Las alertas ciudadanas se activan por las mujeres en la CdMx: #NiUnaMenos, #NiUnaSecuestradaMás.

 

Miles de mujeres expresan su indignación en las calles del centro histórico, ante la impunidad de feminicidios y secuestros.

Por Aida Maltrana/Mónica Loya Ramírez.

El pasado 2 de febrero numerosos contingentes de colectivos feministas y mixtos; madres de hijas desaparecidas, y familias con sus niños y niñas, se expresaron a lo largo de la avenida Reforma, desde Insurgentes hasta el Zócalo capitalino.

Voces múltiples gritaron consignas a favor de las mismas causas: la indignación ante el incremento de la violencia hacia las mujeres; la impunidad en los casos de feminicidios y secuestros, y la ausencia de estos temas, como prioridad de los grupos parlamentarios en las agendas legislativas.

Caminar sin prisa, caminar sin miedo hacia el trabajo o a la escuela, sin perder de vista el propio cuerpo y la vida misma, con la certeza de llegar seguras a casa, se han convertido en sensaciones inevitables, que se comparten entre las mujeres a través de “las redes sociales”.

 

Tras el anonimato de “la web” que pareciera generar “confianza” para expresar ira y dolor, las narraciones de mujeres que han vivido intentos de secuestro en las calles, o en el transporte colectivo metro en la Ciudad de México se han vuelto virales, alertando y movilizando a la ciudadanía.

Desde las redes sociales se convocó a la movilización por la vida de miles de mujeres. De acuerdo a los datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2018 se registraron 28 mil 816 homicidios dolosos, de los cuales, los ministerios públicos locales de los estados reportaron sòlo 834 feminicidios, sólo el 2.3 por ciento.

 

La falta de denuncias es uno de los problemas para medir con certeza el problema de los feminicidios, sin embargo,  en  la mayorìa de los casos  acudir a las autoridades no es la opción para quienes han sido víctimas de un delito; por el contrario, prevalecen el miedo, la incertidumbre ante la incompetencia burocrática, y la desconfianza a las instituciones deterioradas por la corrupción de funcionarios y policías.

«Hay que abortar, hay que abortar, hay que abortar este sistema patriarcal»

Existe un centro de operaciones, el C5, que monitorea los espacios públicos de la ciudad a través de video cámaras pero ha resultado insuficiente ante la emergencia que viven miles de mujeres.  Ante esta sensación de orfandad, y conscientes del poder de las redes sociales, la ciudadanía comparte su sentir y promueve acciones emergentes y de apoyo para reaccionar en grupo ante situaciones de violencia que pongan en riesgo la integridad de las mujeres, bajo la idea de que una multitud puede tener una mayor capacidad de respuesta.

 

 

«Con falda y pantalón,  respetame cabrón»

 

#NosLatimosJuntas y #UnidasNosMantenemosVivas, así se manifestaron mujeres de distintos frentes, quienes a través de “las benditas redes sociales” compartieron “hashtags” afectivos para transmitir que ninguna mujer debe callar ni sentirse sola, ante las distintas violencias que se viven en la ciudad; el activismo ciudadano ha detonado mecanismos de participación, prevención y auto protección, sin dejar de exigir a las autoridades la urgente atención a la seguridad pública, de día y de noche.

 

 

Pronunciamiento

Durante el mitin llevado a cabo al final de la marcha se leyó un pronunciamiento en el que se destacó que los últimos días cobró relevancia el secuestro de mujeres en el Sistema de Transporte Colectivo Metro y las denuncias no prosperan en los Ministerios Públicos e incluso se  re victimizó a las mujeres.

Denunciaron que la gobernadora de la Ciudad de México dio a conocer un plan de seguridad sin ser dialogado con las diversas organizaciones feministas y de derechos humanos, por lo que lo percibe insuficiente y unilateral, pues se centra en las medidas punitivas y en la presencia policiaca, que no resuelva el problema.

Todo esto, continúa el pronunciamiento, en un contexto en el que los feminicidios, las violaciones y desapariciones de mujeres se incrementan pues se pasó de cuatro a nueve feminicidios diarios y a que se reporten cuatro desapariciones de menores diariamente.

«En lo que va del 2019 se registraron 130 feminicidios en en todo el país, lo que ha sido señalado como una situación de emergencia nacional, México se ha convertido en uno de los países más peligrosos para la vida de las mujeres».

En el área Metropolitana la situación se ha tornado atroz, municipios como Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Cuautitlán Izcalli, Ecatepec se han vuelto de los más peligrosos donde la desaparición de ha incrementado hasta el 227 % entre 2015 y 2017.

En la Ciudad de México se calcula que en cuatro años ha habido 576 asesinatos de mujeres de manera violenta, pero apenas el 6 % fue investigado como feminicidio, con una actitud evasiva por parte del gobierno de la ciudad para reconocer la violencia de género que azota a la capital, por lo que muchas organizaciones feministas han exigido que se aplique la alerta de violencia de género.

Por eso es que salimos a las calles  a decir «Ya basta, no queremos ni una asesinada ni una desaparecida más, exigimos justicia y seguridad por parte del gobierno de la Ciudad de México y del Federal, salimos a marchar este dos de febrero con las siguientes exigencias:

Que se lleve a cabo una línea de investigación sobre la operación de bandas, de redes de trata de mujeres en el área Metropolitana y que se apliquen medidas para su desmantelamiento.

Que se implemente un plan contra la desaparición de mujeres en espacios pùblicos en la Ciudad de México, que incluya vigilancia y prevención de estos intentos de desaparición, incluso más allá de las instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro y se vinculen con las investigaciones contra las redes de trata en la ciudad.

Que los colectivos , organizaciones políticas, de la sociedad civil, consejos y comisiones que forman parte del movimiento feminista contra la violencia de género y defensa de los derechos de las mujeres y niñas, formen parte de la construcción, debate e implementación de dicho plan integral contra la desaparición de mujeres en espacios públicos.

Un sistema de administración de justicia que no re victimice y desprecie a las mujeres cuando presenten una denuncia, que sea operado por personal con experiencia en atención a la violencia de género, que se establezca un protocolo real y consensuado con el sector del movimiento feminista organizado para definir los criterios que califican como una denuncia con perspectiva de género.

Que se castigue a los funcionarios y gobernantes cómplices de la impunidad y la violencia contra las mujeres.

Que se actúe de manera expedita para localizar a niñas, niños y mujeres desaparecidas.

Que los casos de asesinatos de mujeres realmente sean revisados bajo la perspectiva de género, que sean reclasificados como feminicidios, aquéllos que sí lo son y que por impunidad no se investigaron desde un inicio y que las investigaciones sean llevadas a término con transparencia y justicia.

Queremos tener acceso a los expedientes de los casos para detectar irregularidades y garantizar el cumplimiento de nuestros derechos.

 

 

 

 

 

 

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