Fracasosotote mx

Por Víctor del Real Muñoz

 

Las carencias actuales por las que pasa el equipo nacional se hicieron presentes la noche del 23 de julio de 2017 en California. El equipo mexicano fue derrotado por Jamaica en un partido vergonzoso, absurdo, burdo, lamentable y raquítico por parte del equipo nacional.

Hablar del juego, o pensar que se perdió sólo por este partido sería una cabal aberración. Este problema anida elementos estructurales que no pueden resolverse de la noche a la mañana. En verdad, México necesita trabajar mucho su estructura deportiva en selecciones nacionales. No se vale ver al equipo nacional sólo como una gallina dotadora de huevos de oro.

Juan Carlos Osorio no conoce la naturaleza del equipo nacional, el tipo es estudioso, culto, universitario, preparado y ha corrido la legua; sin embargo hay entrenadores para equipos, incluso grandes como el Nacional de Medellín (lugar donde Osorio logró grandes cosas), pero también hay entrenadores para selección, y con el respeto debido Osorio no tiene los blasones para poder conducir un equipo así.

México ostenta problemas serios que van desde el sistema de juego, la condición técnica de los futbolistas, la disposición física de los mismos, los objetivos deportivos (independiente de los comerciales y económicos), pero sobretodo vive la ausencia de una idea, un algo que refleje las intenciones de lo que pretende el combinado nacional. México se diluye en una triste situación que le cobra facturas que ascienden en el nivel de ridiculez más absoluta posible.

En la presente copa, México fue superado por equipos como Jamaica y Curazao, que con total respeto no son significativos en la geografía futbolística nacional. Esto es un indicador total que en México no funcionan las cosas.

Es alarmante que además el Sr. Cantú y Decio de María, la gente de Televisa, algunos dueños y directivos del futbol mexicano así como algunos periodistas importantes respalden la continuidad de un proyecto que hará que México califique al mundial pero no enseñe una digna versión de equipo nacional de cara al mundial.

En el mundo hay proyectos que tienen a la mano una capacidad de reversión luego de pisar el suelo de la medianía y la frustración: Argentina, Uruguay, España, inclusive Inglaterra. México no, en nuestro país la estructura del futbol nacional debe replantearse porque de cara al futuro se vislumbra un tétrico panorama. Reitero, somos demasiado mediocres.

 

La fiereza de unos finos Tigres

 El sábado pasado Tigres mostró una cara avasalladora, ofensiva, cambiante por sobre la tradición táctica de Ricardo Ferretti, lo anterior a pesar de haberlo hecho frente a un rival que al igual que la Selección nacional navega sin rumbo y a la deriva como el Puebla (una tristeza para la prosapia de este club y de esta ciudad tan importante en nuestro país).

Tigres comenzó el torneo mostrándole al futbol mexicano que viene a comerse el terreno, a adueñarse de la plaza y a cobrar un derecho de piso con el mejor plantel del balompié nacional y con un proyecto que de cara al futuro logrará consagrar a los Tigres como la tercer fuerza del futbol nacional desplazando sencillamente a Toluca, Cruz Azul, Pachuca y Pumas del pedestal de equipos grandes. Superar a Guadalajara y América es imposible porque el fenómeno cultural, icónico y tradicional de estos equipos es difícil de rebasarse.

La U. de Nuevo León le muestra al futbol mexicano un proyecto ambicioso en lo comercial pero también en lo deportivo, sabiendo consagrar excelsas contrataciones de futbolistas provenientes del exterior con una base de jugadores nacionales que le dan dividendos en la cancha al equipo universitario y generan muchas alegrías en Monterrey y otras partes del país.

La línea de ataque de Tigres luce difícil de parar, sin faltar el respeto del resto de equipos en México, creo que en esta ocasión el torneo nacional y la Copa Mx le quedaran cortos a Tigres, porque este equipo es hoy un perfil colectivo internacional. No dudo en ratificar a los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León como uno de los mejores 15 clubes del mundo, por el nivel del plantel, el estilo de juego plasmado en cada partido, la calidad mostrada en cancha y el nivel de espectáculo que este equipo ha venido dando y está por dar de cara al futuro.

Si México, que a nivel estructural tanto en selección nacional como a nivel de torneo local quiere mostrar una cara digna, que refleje el otro extremo de la situación actual del balompié nacional, sin duda alguna, debe enseñar el escudo de la U. de Nuevo León. Los Tigres se irán apoderando del rancho poco a poco y será muy difícil destronarlos en el futuro. Auguro un doblete sencillo para el equipo regiomontano de cara al presente e inicial semestre futbolístico. Esta afición, estos jugadores, este cuerpo técnico y el entorno que rodea al conjunto universitario lo merecen, no cabe duda alguna.

 

 

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