¿El futbol mueve el dinero o el dinero mueve al futbol?

Por Christian Marín Reyes

El futbol ha sido, desde siempre, un deporte que mueve grandes cantidades de masas. Un sin número de personas a nivel mundial acuden a los estadios para apoyar a su equipo favorito. Eso sí, siempre con algo que muestre ello, ya sea una playera, una bandera, una bufanda, etc.

Por otro lado, la cantidad de jugadores con enorme talento ha ido creciendo. Diversos países son generadores de grandes cracks del fútbol mundial, algunos más que otros. Tenemos de ejemplo a los futbolistas alemanes, ingleses, brasileños, españoles, argentinos y franceses, quienes representan la mayor parte de jugadores de elite a nivel mundial.

El dinero parece ser pieza fundamental en el ámbito deportivo. Los ingresos que el futbol tiene por país son altísimos. Estos se dan gracias a los boletos vendidos por partido, por la publicidad pagada, por los accesorios vendidos a la gente en apoyo al equipo (playeras, banderas, bufandas, souvenirs, etc.). Millones y millones de pesos o dólares son adquiridos por los grandes clubes, quienes deciden invertirlo para diversas cosas.

En los últimos años, el futbol ha dado jugadores que han marcado época (Ronaldinho, Zidane, Ronaldo Nazario, Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, etc.), todos y cada uno de ellos con una calidad que no puede ser discutida.

Pero ¿cuál es la diferencia entre ellos? La respuesta sería clara: su forma de juego, la posición en que se desempeñaban, la nacionalidad, entre otras. Una notoria diferencia es su precio. Cada uno tuvo un costo diferente al ser contratado para vestir sus respectivos equipos.

Pelé, en su época, costó al Cosmos de Nueva York 4.5 millones de dólares que, para ese entonces, representaba una cantidad altísima de dinero. Ronaldinho, el fichaje estelar del Barcelona en el 2003, costó 27 millones, lo cual implicaba un aumento muy marcado en el costo del jugador.

Parece increíble este aumento, pero no es todo. Hace unos pocos años el Real Madrid fichaba a Cristiano Ronaldo por aproximadamente 96 millones de euros. Todo este dinero gracias a los ingresos obtenidos por el club merengue. Como último ejemplo está el brasileño Neymar. Con un costo de 222 millones de euros se convirtió el año pasado en el jugador más caro en la historia del fútbol. Fichado por el Paris Saint Germain, club que tiene como dueños a un grupo de jeques árabes.

El futbol moderno implica fichajes por encima de los 70 millones de euros, cosa que a mucha gente no le agrada. En algún momento existían jugadores con amor al club donde se desempeñaban, durando años en la institución e incluso permaneciendo una vida entera en el mismo.

Actualmente no es así. La mayor parte de los jugadores buscan migrar a otro lugar con base en una fuerte suma de dinero. El futbol ya es manejado por el dinero. Los distintos intereses de los grandes dueños en la industria pueden más que el mismo interés del equipo.

En México, la Federación Mexicana de Futbol organiza diversos partidos en Estados Unidos para la Selección Mexicana, ya que en el país de las barras y las estrellas el costo de las entradas es mayor, los paisanos pagan una fuerte cantidad de dinero para ver al tricolor en escena. Los partidos son ante selecciones que en el papel son endebles o que simplemente no implican un reto deportivo.

El dinero ha envuelto al deporte. Las grandes sumas monetarias se hacen presentes en el futbol. Los contratos publicitarios surgen cada vez más, fichajes innecesarios se llevan a cabo, el gran asueto en los estadios se hace ver. Eso sí, la pasión por el futbol es mayor.

Las personas mantienen un vínculo muy importante al soccer, el cual sigue siendo el deporte por excelencia, el que más popularidad tiene a nivel mundial, y que, por tanto, implica una estratosférica cantidad de dinero.

Related posts