La evolución del iPhone

El juego del deseo: ¿Entre más grande mejor? un breve recorrido por las proporciones en las dimensiones en el IPhone

 

Por Erik Ruiz Choperena

 

Es notable que de las características más cambiantes entre las generaciones de los iPhone sean las proporciones en sus dimensiones. Crecen con cada modelo nuevo y marcan camino para las marcas competidoras que no se quedan atrás en la disputa por el tamaño; lo que antes se comparaba de manera sarcástica con “ladrillos” ahora es equiparable a “azulejos de baño”, aparatos grandes en largo y alto pero “delgaditos” en espesor. ¿Es acaso ergonómico y cómodo para los usuarios? ¿A qué atiende este crecimiento en las proporciones?

 

Comencemos este somero recorrido a partir de la segunda mitad de 2010, cuando la marca iPhone lanzó oficialmente otro teléfono para alcanzar las expectativas de los amantes de la “tecnología de la manzana”. Se trataba del modelo iPhone 4, que además del precio, presentaba un ligero diferencial en sus dimensiones apenas perceptible al ojo, pero que con la forma angular en sus aristas marcó un sesgo en la percepción de los usuarios. Mientras que el modelo anterior mantenía una proporción de 6.21/11.55 cm., IPhone 4 tenía una de 5.86/11.53 cm con terminaciones rectas en los cuatro lados. Tres años después, en 2013, el salto notorio en el tamaño se tuvo con los IPhone 5s y 5c, modelos en los que se agregaba casi un centímetro en la altura del equipo: 5.92/12.44 cm. Es aquí donde empieza la travesía en el aumento en las dimensiones y proporciones de estos smartphones.

 

Año tras año, los modelos fueron surgiendo entre conjugaciones alfanuméricas, mejoras en sus cámaras, alta resolución y nitidez, tecnología de retina en las pantallas, capacidades de memoria más allá de lo almacenable y, por supuesto, proporciones enormes, sobre todo en los llamados “plus”, descomunales en comparación a sus antecesores.

 

Este reciente septiembre se presentó la generación de gama alta bajo el denominativo “todo pantalla”. Se trata del modelo más reciente IPhone X, mismo que se lanzará al mercado en noviembre de este año, y promete enamorar al mercado tecnófilo con novedades nunca antes vistas en el hardware y en el software, además de enormes proporciones en sus dimensiones, 7.79/15.82 cm. casi dos centímetros más que sus antecesores, no quiero ni pensar en el descomunal tamaño que prepararán para su “plus” en el futuro.

 

Al hablar de ergonomía, en este caso, nos interesa referimos al estudio previo a la producción de objetos para la comprensión de las características físicas y psicológicas del usuario y así reflejar la adaptación de estas condiciones en el diseño. Por su cuenta, la antropometría es un sistema de proporciones que se basa en la media de las medidas anatómicas del ser humano, tal como lo refleja el texto de Rosalío Ávila Churand: “Todos los usuarios, deben poder operar las máquinas, herramientas o productos. Esto implica la existencia de una meta ideal que no puede ir más del 90 o 95% de los usuarios, debido a los casos extremos que existen en toda población […]. Los productos de consumo deben poder ser utilizados por grupos poblacionales o sectores de mercado generalmente numerosos y por tanto con una alta variabilidad dimensional.”[1]

 

Lo anterior refleja el compromiso que se debiese tener al decidir las proporciones en las dimensiones de los objetos de consumo, sobre todo porque son las manos las que presentan una alta variabilidad en sus dimensiones estructurales, por raza, por género, por edad y por herencia genética, entre otras variables. De acuerdo al texto antes citado, la longitud de una mano adulta, en un contexto latino, varía de los 17 a los 20 centímetros y el ancho de los 9 a los 11 centímetros, los IPhone más grandes, que desde luego se comercializan en este contexto, apenas si caben en estas dimensiones; ya mejor ni pensar en la transportación, la manejabilidad de la interfaz o de plano en los bolsillos y bolsas que los contendrán mientras no se usen.

Retomemos la idea de ergonomía como aspecto psicológico. Es probable que estas dimensiones atiendan más a estas necesidades mentales que a una comodidad física. La sociedad de consumo define, sin duda alguna, la cultura de los países desarrollados y más industrializados, para Jean Baudrillard “es un modo activo de relación (no solo con los objetos, sino con la colectividad y el mundo), un modo de actividad sistemática y de respuesta global en la que se funda toda nuestro sistema de cultura”[2]. Por ende, podemos inferir que el reflejo de estatus social está contenido como signo en este tema de tamaños y dimensiones.

 

Aldous Huxley es citado en el texto antes mencionado, al retomar el tema de la “persuasión por asociación”, un procedimiento que consiste en asociar lo que se quiere elogiar a cualquier cosa que en supuesto no tiene nada que ver, pero que se aprecia por la mayoría, por lo que todos desean. Así es como lo señala Marina:

 

Mercado, publicidad ansiedad, depresión, violencia, emergen ya como islas enlazadas por el sistema oculto que estoy cartografiando. Pero tal vez no sea exacto decir que el mercado de la opulencia se basa en la fabricación de deseos <<urgentes, imperiosos y efímeros>> para mantener su dinamismo. Esa es la definición precisa de <<capricho>> […]. Experiencias, por supuesto, que se viven en régimen veloz del capricho, por que el mercado no puede detenerse, y necesita del combustible de la insatisfacción para funcionar.[3]

La ergonomía del deseo, o mejor dicho del capricho al seguir la idea de Marina, es lo que resulta más cómodo para los estándares mentales de la sociedad actual, es el alimento para la idea de progreso. El tamaño es y ha sido un aspecto central en el deseo humano, puede sugerir potencia, capacidad, magnificencia, estatus, poder; para algunos es importante, para otros no lo es tanto, pero siempre pensamos en seguir creciendo.

[1] https://www.researchgate.net/profile/Rosalio_Avila-Chaurand/publication/31722433_Dimensiones_antropometricas_de_la_poblacion_latinoamericana_Mexico_Cuba_Colombia_Chile_R_Avila_Chaurand_LR_Prado_Leon_EL_Gonzalez_Munoz/links/55490e8d0cf2ebfd8e3ad6bc/Dimensiones-antropometricas-de-la-poblacion-latinoamericana-Mexico-Cuba-Colombia-Chile-R-Avila-Chaurand-LR-Prado-Leon-EL-Gonzalez-Munoz.pdf documento consultado el 24 de septiembre 2017.

[2] Cita a Baudrillard, José Antonio Marina, Las arquitecturas del deseo, (Anagrama: Barcelona, 2007). 18.

[3] José Antonio Marina, Las arquitecturas del deseo, (Anagrama: Barcelona, 2007). 22-25.

 

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