“La lucha feminista como un pastel de muchas capas” (I y II)

 


Por Mónica Loya Ramírez

 

8 de marzo de 2018.- El 17 de febrero Reversosmx realizó su primera Tertulia e invitó a un grupo de mujeres feministas a dialogar sobre el tema “Feminismo: algunas estrategias a debate”. El propósito de la charla fue compartir visiones y experiencias sobre la lucha feminista.

El día de hoy 7 mujeres serán asesinadas y al menos una será menor de edad. Dos serán asesinadas por el sólo hecho de ser mujeres. Serán víctimas de feminicidio, de acuerdo a un informe del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Ese mismo documento señala que unas 130 mujeres denunciarán haber sido lesionadas intencionalmente (por hombres en su mayoría). Las dos terceras partes serán menores de edad.

Además, destaca que de las llamadas de emergencia al 911, habrá al menos 10 relacionadas con incidentes de abuso sexual. Aproximadamente 12 estarán relacionadas con acoso u hostigamiento sexual.

Bajo este contexto de emergencia hemos seguido en redes sociales y medios de comunicación discusiones y críticas entre las mujeres sobre cuál es la manera de entender el feminismo.

Mientras en México el hastag #NiUnaMenos denunciaba los feminicidios cotidianos, en Estados Unidos, con #MeToo , la élite de Hollywood denunciaba  el abuso sexual y el acoso.

Luego de esa fuerza de hartazgo y de denuncia llegó la ““Carta de las francesas” , que reabrió el debate sobre las estrategias.

Vimos la discusión entre Marta Lamas y Catalina Ruiz Navarro sobre la famosa “Carta de las francesas” que generó un fuerte debate en contra y a favor.

 

 

Todo este jaloneo nos llevó a preguntarnos qué estaba pasando en el movimiento feminista e invitamos a este grupo de talentosas mujeres a que nos dieran su punto de vista.

Ahí estuvieron, en el Bar Woko de la Colonia Condesa, Marta Ferreyra , académica de la UNAM; Lulú Barrera , fundadora de Luchadorasmx, y Dirce Navarrete , del Colectivo Enredadas, y como moderadora la psicóloga y periodista Cindy Gabriela Flores .

 

Las estrategias feministas

Para Lulú Barrera “hay múltiples arreglos institucionales, formales e informales, y todas ellas están avanzando una agenda propia”.

“Cuando se pregunta ¿cuál es la estrategia?, pareciera que debemos de tener una, que las feministas somos una mujer. Empezar a derribar los absolutos, dejar de ver a las feministas como una entidad única… No hay una sola estrategia”.

Dirce Navarrete opinó: “Qué bueno que hay muchas posturas feministas, si no sería más complicado dejar de vernos el ombligo de lo que hacemos. Es muy importante y necesario que haya un montón de formas de pensar el feminismo, de acciones que se realicen, de estrategias, porque hay un montón de formas en las que estamos viviendo esta realidad, un montón de contextos y un montón de necesidades y no podemos responder todas a la misma, pero es necesario tener comunicación entre nosotras y lo más importante no pelearnos, dividirnos y mucho menos agredirnos por algunos temas que podemos resolver platicando”.

Marta Ferreyra puntualizó: “Hay una feminista española que dice que el feminismo es en plural y no tiene adjetivos, esta es una postura política. ¿Cuál es ese feminismo en singular y por qué no tiene adjetivos?, como si no existiera la subjetividad.

“Aquí mismo en esta mesa tenemos un asunto generacional, quiere decir que mi experiencia, mis estudios, los años en el feminismo, 30 por lo menos, hacen que yo haya cambiado ciertas estrategias, muy probablemente haya empezado con algunas estrategias muy parecidas a las de ustedes y con el tiempo con la propia experiencia de lucha haya ido cambiando, no olvidando pero si cambiando”.

 

“Yo me imagino el feminismo, o la lucha feminista como un pastel de muchas capas donde todas las formas de lucha contribuyen a formarlo, pero están todas al mismo tiempo actuando simultáneamente, lo institucional, la lucha por la vida, las marchas, la Cámara de diputados…” Marta Ferreyra

 

#MeToo

Aunque nuestras ponentes estuvieron de acuerdo en el valor de la crítica que se evidenció con el #MeToo, hay algunas diferencias de tono y de sentido hacia ese movimiento.

Dirce Navarrete enfocó su crítica al lugar desde donde se hizo la denuncia, es decir, un grupo específico de actrices de Hoollywood, un grupo de élite,  mientras que en el trabajo que hacen desde Las Enredadas, en el Estado de México, se da una situación de violencia y acoso muy distintas a esa realidad.

“Sería bueno hacer un conversatorio para hablar de cosas que acá nos están sucediendo, porque creo que acá todavía ninguna es actriz de Hollywood ¿O sí?

Lulú Barrera consideró que en la “Marcha del 24 de abril contra las violentas machistas” se conjuntó la indignación y la movilización, que dejaron una serie de conciencias despiertas para que el movimiento #MeToo tenga las repercusiones que está teniendo en nuestro país, que no nació aquí, pero se está dando una reverberación en México.

 

“Sería bueno hacer un conversatorio para hablar de cosas que acá nos están sucediendo, porque creo que acá todavía ninguna es actriz de Hollywood ¿O sí? Dirce Navarrete

 

De la seducción y el consentimiento

Marta Ferreyra expuso que las mujeres como los hombres deconstruimos nuestra sexualidad porque en el tema de lo masculino y lo femenino el deseo está introyectado.

Es muy complicado, afirmó, porque erotiza cierto modelo patriarcal, un tipo de hombre que trae toda esa carga de la masculinidad y, aunque está claro que eso es lo que mueve al mundo, salir de ese esquema es un proceso muy ‘cañón’ que puede llevarnos la vida entera porque el deseo es difícil de modificar”.

“Estoy hablando de algo que pasa en el cuerpo y ahí está el patriarcado también…. Obviamente somos parte del problema, porque la construcción de género es un problema relacional, porque estamos hasta el tuétano en estas dinámicas”.

Para Dirce Navarrete el consentimiento se debe analizar desde el sistema, desde la estructura: “Cómo en un sistema capitalista y patriarcal las mujeres tenemos que preocuparnos, porque si nos gustan ciertas cosas, o no, no se vaya pensar que estamos dando pauta a un acoso, y entonces terminar por no saber si es acoso o seducción.

“El tema está puesto porque vivimos en un sistema capitalista y patriarcal, si fueran otras condiciones tal vez no tendríamos tantas dudas y nos sería mucho más claro cuando algo es violencia.

“Ese análisis de sistema tendría que ser también de clase y de raza, porque entonces tendríamos que pensar en qué condiciones una mujer tiene posibilidades de consensuar ciertas acciones, y cuando tiene que ver las posibilidades que nos da el sistema, a veces no nos da la oportunidad de hablar de un consentimiento”.

Por su parte Lulú Barrera expuso que la lectura de las francesas diciendo que las mujeres nos estamos colocando en el estado de víctimas es equivocada, porque cree que justo al aliarse entre las mujeres para denunciar se está dejando el lugar de víctima, “porque al hablar, al sacar de la oscuridad, del silencio el abuso se está rompiendo una dimensión de la victimización que rompe el pacto de perpetuación de esa violencia”

 

Sobre el deseo expresó que “no es que seamos asexuales, habrá gente que sí, reivindicamos el ejercicio sexual, consensuado, la aticoncepción. La anticoncepción es una celebración del placer y se disocia el acto sexual del reproductivo. No ve en eso ningún puritanismo. Yo lo que veo es un llamado al fin del abuso, no de la sexualidad”.

 

“Lo que hay que examinar es cómo se han construido los códigos de la seducción, de la caballlerosidad  ¿Por qué debería ser halagador que alguien me abra la puerta? Son cosas a examinar, pero no creo que las feministas estemos matando al amor. Sí estamos matando a amor romántico, no al amor, ni estamos matando al sexo, al contrario.

 

“Muchas feministas estamos luchando por un sexo libre, placentero. Muchas decimos ésta lucha es una lucha de placer y si no podemos bailar no es nuestra revolución.

 

“La lectura de las francesas diciendo que las mujeres nos estamos colocando en el estado de víctimas es equivocada porque cree que justo al aliarse entre las mujeres para denunciar se está dejando el lugar de víctima, porque al hablar, al sacar de la oscuridad, del silencio el abuso, se está rompiendo una dimensión de la victimización que rompe el pacto de perpetuación de esa violencia”, Lulú Barrera.

 

¿Los hombres qué?

 

Para Lulú Barrera los varones tienen que tomar la lucha desde su persona, detonar su proceso y no necesariamente que las mujeres asuman la carga de su reeducación, si el género es una experiencia de vida también los ha atravesado a ellos. “Conozco compañeros que se están reuniendo para hablar de su masculinidad, de entrada creo que lo que me interesa es que las personas se responsabilicen de su vida en primera persona. Siento que colocamos a los varones mayores de edad en una posición muy infantil”.

 

“No es la lucha de los sexos, es el combate a un sistema de pensamiento y organización social desigual que encarna en las personas, debemos de trascender en esta batalla de hombres y mujeres a una lucha por los derechos humanos como un ring en el que se están enfrentando hombres y mujeres porque tambien nos limita para trasformarnos de manera más profunda” Lulú Barrera

 

 

Dirce Navarrere consideró que “los hombres tienen que estar en la lucha, porque los hombres, en un sistema patriarcal, son quienes están generando este acoso y violencia.

“Deben tener una responsabilidad y les toca una parte muy importante de eso, y tienen que estar, pero esa acción y ese cómo no lo tenemos que decir nosotras, o por lo menos algunas no queremos decir cómo los hombres tienen que hacer para transformar ese sistema, creemos que ellos deberían de construir formas colectivas como nosotras lo estamos haciendo”.

 

Enfatizó que es necesario tener comunicación entre nosotras y no pelear ni dividirnos, mucho menos llegar a la agresión por algunos temas que se pueden resolver platicando, pues históricamente los hombres han sido cómplices entre ellos.

 

“Hay una complicidad masculina predominante, como que los hombres entre ellos se cuidan. Y entre nosotras parece que que la complicidad nos cuesta procesos de deconstrucción feminista super dolorosos, que llevan tiempo, y ellos ya se la saben, acompañan al compañero haya hecho lo que haya hecho, lo respaldan y defienden.

 

“Históricamente los hombres han sido cómplices entre ellos. Hay una complicidad masculina predominante, como que los hombres entre ellos se cuidan. Y entre nosotras parece que la complicidad nos cuesta procesos de deconstrucción feminista super dolorosos, que llevan tiempo y ellos ya se la saben, acompañan al compañero haya hecho lo que haya hecho, lo respaldan y defienden”. Dirce Navarrete.

 

Martha Ferreyra expuso que los hombres pactan, en el silencio, en el ejército, en la calle, en todas partes pactan, a nosotras nos cuesta porque no nos hemos visto obligadas a pactar, porque el espacio público es un espacio de pactos, el doméstico no es un espacio de pactos…es la experiencia del espacio público que vamos apenas entendiendo ¿Hasta dónde podemos pactar? ¿Hasta dónde podemos avanzar? ¿En qué podemos ponernos de acuerdo? En los derechos sexuales y reproductivos, contra el feminicidio…”

 

 

Los medios y la agenda de género

 

Lulú Barrera, expone que cuando se empezó a cubrir el tema de la violencia de género, particularmente la violencia hacia las mujeres, por ejemplo, en el caso del informe sobre violencia digital, que fue muy bien recibido, tuvo un montón de notas, pero cuando empezamos a verlas “todas estaban ilustradas con imágenes de mujeres sufrientes frente a las pantallas”, los encabezados eran “Las más vulnerables son de tal edad”.

 

Muchas cosas ofrecía el informe y dijimos “nosotras que luchamos por otras narrativas, porque las mujeres se están organizando, están en la batalla, todas las legislaciones que tenemos. Sí, la situación puede estar muy jodida, pero hemos sido nosotras quienes estamos luchando por estar en el lugar en el que estamos ahora”.

 

“¿Por qué esa fuerza de las mujeres organizadas…transformando no está en la narrativa dominante?

Araceli Orozco, madre de Lesby Berlín Orozco Martínez, la joven de 22 años que fue víctima de feminicidio el pasado 3 de mayo dentro de las instalaciones de la UNAM, acudió a la Tertulia de Reversosmx para reiterar que en este caso no se ha hecho justicia, y subrayó que aunque ella no se considera feminista acompañará a todas las madres y a todas las mujeres que sean víctimas de la violencia de género en nuestro país.

 

 

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