¿Qué entender de las posturas bélicas estadounidenses?

Por Víctor Manuel Del Real Muñoz

En los últimos días el presidente estadounidense Donald Trump, así como algunos miembros de elite del gabinete de seguridad nacional y altos mandos de la milicia norteamericanos, divulgan por el mundo discursos con alternativas bélicas contundentes para dar solución a los problemas que supuestamente aquejan al mundo en materia de terrorismo y subversión de algunos grupos, guerrillas internacionales y países desobedientes del stablishment global como Norcorea y Venezuela (a pesar de las contradicciones internas en materia socioeconómica de estas últimas naciones).

 

Algunos teóricos especialistas como Alfredo Jalife-Rahme, Thierry Meyssan, James Petras y otros más, argumentan que ante la debacle unipolar de los estadounidenses y la reconversión a los patrones PROTECCIONISTAS de este país y otras naciones aliadas que acompañan el programa occidentalista como Inglaterra y otras naciones europeas, una de las posibles causas de tales alternativas bélicas es el ascenso comercial, industrial, financiero, geopolítico y militar de China y Rusia específicamente.

 

El ascenso comercial y por consiguiente el aumento de la producción industrial y el volumen de transacciones financieras y bursátiles de los grupos corporativos chinos y rusos tienen preocupados a los grupos de poder económico y político estadounidenses. No sobra decir que inclusive muchos de los capitales chinos y rusos se invierten para fines de capitalización en Estados Unidos con total soltura y facilidad, dentro de los grandes corporativos industriales y bancarios norteamericanos.

 

Tampoco está de más mencionar que la mayor reserva de dólares estadounidenses los tiene el banco central chino, y en caso de una posible guerra financiera, o quizás hoy ya una guerra financiera (no lo sabemos), los orientales tienen la sartén por el mango para depreciar el valor del dólar en operaciones cambiarias y de inversión, desgastando el valor cualitativo como divisa internacional de referencia en torno al dólar norteamericano.

 

Sin embargo, aunado a los asuntos del cambio climático, la futura o actual guerra financiera global (en verdad no sabemos que sea), los amagues bélicos internacionales, y desde Estados Unidos la dinamización de las flotas y los comandos militares por el mundo, la agilización de los circuitos de inteligencia dirigidos desde la CIA y otros mandos desconocidos al servicio del Departamento de Estado norteamericano, otra de las aristas determinantes que muestran con cabal simbolismo la expresión de una cuasiguerra que vivimos en el mundo es la competencia tecnológica.

 

¿Qué desarrollos militares existirán ya en el dominio público para después ser canalizados al mercado, en torno a los trabajos tecnológicos norteamericanos, chinos y rusos?, ¿es acaso la competencia tecnológica y comercial entre Estados Unidos, Rusia y China una expresión fehaciente de la continuación de la guerra fría que pudiera derivar en una guerra bélica internacional?

 

¿A qué tipo de factores responden los amagues bélicos norcoreanos y las respuestas contundentes de destrucción total como alternativa de solución que en días pasados Donald Trump, ante el tribunal supremo de la ONU, mencionó?, ¿Qué significan esos simbolismos geopolíticos en la actualidad?

 

¿Ante este escenario, América Latina que rumbo tiene, o más bien, a qué rumbo está predestinado a condicionarse y subordinarse?, ¿Qué implicaciones geopolíticas tienen la organización de un ejército de resistencia en Venezuela?, ¿Qué rol juegan hoy Brasil y Argentina, en empatía con Estados Unidos, en el cono sur del continente?

 

Son muchos los símbolos que pudiéramos encontrar en el lenguaje de la geopolítica actual, pero como alguna vez el presidente Hugo Chávez  (del cual nunca celebraré cosas con reconocimiento, porque tengo claro que su gestión como dirigente venezolano se plagó de severas contradicciones internas) ante la ONU: “Aquí huele a azufre”, aludiendo a que el olor de las armas y las intervenciones bélico-militares estaban a la vuelta de la esquina.

 

A partir de ahora en el cuerpo de dicha columna estrenaremos una pequeña sección llamadaFILMOTECA VA […] la cual intentará dar una pequeña sinopsis, con una ligera intención de mercadotecnia si así se le quiere ver, de películas que valen la pena apreciar en torno a temáticas sociales, culturales y políticas trascendentales. Espero, con cabal determinación estimados lectores que ustedes disfruten de tal mini sección.

 

Las críticas como siempre se ha mencionado desde este espacio estarán abiertas ante los criterios, las objeciones y la ausencia de coincidencias, en la plenitud de nuestra libertad de expresión, que todos ustedes tengan.

 

Soy un creyente de la discusión de las ideas, el libre debate, la pluralidad del pensamiento. Aborrezco con auténtico sentimiento de desconfianza el pensamiento único y la carencia de debate; apoyaré e impulsaré en la medida de mis posibilidades el alza de los diversos enfoques sobre cualquier aspecto de la vida, por más simple y hasta banal que parezca.

 

Octavio Paz aludía a que sin crítica no prevalecerá la modernidad del pensamiento. Coincido a plenitud con este juicio de valor que el gran poeta e intelectual mexicano alguna vez ejecutó.

 

FILMOTECA VA … 1900, filme de Bernardo Bertolucci, con las actuaciones estelares de Robert de Niro, Gerard Depardieu,  Dominique Sanda y Burt Lancaster. Una película que se desarrolla en el preámbulo del ascenso al capitalismo moderno de Italia, el tránsito dinámico de la producción agraria humana a la de uso de maquinarias industriales británicas; filme desarrollado en diferentes épocas, destacando la que tiene que ver con el entorno medio entre la primera y segunda guerra mundiales, y la plenitud de la segunda guerra mundial; el filme intenta poner a la mesa un escenario en el cual la dirección política y de partido endebles por parte de los trabajadores causa que el ascenso de las masas organizadas con miras al socialismo se vean minadas y divididas por la contención ejercida por los grupos políticos italianos vinculados a la izquierda socialdemócrata cristiana y burguesa, en la plenitud de la derrota del nazifascismo Mussolineano. Implicando a su vez una derrota a la emancipación de los trabajadores en Italia.

 

Un filme con una extraordinaria fotografía y una sublime dirección musical. Una película extraordinaria en toda la extensión de la palabra. Sobra decir que las actuaciones de las personalidades estelares obligan a un soberbio reconocimiento por lo magnifico de su ejecución.

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