La nueva fiebre del oro

Por Napoleón Estrada/Sarvan Mangalam

El saqueo de metales preciosos en México y América Latina tiene una historia cruenta de violencia, abusos y despojos. La codicia de los primeros conquistadores parece haber dejado una huella que ha marcado el rumbo de nuestra historia.

La voracidad de Hernán Cortés en la búsqueda del metal dorado, como lo han señalado algunos cronistas, es significativa: “Los españoles conocemos una enfermedad del corazón que solamente el oro puede curar”.

En el siglo XVII un gran poeta español, Luis de Góngora, escribió atónito sobre las navegaciones de la codicia y los “metales homicidas”, refiriéndose a las empresas de navegación y conquista y a la poca honorabilidad de esos viajes de conquista y expolio.

En el siglo XXI la extracción de minerales preciosos continua siendo una fiebre, ahora mucho más violenta. Sus efectos no tienen paralelo en la historia.

En el libro La nueva fiebre del oro, publicado por la editorial Gedisa en coedición con la UACM (2018), la doctora Aideé Tassinari presenta una valiosísima investigación crítica sobre las nuevas formas de la minería en nuestros tiempos.

El afán de ganancia de los gigantescos consorcios nacionales y extranjeros, nos dirá la doctora Tassinari, exigen la práctica del “despojo” de tierras comunales indígenas y de pueblos campesinos; la explotación del trabajo; la devastación ambiental en países y regiones. Todo ello desencadena guerras, masacres, represión, desplazamientos y daños irreparables en el medio ambiente.

Un rasgo distintivo en esta nueva era es el método de la extracción de metales y minerales “a cielo abierto”. Esto significa la voladura y trituración de planicies o montañas cuyas consecuencias pueden provocar la desaparición de bosques, selvas, tierras, abastecimientos de agua; y la contaminación por cianuro, metales pesados y aceites de desecho.

En México, nos advierte la doctora Aideé Tassinari, “casi el treinta por ciento de la república mexicana ha sido concesionada a consorcios mineros nacionales y extranjeros”. Grupo México de Germán Larrera; Frisco, de Carlos Slim, e Industrias Peñoles de Alberto Bailleres, son los principales consorcios mineros que se beneficiaron y se benefician de la modificación al artículo 27 constitucional, que impedía la venta de tierras ejidales y los bienes del subsuelo.

La nueva fiebre del oro de principios del siglo XXI es también de luchas y resistencias, y de dolorosas y violentas pérdidas humanas.

Hoy, en defensa de la vida, la resistencia de los pueblos, los campesinos, los trabajadores mineros, alza sus banderas tremolantes en todo el continente: “No al oro sí a la vida”.

La nueva fiebre del oro nos convoca a informarnos y a defender el derecho a la vida digna para todos.

El libro se presentó el pasado 3 de abril en el Plantel Del Valle de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, y estuvo a cargo de Aideé Tassinari Azcuaga.

Tassinari Azcuaga estudió la licenciatura y la maestría en Economía en la UNAM y el doctorado en Educación Internacional y Comparada en la Universidad Autónoma de Morelos. Es parte del grupo de Investigación Intercolegiado de Ecología Política de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Es profesora-investigadora en la UACM en el plantel Cuautepec.

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