Geopolítica de los megaproyectos: Morelos-Puebla-Tlaxcala

Por Jovenesemergencia.org

El Proyecto Integral Morelos (PIM), impulsado por la CFE desde los años 90, consiste en la construcción de dos termoeléctricas de ciclo combinado de 620 mw en la comunidad de Huexca, un gasoducto de 160 km de longitud y 30 pulgadas de diámetro (con capacidad para transportar diariamente 9 mil millones de litros de gas natural) que atraviesa más de 60 comunidades campesinas de los estados de Morelos, Puebla y Tlaxcala.

Además, un acueducto de 12 km de longitud y 20 pulgadas de diámetro para transportar 50 millones de litros de agua diarios del Río Cuautla; e infraestructura complementaria (líneas de tendido eléctrico).

El PIM, concesionado a transnacionales españolas (ABENGOA, ELECNOR Y ANAGAS) e italianas (BONATTI), es la punta de lanza de una supuesta industrialización de la región oriente de Morelos y de diversas zonas de Puebla y Tlaxcala ubicadas en las faldas del Popocatépetl; y para la extracción de oro y otros minerales (plata, cobre, plomo, zinc, manganeso, fierro, etc.) en diversas puntos de Morelos y Puebla.

En los últimos meses la represión ha aumentado contra los opositores del PIM por parte de los gobiernos estatales de Puebla y Morelos. Además, en la región existen otros conflictos producto del desarrollo de una serie de megaproyectos carreteros, mineros, inmobiliarios, urbanísticos, industriales y energéticos que no se pueden explicar sin tomar en cuenta el metabolismo de la Ciudad de México, la corona de ciudades que la rodean, el proceso actual de subordinación a los capitales estadounidenses y la entrega total de los recursos nacionales.

La corona regional del centro de México o megalópolis de México -constituida por las áreas metropolitanas de Pachuca, Tula y Tulancigo en Hidalgo, Toluca en el Estado de México, Puebla-Tlaxcala-Apizaco en Puebla y Tlaxcala, Cuernavaca y Cuautla en Morelos y la Zona Metropolitana del Valle de México (DF, Edoméx e Hidalgo), además de los poblados y municipios intermedios- se ubica en el eje neovolcánico transversal.

Esta región de lagos, ríos y volcanes, conocida desde tiempos prehispánicos como el Anáhuac, que en náhuatl significa “lugar donde convergen todas las aguas del mundo”, debe su desarrollo a los abundantes recursos hídricos de la región (volcanes y montañas como fábricas de agua y las aguas que convergen de la cercanía con los dos océanos más grandes del planeta, el Pacífico y el Atlántico).

Antes de la invasión europea esta región había alcanzado un desarrollo sin igual, producto de la riqueza natural y de una organización social sumamente sofisticada.

Sobre este proceso, negándolo violentamente, se desarrolló el proyecto de los colonizadores europeos; más tarde, en el siglo XX, este proyecto sería retomado por las elites criollas que condujeron el país tras la Revolución.

Es así como desde los años 30 a los 80s más del 50% del desarrollo industrial, así como la política, el comercio, la cultura y los servicios se concentraron en esta zona. La capital del país se convirtió en el centro radial de todas las infraestructuras de comunicaciones, transportes, energía, agua y de crecimiento urbano desmedido.

Ya a inicios del siglo XXI la Ciudad de México se convirtió en la octava ciudad más rica del mundo (en base a su PIB) además de ocupar tercer lugar como área metropolitana más poblada, con más de 20 millones de habitantes en 2010.

Si a esta cantidad se le suma el conjunto de poblados y áreas urbanas que comprenden la “megalópolis” (aproximadamente 205 municipios) la población alcanza un estimado de 39 millones de habitantes.

Actualmente, la ciudad de México encuentra varios límites para sostener el metabolismo que le permitió alcanzar ese nivel de riqueza; ante este panorama, las fuerzas políticas de los estados vecinos han desatado una competencia voraz para atraer a los grandes capitales a sus regiones y establecer con ellos negocios multimillonarios, con la finalidad oculta de también para garantizar su permanencia y ascenso en el poder.

En este marco de competencia es que se articulan el PIM y el conjunto de proyectos que mostramos en el mapa 1. Desde una estrategia que busca acaparar la riqueza que ya no puede asimilar ni generar el metabolismo de la Ciudad de México, los gobernantes de Morelos, Puebla y Tlaxcala, compiten con otras zonas del país para atraer los capitales mundiales más nocivos, en especial los norteamericanos y españoles:

En lo industrial-maquilador-energético…

– Proyectos de acaparamiento y despojo de agua, como acueductos y presas para controlar el recurso necesario para la fabricación de productos (automóviles, autopartes, maquinaria, químicos, ropa y textiles, alimentos, etc.).

– Concentración de población indígena y campesina en “Ciudades Rurales” (establecidas en función de la localización de la industria) para poder disponer de ella como mano de obra superexplotable.

– Atracción de centros de investigación científica al servicio de las grandes empresas.

– Construcción de termoeléctricas, hidroeléctricas, geotermoeléctricas, parques eólicos y proyectos de extracción intensiva de petróleo y gas convencional y no convencional (este último con el método letal del fracking [v]) favorecidos por la reforma energética.

– Creación de mega granjas porcinas para abastecer a la industria alimentaria.

En el campo…

– Expulsión campesina hacia las ciudades para participar en la competencia por los escasos y precarios puestos de trabajo.

– Despojo territorial, desplazamiento y reubicación de poblados enteros hacia las nuevas “Ciudades Rurales” –en Puebla hay 58 proyectos de este tipo– para facilitar la imposición de proyectos mineros (principalmente de extracción de oro), explotación petrolera, plantas hidroeléctricas, carreteras y proyectos inmobiliarios.

– Aniquilación de la producción tradicional de maíz, frijol y otros cultivos locales que son base profunda de la cultura, la política y la organización de los pueblos.

En infraestructura y servicios…

– Proyectos carreteros y multimodales privados (ferrocarriles, puertos secos, aeropuertos) para poder mover y sacar la riqueza del país a través de los puertos de Veracruz, Altamira, Lázaro Cárdenas y Acapulco.

– Concesión de sistemas de agua y basura a empresas privadas. Proyectos de generación de energía con basura.

– Aumento de servicios de seguridad privados.

Turismo y especulación inmobiliaria…

– Atracción del turismo extranjero y nacional a los 19 “Pueblos mágicos” ubicados en la corona de ciudades que rodean a la capital mexicana.

– Aumento de prácticas ilegales que acompañan al turismo como prostitución, comercio de drogas, etc.

– Venta de tierras comunales en zonas privilegiadas para la construcción de “casas de descanso” para la clase alta.

– Expansión de casas de interés social y malls sobre los ejes carreteros.

En lo social…

De llevarse a cabo estos proyectos en la región, es inminente la profundización de la ruptura de lo comunitario; la proletarización de campesinos antes autosuficientes ahora condenados a ser dependientes del mercado y de trabajos precarios para sobrevivir.

Pueblos enteros convertidos en meros lugares de tránsito del comercio mundial aumentarán sus niveles de violencia mientras grupos paramilitares ya crecen al cobijo del gobierno para sostener su control sobre la población (en especial Antorcha Campesina que tiene su base histórica en Puebla y Estado de México).

De fondo… la ocupación total del país

La región del mapa se conecta con el mercado mundial a través del corredor carretero interoceánico Veracruz-Acapulco (Autopista Siglo XXI) que comunica el Atlántico con el Pacífico y le da salida, principalmente, a las exportaciones de vehículos automotores de las plantas que se ubican en Toluca, Puebla y Cuernavaca.

Acapulco es el principal puerto del Pacífico mexicano en cuanto a exportación de automóviles. Las principales industrias exportadoras de vehículos que utilizan el puerto de Acapulco son la Nissan (Morelos), Volkswagen (Puebla), Mercedes Benz (Edomex), Chrysler (Edomex) y General Motors (Guanajuato).

En el litoral del Océano Atlántico el puerto de Veracruz se mantiene desde hace años como el principal exportador de automóviles de México (ver gráfica 2). El 70% de los vehículos que entran o salen al país lo hacen por este puerto. Los principales destinos de exportación de autos son Estados Unidos, Canadá, Europa y Sudamérica [vi]. Este puerto está conectado por medio de los ferrocarriles Kansas City Southern Mexico (KCSM) y Ferrosur con los corredores industriales del Bajío, Noreste y la corona de ciudades del centro de México.

Así, el conjunto de proyectos sobre la región deben comprenderse como el esfuerzo de los políticos locales por aprovechar las ventajas de injusticia histórica y las riquezas naturales y humanas, para desde aquí lanzarse a competir en el mercado mundial a costa de la vida y la soberanía del país.

Todos estos proyectos se encuentran subordinados a competir dentro de los grandes intereses geopolíticos de Estados Unidos, expresados en el Acuerdo de Asociación Transpacífico (ATP o TPP, por sus siglas en inglés) y el Acuerdo de Comercio e Inversión Trasatlántico (ACIT o TTIP, por sus siglas en inglés).

Por ello, a pesar de pertenecer a distintos partidos políticos, todos ellos validaron la llegada al poder de Peña Nieto, así como la reforma laboral y energética y reciben con los brazos abiertos la próxima reforma al campo. Los une más su ansia de riqueza y entreguismo a toda costa, están dispuestos a abrir paso a la violencia, legal e ilegal, para controlar a la población y enfrentarla entre sí (como ya ocurre en Michoacán y parcialmente en Guerrero) con tal de saciar su codicia.

Aún no sabemos si lo lograrán; pero, en última instancia, dependerá de si los pueblos de la región lo permiten.

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