Estados Unidos y su hegemonía

Por Marco Jiménez

Estados Unidos ha generado un discurso hipócrita a lo largo de su historia, ya sea para invadir países, como Irak, Vietnam y Afganistán, con el pretexto de su lucha por “La Libertad”.

Una palabra en la que sus soldados y ciudadanos creen ciegamente, sin hacer el mínimo intento de analizar lo que se les esta diciendo, o si es verdad que esos pueblos viven en la total tiranía.

En caso de que fuera así, ¿por qué Estados Unidos invade dichos países? La respuesta es muy sencilla: por razones monetarias. En el caso de Irak, la invasión fue por sus pozos petroleros, para que quedaran en manos de empresas trasnacionales.

Aquellos soldados que fueron a luchar por “la libertad” pierden sus vidas por un negocio de particulares. Así es como los soldados estadounidenses van a la guerra, como reces mandadas al matadero.

Otra forma de los estadounidenses de entrar a los países, sobre todo los latinoamericanos, es vía la CIA. Por ejemplo, en 1954 en Guatemala, donde fueron asesinados más de 200 mil personas. En 1964 en Brasil, donde derrocaron al presidente Joao Goulart, e instalaron la dictadura militar, y muchos ejemplos más, como Bolivia, Uruguay, Chile, Argentina, El Salvador, Panamá, Perú.

Todos estos países han sufrido la barbarie, la violencia y la explotación de sus recursos, quienes ven el enriquecimiento del gigante del norte a costa de la población y vidas perdidas en dichos países.  

México, uno de los países más afectados por la influencia de Estados Unidos, ya que se puede decir que no es culpa de sus instituciones de inteligencia la violencia que actualmente se vive en el país, sin embargo, indirectamente son responsables de la violencia que se existe en México.

La Unión Americana no ha hecho absolutamente nada para evitar el contrabando de armas y la entrada ilegal a nuestro país. Y no lo harán, ya que parte del discurso de odio de Donald Trump hacia los mexicanos se ha dado desde su campaña presidencial, y actualmente sigue pronunciando, cada que le es posible, sin hacerse responsable de la discriminación que genera.

Otro punto importante del por qué no evitarán la entrada ilegal de armas es porque la Asociación Nacional del Rifle no dejará de perder las ganancias que le deja el negocio legal de armas en Estados Unidos, y que estas se venden ilegalmente a nuestro país.

Actualmente hay una cacería férrea de latinoamericanos en dicho país, pero esto lleva más años antes que Trump, ya que, sin decirlo abiertamente, Barack Obama fue el que comenzó una deportación masiva de inmigrantes.

Tal vez tengan razón en sacar a gente de su país, es valido, sin embargo, los estadounidenses deben preguntarse quién hará el trabajo de sus casas, en los campos, en las granjas, en los hoteles para el turismo, y de muchos trabajos que los negros o blancos estadounidenses rechazan hacer a toda costa.

¿Qué hará Estados Unidos para decirle a un supremacista blanco que no hay indocumentados, que su país es completamente blanco y que le toca ir a trabajar a una granja, a un campo, a un hotel o cualquier trabajo que actualmente hacen los indocumentados?

Claro, esto para su economía será un peso muy grande ya que no es lo mismo pagar salarios por debajo del mínimo a pagar un salario completo, lo que claramente afectara la economía de Estados Unidos.

Estados Unidos necesita a los indocumentados, aunque los odie. Sin ellos no serían la potencia que fueron y que hoy están dejando de ser. En este proceso de pasar a ser la segunda economía del mundo es momento de que América Latina se alíe con China y deje de lado el dominio que ha tenido el vecino del norte sobre ellos.

Es necesario que paguen el daño que han hecho durante décadas a los países latinoamericanos, a sus poblaciones, y los inmensos genocidios que han generado alrededor del mundo.

América Latina tiene la oportunidad de reestructurarse, de hacer valer sus recursos y el desarrollo que estos puedan dar para dejar de lado la dependencia económica, militar y tecnológica que existe.

Es hora de que América Latina pueda crear un bloque económico, cultural, tecnológico e ideológico, que pueda reforzar la identidad latinoamericana, que pueda proteger las culturas indígenas y costumbres que identifican a cada país y, sobre todo, un bloque que pueda imponer decisiones en el mundo.

El éxito de que pueda suceder algo así es que los representantes de cada país no cedan a las presiones que Estados Unidos pueda realizar.

La guerra comercial esta empezando entre China y Estados Unidos. El segundo, al parecer, la perderá a largo plazo. Y por ese hecho necesita a los latinoamericanos, porque si Estados Unidos continúa con sus invasiones a países y generando odio, en un futuro a corto plazo se verán vulnerables en el mundo, no sólo son los latinoamericanos, también los musulmanes, chinos, rusos y hasta europeos.

Estados Unidos juega a ser policía del mundo, pero ellos son los que faltan ser juzgados por los genocidios en los que han participado.

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