La escuela argentina de arqueros

Por Víctor Manuel Del Real Muñoz

Uno de los mejores nichos en la generación de prospectos para la portería en el mundo está en Argentina.

Es el sistema y la metodología de entrenamiento y formación con que se trabajan los aspectos físicos, técnicos, tácticos, dinámicos y de fuerza físico/esquelética desde las canteras de los diversos equipos de futbol en aquel país, la razón por la cual los arqueros argentinos son tan redituables en el mundo del futbol internacional.

Argentina anidó y perfeccionó la metodología inglesa clásica y mezcló algunos sistemas alemanes de trabajo técnico, la cual dio como resultado que la estructura de formación de arqueros de Argentina buscara en el juvenil un perfil de portero con una estatura considerable de acuerdo al tamaño del arco, con dinámica y fuerza rápida en las zonas de los ligamentos y que además flexiblemente el portero fuese muy eficaz, de buen tamaño de sus manos, de solvencia y efectividad en la seguridad de las mismas, pero sobre todo de personalidad y seguridad al momento de jugar en el juego aéreo.

Además, la metodología de entrenamiento argentina precisa la combinación de trabajos en espacios reducidos con ejercicios físico/cardiovasculares al mismo tiempo y de exigencias intensas, que le permiten al arquero trabajar al mismo tiempo aspectos físicos, sus reflejos, su capacidad de achique y reacción y así perfeccionar sus posibilidades de atajar en momentos espontáneos.

Si existe un calificativo para evaluar al clásico portero argentino es el de: “grandote, efectivo, buen atajador, de reflejos y de gran seguridad”.

 

Cuando se miran perfiles como los de Nahuel Guzmán, Willy Caballero, Sergio Romero, Gerónimo Rulli, Agustín Orión, Marcelo Barovero, Mariano Andujar, Sebastián Torrico, Nicolás Navarro, Agustín Marchesín, Juan Pablo Carrizo, Guido Herrera o Franco Armani, podemos encontrar ejemplos con grandes vocaciones técnicas en el juego desde la portería como la seguridad en el juego aéreo, el buen trabajo con las manos y su relación con la pelota en la seguridad de las mismas, grandes condiciones de achique y muy buenas atajadas con extraordinaria solvencia técnica.

Otro aspecto a resaltar de los porteros argentinos es la gran capacidad para despejar con pelota parada o en pelota rápida. La solvencia técnica al momento de ejecutarlo por parte de los argentinos refleja un precedente de entrenamiento bastante efectivo.

Independientemente de los perfiles europeos, sobre todo alemanes como René Adler, Bernd Leno, Marc-André Ter Stegen o Manuel Neuer, algunos españoles como el histórico Iker Casillas y Víctor Valdez y de ahora  David de Gea, Miguel Moya, Sergio Rico o Kiko Casilla, inclusive la escuela mexicana y colombiana que técnicamente son muy solventes, está claro que en la generalidad mundial el mejor semillero de arqueros en el mundo es Argentina.

El trabajo físico y técnico con que se trabajan los porteros en aquel país los hacen ser perfiles permanentes y seguros para la exportación. No está de más precisar que Argentina es el país con más arqueros fuera de su territorio nacional, seguido por Brasil, Alemania y Uruguay.

LA DOCENCIA DEL “OJITOS” MEZA – ACTUALIDAD DEL PUEBLA

 

A reserva de lo comentado en uno de mis recientes textos llamado ¿Por qué maltratan al Puebla?, son claras las mejoras tácticas, estratégicas, anímicas y de grupo que desde el volumen de juego desarrollado por el Puebla se notan desde la asunción de Enrique Meza con su cuerpo técnico, integrado por los auxiliares Juan Reynoso, Marco Antonio Trejo, el entrenador de arqueros Ignacio Suárez y el preparador físico uruguayo Mario Mendaña.

La experiencia del Profesor Meza le ha devuelto al Puebla esperanzas de permanecer en la Primera División. Condición más que absurda porque sigo con mi postura de que la Ciudad y el Estado de Puebla merecen uno o dos equipos a la altura de su jerarquía metropolitana y cultural de aquellos lares de la República Mexicana. Esto no es privativo de Puebla, aquí podríamos ejemplificar a la Ciudad de México, en similares condiciones, por la crisis de Pumas de la UNAM y Cruz Azul respectivamente.

Hoy hay estabilidad en el Puebla, y seguramente los hinchas camoteros están tranquilos por ahora, ante un desastre que con total respeto se generó desde la comandancia de Rafael “El Chiquis” García.

Es importante destacar que los recientes puntos, victorias y mejoras en el Puebla son producto del trabajo de entrenamiento y en cancha de los jugadores, pero el mérito directo es la capacidad de reversión de adversidad con que Enrique Meza está aún enderezando un barco que parecía navegaba a la deriva.

El futbol mexicano merece tener bien al Puebla. El Puebla es un equipo necesario en México.

Artículos relacionados

Deja un comentario