Futbol Uno, método Wiel Coerver y cardio

Por Víctor Manuel Del Real Muñoz

Hay entrenadores, analistas y deportistas que coinciden en la idea de ver al futbol, y en especial al talento técnico de este deporte, como una expresión de arte.

En ese sentido, estoy completamente de acuerdo. Se pueden hacer mensajes estéticos, discursos literarios, líneas de expresión, filosofías y escritos de sensibilidades a través de un balón de fútbol. Estoy completamente seguro.

Haber visto al FC Barcelona de Guardiola con Messi e Iniesta a la cabeza me lo confirmaron. Jugadores como Messi, Ronaldinho, Riquelme, Cuauhtémoc Blanco o Zidane nunca me dejaran mentir al respecto.

Al menos por ahora, números, títulos y estadísticas no interesan. Sólo el recuerdo de las figuras y las obras que estas personalidades llevaron a cabo en el pasado.

Vivimos una época donde el futbol ya no es teatral ni bohemio. Mayoritariamente tiende a ser físico, de velocidad, para números y estadísticas, generalmente mal jugado. Quizás Europa se sale de este tenor de mala calidad, particularmente la Champions League que conserva ese colorido de acto futbolísticamente perfecto.

Fue Wiel Coerver, un gran entrenador holandés, típico representante de la escuela científico futbolística de Holanda, la escuela netamente tradicional en toda su extensión de la palabra, quien llevó a cabo una metodología que priorizara el trato y la funcionalidad con la pelota de forma particularmente individual pensando en la inserción del jugador en el once de campo.

Coerver priorizó en sus fundamentos de trabajo la técnica suprema tendiendo a la perfección, para tratar el balón en cuestión de cambios de ritmo, transiciones, volumen de coberturas, cambios de juego, formas de ejecutar un pase, formas de hacer un cambio de perfil, formas para acomodar la pelota, formas de servir una pelota, maneras de cambiar el perfil para hacer un pase en corto o en largo, entre otros, aún dentro de un parámetro de máxima velocidad.

Muchos equipos de gran calado europeo como la Juventus, el FC Barcelona, el Ajax (desde el histórico setentero comandado por Johan Cruyff hasta el de nuestros días), el Real Madrid, el Atlético de Madrid, el Arsenal, el PSV Eindhoven, el Chelsea o el Bayern Munich, utilizan esta metodología, sobretodo en etapas formativas.

Cabe destacar que un jugador pobre técnicamente tiene poco futuro en Europa, y particularmente en países exigentes de eso como Holanda, Inglaterra, España o Italia.

Hoy la metodología Coerver da un salto moderno para entender al futbol como una alternativa de trabajo físico, especialmente el derroche cardiovascular, por fuera de las pretensiones netamente futboleras.

De acuerdo al contexto anterior hay quienes disfrutan jugar futbol en solitario, sin afán de competir ni ganar, por el mero culto al arte (léase, el de jugar a la pelota) y hacer ejercicio por aspecto de vida saludable, energética y positiva.

La pelota en solitario puede ser usada dominándola, haciendo ejecuciones propias de cambios de ritmo, de amagues, de dribles en solitario, de conducción con zigzag, de filigranas, de técnicas de golpeo fino, de la elaboración de bicicletas y estiletes mientras se corre con ella, entre otros ejercicios, reitero, sólo y sin nadie más.

Hay personas que con tal de evitar los malos humores de los típicos personajes estridentes que generalmente hay en muchos de los equipos de barrios (aquellos que creen que al momento de jugar un partido debes rendir, registrar y cumplir los estándares de la liga BBVA de España o la Premier League de Inglaterra.

Y que por cualquier error que comentas te condenarán peor que Hitler a los prisioneros del Holocausto), o evitar los riesgos del contacto físico a sabiendas de que no es lo mismo una rotura de ligamentos tuya a la de un profesional, que generalmente tendrá todo a favor para salir de esa lesión y en tu caso puedes vulnerar incluso tu disposición para volver un lunes a la oficina.

También está el hecho de esquivar los pagos que conlleva pertenecer a un equipo con la compra del uniforme incluida, o quien sólo ve a la pelota de futbol como un medio para hacer un ejercicio, divertido e intenso, pues ahí está el futbol en solitario (con la pura pelota y nada más) mezclado con el trabajo Coerver.

Para esos casos va este trabajo, en parte, pensando sobretodo en el último de los casos citados.

Buscar tutoriales de metodología Coerver en el internet, y hacer muchos de los ejercicios estáticos y dinámicos, pero todos con pelota al fin, activará algo más que el talento físico de cada uno; demandará hacer unos ejercicios muy completos, sanos, cardiovasculares al cien por ciento, que harán sudar, que serán didácticos y desafiantes además de divertidos, aún con la convicción de no competir.

No necesariamente se debe ver a la pelota con la mera intención de ganar, competir, superar, ser mejor, ser productivo además de competir, ni con otros estándares de medición más. ¿Qué tal si vemos desde diferente trinchera a la pelota, y le sacamos un rédito que se orienta más hacia la salud y la vida sana?

El deporte no necesariamente debe ser para estadísticas y números. Se vale verlo como un simple medio para ser felices. No estamos obligados a nada. Por cierto, no se necesitan porterías ni líneas de cancha.

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