Inclusión e inequidad en la Liga MX Femenil

Por Christian Marín

A lo largo de los años, la mujer ha sido segregada y excluida en la toma de decisiones y en la realización de actividades en la sociedad dentro de diferentes ámbitos, como política, arte, deporte, entre otros.

Como un paso importante hacia los derechos de la mujer, el 18 de septiembre de 1979, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW).

En 1980 México firmó la CEDAW, ratificando el 23 de marzo de 1981. Ese mismo año el decreto de promulgación de la convención fue publicada por el Diario Oficial de la Federación, por lo que la fecha de entrada en vigor fue el 3 de septiembre de 1981.

Es a partir de esta fecha que se planea una constante y regular inclusión de la mujer en distintas actividades. En el fútbol parecía no tener impacto alguno, también porque no había un interés previo de la mujer por formar parte de ese deporte.

El contexto se volvió más turbio y variado. El sexo femenino se fue interesando más en el mundo del deporte. En México no es, sino hasta finales del 2016 que se aceptó la creación de una Liga femenil con el fin de eliminar las formarás existentes entre hombres y mujeres en lo futbolístico. La liga se crea entorno a una constante lucha feminista.

Cabe mencionar que en materia laboral, la legislación mexicana cubre los dos aspectos básicos para la mujer trabajadora: Por una parte, principios igualitarios con el varón en su calidad de ser humano, y por la otra, principios diferenciales que, en atención a su papel esencial en la procreación y a otras características propias de su sexo, la protejan y auxilien en su doble papel de madre y de agente de la actividad económica. En este caso, la mujer tiene los mismos derechos y obligaciones dentro de la Liga femenil.

El primer año de la liga ha tenido varios inconvenientes, empezando con el escándalo de los bajos sueldos y las diferencias de trato entre varones y mujeres. De los 18 equipos participantes de la Liga varonil solo dos no participan en su rama femenil (Puebla FC y Lobos BUAP), es decir, se supondría una igualdad de trato y oportunidades entre hombres y mujeres tratándose de los mismos equipos.

Alicia Cervantes, ex-delantera del Club Atlas de Guadalajara y campeona de goleo, pidió un aumento a sus mil 500 pesos mensuales, siendo negada su petición, todo esto desembocó en su salida y retiro de las canchas. En contraste con uno de los jugadores mejor pagados de la Liga varonil (André Pierre Gignac) el cual gana aproximadamente 4.5 millones de dólares, alrededor de 83 millones de pesos por año.

Por otro lado, se ha hablado de casos como el acoso. Ejemplo es la actual entrenadora del Club de los Tiburones rojos del Veracruz, quien denunció haber recibido acoso sexual por parte de una directiva de otro club de la Liga MX del cual no quiso revelar su nombre.

Trataron de manipularla para poder lograr quedarse con el puesto de entrenadora a cambio de favores sexuales.

Un escándalo más es el de una jugadora anónima, que en entrevista con el portal mediotiempo.com denunció que ella y sus compañeras fueron forzadas para firmar un contrato en el cual se estipulaba: “No embarazo mientras presten sus servicios al club, no decir nada acerca de sus preferencias sexuales”, etc., cosa que a los aficionados al fútbol no fue de su agrado.

A un poco más de un año de su creación, la Liga MX femenil da más dudas que certezas, un año en el cual se han desarrollado más desventajas que puntos a destacar. La idea de una liga en la que las mujeres pudieran participar fue buena, pero la forma en que se ha llevado a cabo este proyecto, no es la mejor. Habrá muchas cosas por mejorar, y que de resolverse cada una, será, sin duda alguna, un resultado positivo para la equidad de género.

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