EU, detrás de corrupción y destitución de Pérez Molina en Guatemala

Por Redacción Reversos

El expresidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, declaró que no se arrepiente de haber renunciado al cargo, que dejó en 2015 cuando se descubrió el caso de defraudación aduanera denominado “La Línea”, en donde también se involucra a la exvicepresidenta Roxana Valdeti.

“No me arrepiento de haber renunciado a la presidencia”. Esas fueron las palabras del ex presidente Otto Pérez Molina, quien también añadió que sólo busca no polarizar más a la nación.

Señaló que renunciar fue su decisión, aunque también afirmó haber recibido presiones por parte de la Embajada de Estados Unidos para que renunciara.

Dijo el mismo exvicepresidente de Estados Unidos, John Biden, presionó para obtener licitaciones de la empresa Baxter, de la cual es socio Biden.

Pérez Molina afirmó que de ello se enteró por sus exsecretarios privado y general de la Presidencia, después de haber sido capturado por el caso “La Línea”.

Aseguró que este caso más bien se trató de un tráfico de influencias, ya que “la misma embajada de Estados Unidos, representada por Tot Robinson, acompañó a los representantes de la empresa Baxter para influir en una licitación entre la empresa a mención y la multinacional PiSA”.

“Las prensiones que tuvimos de vicepresidente Biden fueron no sólo cuando fui a Washington, sino también cuando él vino aquí (a Guatemala). Hay otra cosa que es importante, porque ahí había otro trasfondo que hasta después me enteré, y es que Biden también es socio de la empresa Baxter, que esa empresa Baxter vino aquí a competir con PiSA, y resulta que la Embajada de Estados Unidos pidió cita con mi secretaria privada y con mi secretario general para que los atendieran y fueron acompañados por personal de la embajada, los representantes de Baxter, a pedirnos y a decirnos que ese contrato Baxter lo tenía y que Baxter lo debía volver a ganar.

“Entonces se arma un juicio. ¿El interés de la Cicig (Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala) es el de ayudar al país o era porque la Cicig estaba destapando ese paso que ahora está en juicio?, que es el pleito que ahora hay entre Baxter y PiSA.

“Entonces, dice uno: ‘esos son los intereses que nos mueven internacionalmente detrás de esto. Qué barbaridad que hagan estas cosas en nuestro país por intereses económicos. Y lo que sí puedo confirmar no sólo es la cercanía que hay entre Baxter y Biden, sino además puedo confirmar que la embajada pidió la reunión con mi secretaria privada y con mi secretaria general para irse a hablar para que pudieran influir en que Baxter ganara eso. ¿Es tráfico de influencias o no?”, cuestionó el exmandatario.

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