K. la Metamorfosis… el centenario de los Aforismos

 

Por: Armando Martínez Leal

@armandoleal71

Del fondo

del cansancio

nos alzamos

con nuevas energías

Oscuros señores

que esperamos

hasta que los niños

se agoten

Franz Kafka

Entre 1917 y 1918, FRANZ KAFKA trabajó en la redacción de sus AFORISMOS, CONSIDERACIONES SOBRE PECADO, SUFRIMIENTO, ESPERANZA Y EL VEDADERO CAMINO. Este texto centenario es un punto de quiebre en la biografía del autor. Implica un giro, una toma de conciencia, a finales del verano de 1917 le diagnosticaron tuberculosis. El trabajador incansable, que dividía su tiempo entre sus obligaciones como consultor del Instituto de Seguros de Accidentes de Trabajo y la creación encontró en aquellas funestas noticias la posibilidad de dedicarle más tiempo a la escritura. KAFKA ya había publicado: “La Condena”, “La Metamorfosis”, “La Contemplación”, “El Proceso”, “El Maestro de escuela” y “Médico rural”.

Esta etapa también está marcada por la terminación de su compromiso con FELICE BAUER, la primera del triunvirato que significó su existencia. En 1917 concluye la relación amorosa más importante que KAFKA tuvo en su existencia; FELICE su primer lectora, aquella a la que le escribió una larga correspondencia, receptora de confesiones… MUSA. A través del triunvirato se puede tener acceso a tres KAFKA cambiantes, KAFKA de Felice, KAFKA de Grete Bloch, KAFKA de Milena… Los tres KAFKA, el mismo KAFKA, ese que huyó del amor, de la concreción del amor, ese que encontró en el desamor una fuente de inspiración para seguir trabajando, continuar existiendo, marchando entre el pecado, el sufrimiento y la esperanza.

La terrible noticia que significó el diagnóstico de su enfermedad lo llenó de sensaciones contradictorias, por un lado estaba la conclusión de su relación con Felice y el martirologio del cual se liberaba… tomar una decisión respecto de casarse o no con su amada Felice, de bote pronto se sumergía en un estadío de plena libertad. “…Entonces le pareció a K. Que estaba más libre que nunca… pero —y este convencimiento era por lo menos igualmente fuerte—, como si no hubiese al mismo tiempo nada más absurdo, nada más desesperado que esta libertad…” La libertad para K. va intrínsecamente unida a la desesperación.

K. inicia un giro religioso, una lucha espiritual, sabe que está en el límite de la condición humana, reconoce enteramente su orfandad y no encuentra un asidero que le permita acceder a la fe; por ello, opta por crear mundos. K. asume la tarea de dar cuenta de todos aquellos elementos simbólicos latentes en su contemporaneidad. La religiosidad en K. abreva de elementos que le permiten a la humanidad confrontar sus catástrofes. El giro religioso en K. es una manera de sobrevivir a su catástrofe individual; pero también, es un hacerse cargo de su tarea fundamental: ESCRIBIR.

Los AFORISMOS. CONSIDERACIONES SOBRE PECADO, SUFRIMIENTO, ESPERANZA Y EL VEDADERO CAMINO son producto de ese giro simbólico en K., se trata de la consumación de una búsqueda por resistir, existir… sobrevivir. Por ello echa mano de filósofos judíos, leyó a profundidad a Kierkegaard, Martin Buber, Tolstoi esa búsqueda apiñada por la religiosidad, está concentrada en los 103 aforismos que K. escribió hace cien años. K. como muchos de aquellos que emprendieron las pesquisa por lo simbólico encontraron que la muerte es el enclave para el entendimiento de la existencia.

Muerte y comienzo, la infinitud humana no es más que el inicio, en los Aforismos kafkianos está concentrado un saber sagrado que va desde el Neardental hasta la contemporaneidad. Es la escena del pozo de LASCAUX donde aquello que asemeja a un bisonte destripado por la azagaya… puede ser leída como la experiencia de la caza. El dominio del hombre sobre la naturaleza; o bien, ampliado el horizonte de aquello que no se ve, se trata de una enigmática imagen donde vida y muerte están presentes, cruzados por esa fuerza fundamental del ser… lo dionisiaco, el Eros en su máxima representación.

Aquella mañana de septiembre de 1917, cuando el médico le diagnosticó la tuberculosis fue para K. un comienzo… no se trataba de rescribir su existencia; más bien, de iniciar la biografía de un muerto, de un condenado, por ello eligió la brevedad como forma de expresar su búsqueda, su lucha espiritual. El 19 de octubre escribió en el tercer cuaderno en octava, iniciado en aquel entonces: “Absurdo (palabra demasiado fuerte) de la separación de lo propio y lo ajeno en la lucha espiritual.” La religiosidad era hasta ese momento para K. algo extraño, así lo confirman dos de sus biógrafos, su gran amigo y cómplice, Max Brod y Hugo Bergmann, para ambos K. creció en medio de un vacío religioso. K. pasó de un combativo ateo, a un escritor en búsqueda de lo SAGRADO.

Esa exploración tiene como punto inicial Zürau, allí dice Calasso el mundo estaba casi vaciado de seres humanos y el teatro de la vida había sido confiado a los animales. El retorno a Gregorio Samsa, aquella mañana en que dejó de ser, para despertar siendo un insecto… “la vida está hecha de sueños”, señalaba K. en una nota de su diario el 6 de agosto de 1914, pero de esos sueños despierta transmutado, tocado. Los Aforismos son la metamorfosis de aquella añeja culpa, llevada al extremo de la angustia, el juez ante el que hay que comparecer… EL PROCESO.

K. estaba enfermo… condenado. Sin embargo, se birla y se sublima en la escritura, eludiendo así todos los compromisos, aquellos requerimientos sociales que le hacen ser… el casamiento con Felice, la renuncia, no es más que una forma de escabullirse de ese destino social; pero K. tiene derecho a hacerlo. Es ESCRITOR, por ello está destinado a representar la vida, nuestra degradación. En 1917, K. supo enteramente que su Tarea era escribir.

Pero ¿de dónde provienen esas nuevas energías frente a la catástrofe? El Aforismo 50 echan luz al respecto: “El hombre no puede vivir sin una confianza duradera de que hay algo indestructible en él; tanto lo indestructible como también la confianza en ello pueden permanecer constantemente ocultos. Una de las posibilidades de que se exprese este permanecer oculto es la fe en un Dios personal.”… Dios, alma e inmortalidad cruzan los AFORISMOS… se trata de una reelaboración del MESIANISMO, tema revisitado y sistematizado por GERSHOM SCHOLEM, el gran amigo de WALTER BENJAMIN… Dios, alma e inmortalidad cobran sentido en la ESPERANZAbenjaminiana… la espera kafkiana, no es la llegada del Mesías, sino de la REDENCIÓN humana. PRAXIS.

Lo sagrado en los AFORISMOS es llevado a un estatuto cuasi ontológico, no hay SER sin DIOS, pero a éste sólo es posible sentirlo… como alma, en el paroxismo de la desesperanza. La humanidad habita una eterna orfandad, en busca de sentido, ha reinventado su existencia en un DEBER, la imposición social traspasa lo humano en SÍ, para aproximarse en una falsa salvación. El PROGRESO no es más que la consumación de nuestra CAÍDA…. “Una jaula fue a buscar a un pájaro”  (Aforismo 16).

Pero ¿de qué DIOS, hablan KAKFA y BENJAMIN?… los interpretes del primero afirman que en K. no hay un “Dios trascendente”; Benjamin por su parte dejó claro que la idea de Dios recorría su pensamiento, se trata de un elemento revolucionario de la existencia, resabio de la pila de desechos del PROGRESO, donde está contenida la VERDAD, porque ella no habita ni en la cruz, ni en el CONOCIMIENTO. Por ello la jaula busca al pájaro.

Hay esperanza, mucha esperanza… pero no para nosotros sino para las generaciones futuras… la esperanza es posible en ese instante en que el humano es consciente de su existencia miserable y sueña conun mundo distinto, ese entresueño, un estar casi dormido, medio despierto… es la fuente del MESIANISMO revolucionario benjaminiano; pero fundamentalmente se trata de todo aquello que sé, pero no puedo dar constancia de su existencia; sin embargo, está ahí. El dolor le permite a K. metamorfosearse en la idea de DIOS. Los AFORISMOS de K. nada tienen que ver con la idea construida por el EXISTENCIALISMO, en el sentido de que se trata de un texto NIHILISTA, en contracorriente de dicha lectura… los AFORISMOS, CONSIDERACIONES SOBRE PECADO, SUFRIMIENTO, ESPERANZA Y EL VEDADERO CAMINO son una contralectura de la existencia, es desandar el camino de un ateísmo, para en la aporía iniciar el sendero de la ESPERANZA.

K. como WALTER BENJAMIN, apuestan por la transformación de la existencia, por la creación de un mundo distinto, más justo… donde los aherrojados de siempre tengan redención. No en la victoria de laJAULA, sino en el vuelo del ave.

 

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