autoridades migratorias de Estados Unidos deportaron sólo a 20 mil 841 hondureños, entre ellos 20 mil 643 adultos y 198 menores de edad. Es decir 5 mil 802 menos deportados que los que logró México en 2017 a través de su Plan Frontera Sur.
Ello sin contar el alto número de fallecimientos, de extorsiones, de secuestros de migrantes, que ante el fortalecimiento de la vigilancia en la frontera sur y en el país, han tenido que buscar rutas alternas más peligrosas, estar más a expensas de grupos criminales y de “coyotes” que incrementaron sus tarifas para llevarlos a la frontera norte.
Malas noticias para los migrantes centroamericanos. El Zar de la Frontera Sur ya fue perdonado, redimido y dejo de ser parte de la mafia del poder para convertirse el “cuñado cómodo”, en un demócrata tabasqueño a quien se le borrarán todos y cada uno de sus pecados migratorios. Tal Cual.

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