La FEADLE, el Mecanismo de Protección y Reporteros Sin Frontera, responsables por omisión de la muerte de Norma Sarabia

Por J. Jesús Lemus/Zenzontle400

Solo en México puede suceder esto: el asesinato de Norma Sarabia ya estaba anunciado desde el 2014. Fue insistente pidiendo la protección del Mecanismo Federal de Protección de Periodistas, del gobierno federal, y nunca le quisieron acoger en el Programa de Protección. Todavía a principios de este año pidió medidas cautelares, pero el Mecanismo se las negó.

“De este asesinato, aparte de los hechores, debe haber responsables dentro del propio Mecanismo de Protección de Periodista que se negaron a brindarle las medidas cautelares a que tenía derecho”, dijo un compañero periodista de Huimanguillo, que habló con Zenzontle400 a reserva del anonimato, por el miedo que hay esa zona.

Norma Sarabia Garduza ya tenía amenazas de muerte. Las denunció ante la Fiscalía Especializada de Atención a Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) de la Fiscalía General de la Republica (FGR), pero nunca la tomaron en serio. Su expediente fue archivado desde el 2015.

El expediente iniciado por la periodista hoy asesinada se desempolvó en el 2016, solo para recibir una nueva denuncia de amenazas de muerte, pero se volvió a archivar en el 2017. A principios del 2019 volvió a revivir el caso con otra denuncia, y de nueva cuenta, otra vez, la FEADLE no hizo nada para protegerla.

Ante esta situación, Norma Sarabia tomó la decisión de dejar de firmar sus notas, porque esa fue la recomendación que le hicieron en la FEADLE, como medida para la protección de su integridad. Su caso nunca quiso ser atendido por la representante de Reporteros Sin Frontera en México, Balbina Flores, la que –se sabe por versiones de otros periodistas compañeros de Norma- ni siquiera le tomaba las llamadas.

En la denuncia penal que por amenazas de muerte presentó Norma Sarabia Garduza el 20 de febrero del 2014, ante la FEADLE, la que quedó asentada como AP/PGR/TAB/CAR-II/121/2014, señalaba como responsables a Héctor Tapia Ortiz y Martín Leopoldo García de la Vega, entonces director y subdirector, respectivamente, de la policía municipal de Huimanguillo.

La periodista asesinada relató entonces que las amenazas se habían originado a partir de la publicación de los hechos ocurridos el 11 de enero del 2014, cando dio cobertura a una información que refería la detención de varios policías municipales que presuntamente estaban implicados en un secuestro. Uno de los policías detenidos falleció en la sede de la entonces Procuraduría de Justicia del Estado, tras ser sometido a tortura.

La periodista fue insistente en el tema de la muerte del policía municipal a manos de los policías ministeriales, dando eco a la voz de la familia del policía Mateo Jacinto, quienes acusaron a Héctor Tapia Ortiz y Martín Leopoldo García de la Vega de haber entregado a su familiar como parte de una venganza personal.

A partir ese momento, según consta en la averiguación previa penal referida, Norma Sarabia dijo que recibió “sugerencias de Héctor Tapia, para que le echara la mano”, pidiéndole que no publicara una manifestación de policías municipales que salieron a reclamar la muerte de su compañero Mateo Jacinto.

Norma, según lo explicó ella misma ante el Ministerio público, cuando fue a poner su primera denuncia, no aceptó encubrir las protestas y dio cobertura a una manifestación de policías de Huimanguillo, que salieron a la calle el 12 de enero del 2014, para reclamar justicia para su compañero Mateo Jacinto.

Fue a partir de ese momento que la periodista comenzó a recibir amenazas de los que reconoció como sus agresores, quienes le impidieron el acceso a la comandancia de la policía municipal, y le sugirieron que no se acercara al palacio municipal, pero ella no se amedrentó, y siguió asistiendo a las dependencias para dar cobertura a la información.

Como resultado de ese “desacato” los dos señalados como sus agresores acusaron a la periodista, a través de un tercer policía involucrado, por el delito de extorsión, por lo que fue denunciada penalmente ante la oficina central de la entonces PGJ en la ciudad de Villahermosa, donde se le inició un proceso penal.

Por increíble que parezca, a la par de la denuncia penal presentada contra Norma Sarabia, comenzó a circular un rumor, filtrado desde la propia comandancia de policía, sobre el hecho innegable de que la periodista sería “levantada”. De este rumor se dio parte a la FEADLE, al Mecanismo de Protección y a la propia delegación de Reporteros Sin Frontera, pero no hubo respuesta de ningún tipo.

Hasta hoy, que Norma Sarabia constata el riesgo en el que estaba, con la evidencia de su muerte, es que la FEADLE, el Mecanismo Federal de Protección de Periodistas y Reporteros Sin Frontera, se han acercado para investigar los hechos que no quisieron tender en su momento.

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