En memoria de Horacio

Por: J. Tonatiuh Pérez Cisneros y Héctor Homero Zavala.

Foto: Cortesía

No era un domingo cualquiera. El amanecer fue diferente, el sol brillaba con más intensidad y los parajillos cantaban como ruiseñores. Una organización estaba naciendo al cobijo de los árboles y de los dioses mexicas, alimentada por los canales de la historia de un México que había sido olvidado.

Nació en el sur, como  Emiliano Zapata, como las leyendas que recorren esa región. Nació con el grito de justicia, igualdad, legalidad, unión, con el apoyo de miles de trabajadores que ya están cansados de una dictadura feroz, maligna, traicionera, asesina, golpeadora, embustera.

La injusticia convocó a cientos de trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC-Metro), y otros miles esperando el llamado de la justicia y equidad, para generar un cambio, para formar las bases y cimientos de una nueva organización llamada Sindicato Mexicano de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo Metro.

El Sindicato Mexicano, como lo enmarca su artículo tercero, tiene el objetivo de mejorar la defensa de los intereses comunes de los trabajadores que lo integran, pugnando por elevar las condiciones de vida de los mismos, en lo económico, social y cultural, con el lema de “Lealtad con honestidad al servicio de los trabajadores”.

El Sindicato Mexicano de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo Metro sabe que está ante un cambio y el encuentro con la justicia. Se presenta ante la sociedad en general como una nueva alternativa sindical. Se convoca a una unidad con los trabajadores de base y de confianza a participar y pertenecer a una nueva asociación.

La nueva organización de trabajadores del Metro cree en la igualdad y equidad, en la justicia, en la unión por un bien común. Con esas bases surge este proyecto. Nace con la sed de cambio, justicia, igualdad, respeto y confianza.

El Sindicato Mexicano de Trabajadores del  STC Metro pide combatir la marginación, la represión, la explotación, la discriminación y  el olvido de nuestros derechos laborales y humanos, pide combatir la falta de respeto hacia los trabajadores y usuarios.

Dentro de las primicias tienen como objetivo el reconocimiento a la labor desempeñada, a trayectoria y, desde luego, a la dignidad del trabajador; el respeto de la vida, la integridad física y mental, la dignidad personal, la democracia sindical, los derechos humanos, sociales y laborales con respeto a los derechos escalafonarios apegados a reglamento; respeto o la superación personal, intelectual, técnica y profesional.

Muy importante también será el derecho a un servicio médico digno y lejos de los intereses personales y económicos con los cual se maneja.

El grito de ¡YA BASTA! que recorre cada uno de los talleres, taquillas, oficinas, vagones, túneles, PCC, TCOs, andenes, policlínicas, deportivo y toda la red del Metro.

¡YA BASTA! a la represión.

¡YA BASTA! a la violencia de genero.

¡YA BASTA! a la marginación.

¡YA BASTA! a la falta de una efectiva defensa contra la violencia del STC-Metro y Sindicato Nacional, que han ejercido como deporte y han secuestrado nuestra fuente de trabajo, y la utilicen como caja chica y fuente de negocios personales.

El Sindicato Mexicano de trabajadores del STC Metro se pronuncia en contra de la muerte, contra el silencio, contra la libertad de expresión, contra la humillación, contra la imposición, contra la injusticia, contra la opresión, contra todo lo que atente con los derechos laborales y humanos.

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