Medios machistas se equivocan en cobertura de protestas feministas en México

Por Nacla.org

Mujeres en México que han estado protestando contra la violación de una joven de 17 años por cuatro policías y la falta de acción por parte de las autoridades ante la violencia desenfrenada contra las mujeres ya empezaron a denunciar otro elemento de la máquina patriarcal que alimenta su rabia: la cobertura mediática convencional que invisibiliza sistemáticamente sus demandas y desprestigia el movimiento feminista.

En un comunicado titulado “Nuestra protesta no es violencia” publicado el 17 de agosto, una nueva colectiva que se llama Mujeres+Mujeres critica la cobertura por prestar más atención a los daños materiales causados durante las protestas que a los abusos que impulsaron las marchas. La colectiva también urge que los medios de comunicación mejoren sus coberturas a través de la implementación de una perspectiva de género.

“Las protestas buscan recuperar el sentido último de las instituciones públicas: impartir justicia,” dice el comunicado. “Los medios tienen una responsabilidad clara en ayudar a romper con la normalización y el silencio que rodea las condiciones de violencia que viven las mujeres en nuestro país.”

Bajo la consigna “No nos cuidan, nos violan,” las manifestaciones empezaron este mes para protestar dos casos de violaciones de menores por la policía en la Ciudad de México. En uno de los casos, una joven de 17 años denunció que cuatro policías la violaron el 3 de agosto. El abuso por autoridades policiales provocó un enojo particularmente fuerte en un país donde estadísticamente es probable que los asesinatos de mujeres queden impunes, y donde varios estados y municipios han declarado en los últimos años una alerta de género ante los niveles críticos de violencia de género y feminicidios.

Se realizó una marcha en la capital el 12 de agosto y los manifestantes exigieron una reunión con la procuradora capitalina. Unas manifestantes rompieron las puertas de vidrio de la procuraduría. Echaron al interior del edificio diamantina rosada y azul vibrante y con ella escribieron las palabras “justicia” y “ni una más” en el piso. Otras echaron diamantina rosa al jefe de seguridad capitalino.

La diamantina y los vidrios quebrados rápidamente se volvieron los puntos focales de la cobertura mediática y otras respuestas a la marcha. La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, denominó los hechos como una “provocación.” La procuradora, quien había negado reunirse con las activistas, anunció una investigación de los acontecimientos, lo cual provocó fuertes críticas de las autoridades por estar más dispuestas a investigar y castigar a los responsables de unas pintas y vidrios rotos que a los perpetradores de violaciones.

Alimentada por la actitud despectiva de las autoridades, otra marcha salió a las calles el 16 de agosto. Una vez más, los medios pintaron las protestas como violentas y vandalizadoras y enfocaron en el grafiti que se hizo sobre el monumento del Ángel de la Independencia, así como un incidente en lo cual un hombre golpeó a un reportero hombre. Las voces de las mujeres terminaron ausentes.

NACLA habló con una vocera de Mujeres+Mujeres, quien ha pedido que sus respuestas salgan en nombre de la colectiva, sobre el reclamo de que se cese la cobertura machista y de que los medios de comunicación hagan una cobertura más completa, más responsable, y no-discriminadora.

NACLA: Empecemos con los hechos que la mayoría de la cobertura de estas protestas faltó visibilizar. En los titulares vimos un enfoque sobre los daños materiales pero no sobre los hechos que impulsaron esta marcha. ¿Porque se realizaron estas protestas?

Mujeres+Mujeres: Gran parte del enojo que surge después de la marcha y de la cobertura que se hizo de la marcha este viernes (16 de agosto) es porque reprodujo casi casi lo mismo lo que motivó la marcha. Hubo inicialmente una protesta por una violación de una menor el 3 de agosto por cuatro policías. Un grupo de mujeres manifestaron frente a la fiscalía en el DF, y se levantó diamantina a una de las personas de la fiscalía. Al día siguiente, la nota que traían los medios era justamente esa: la diamantina. El reclamo de la jefa de gobierno fue precisamente la diamantina. Entonces, parecía que era mucho más importante y valioso y de alguna manera una afrenta mayor a la sociedad el hecho de unas mujeres había levantado diamantina que el hecho de que una niña hubiera sido violada.

Cuando pasa eso, se organiza la marcha (del 16 de agosto), y la sorpresa y al mismo tiempo el enojo fue que al día siguiente, las notas vuelven a ser sobre todo menos lo importante. Lo importante es que hay un abuso sistemático de las mujeres en este país desde lo económico hasta lo físico y obviamente pasando por un montón de tipos de violencias, y esas no se cubren, esas no se les da voz. Y lo que sí abarcaba la mayor parte de los titulares era el vandalismo, y también el incidente de violencia contra un reportero hombre cometido por un hombre. Entonces eso nos genera muchísimo enojo de la comunidad de mujeres y de las feministas, porque nuevamente los problemas que hay alrededor de las mujeres, las injusticias que hay para las mujeres, no se ven reflejadas.

De hecho, una organización que se llama Data Pop, hizo una revisión de la cobertura mediática del 3 de agosto, que fue cuando se dio la violación de esta joven de 17 años, hasta el 20 de agosto, y se dieron cuenta que en promedio habían siete notas diarias en los medios nacionales sobre el tema de violación. Y en cambio, desde el día la marcha hasta el [20 de agosto], había 50 notas diarias en promedio sobre el Ángel de Independencia y la vandalización. Entonces, estamos hablando de que hay siete veces mayor importancia de cuestiones materiales que cuestiones de las mujeres. Y eso es lo que ya no estamos dispuestos a tolerar. Por eso, Mujeres+Mujeres surge como una petición en reclamo de una cobertura más profunda y una representación más certera del movimiento feminista en los medios de comunicación.

NACLA: ¿Cuándo y con quienes se formó Mujeres+Mujeres?

Mujeres+Mujeres: Literalmente el 17 de agosto. Quienes hoy nos formamos Mujeres+Mujeres, somos mujeres, activistas, académicas, periodistas, ciudadanas, que ya participamos y hemos participado activamente en temas de género, violencia, derechos reproductivos, derechos humanos, medios, y periodismo. Varias de nosotras somos periodistas, varias somos activistas, otras personas estamos en el ámbito público, pero todos con vinculas al temas de mujeres. Y cuando surge la cobertura el sábado (17 de agosto), nos juntamos a comentarlo, y fue muy natural y muy necesario para nosotras hacer un reclamo público de que no puede continuar esta situación en la cobertura mediática.

NACLA: En el reclamo que publicó la colectiva, hicieron un llamado a los medios de comunicación para que rompieran con la normalización de la violencia de género y de voz a las mujeres incorporando una perspectiva de género en sus reportajes. ¿Qué significa reportar con perspectiva de género?

Mujeres+Mujeres: Afortunadamente, hay mecanismos y herramientas que se utilizan en otros medios y recomendaciones que ya han hecho otras organizaciones sobre cómo hacer una cobertura con perspectiva de género. Por lo cual para los medios es relativamente sencillo aplicarlo. La parte difícil es que implica un cambio estructural en cómo los medios se definen a sí mismos y cómo se representan a sí mismos.

A lo que nosotras referimos con perspectiva de género tiene que ver con que se definen protocolos para reportar precisamente teniendo en cuenta las necesidades, las perspectivas, y la presencia de las mujeres. Implica capacitar y sus reporteras y sus reporteros y sus editores en la temática de género. Implica a la hora de cubrir los eventos deben estar comprometidos a dar voz a las mujeres que viven y protestan contra estas violencias, sin culpabilizar o cuestionar cómo actúan estas mujeres. Al mismo tiempo, implica que salgan a buscar temas, porque hoy por hoy, la mayoría de las notas que salen sobre cuestiones de violencia contra la mujer les llegan, sea por parte de policiales o por algún tipo de comunicado, pero tiene que dar una búsqueda activa de esta información.

Por otro lado, también implica reportar todos los tipos de violencia que viven las mujeres además de la física y sexual. La violencia económica es una de las más comunes, y la violencia policía rara vez es tocada por los medios de comunicación nacionales. Al mismo tiempo, implica cuestionar a las autoridades sobre cómo actúan para disminuir la incidencia de violencia y de delitos contra las mujeres. Porque casi siempre reportan cuando salen las marchas pero no hay una especie de búsqueda de accountability de las autoridades por parte de los medios, y eso tiene que suceder también.

Y finalmente, no revelar los datos personales o la identidad visual de mujeres que han sido violentadas, y eso es lo que sucedió con el caso de la mujer de 17 años que presuntamente fue violada por los cuatro policías. Los datos fueron revelados por el gobierno de la Ciudad de México, y los medios lo reprodujeron. Debe haber claras líneas de decir nosotros no vamos a seguir normalizando esta situación y tenemos que como medio cuestionar cómo se está dando la información y para qué.

NACLA: Una característica típica de la cobertura de violencia de género es que se les echa la culpa a las mujeres mismas por la violencia que sufren. Según ustedes, ¿ha sido la cobertura de estas protestas una extensión de esta tendencia de acusar a las mujeres de ser violentas cuando expresan su rabia frente a casos de violencia contra las mujeres?

Mujeres+Mujeres: Sí, definitivamente. Y no solamente eso. La representación fue así como que el enojo de las mujeres fue irracional. Es importantísimo resaltar que las mujeres están enojadas por motivos claros. Y no son irracionales, ni es porque somos extremadamente emocionales. El enojo de las mujeres está plenamente documentado en las atrocidades que viven las mujeres quotidianamente. Estamos hablando de que estamos en un país donde siete de cada 10 mujeres han sido acosadas en su vida. Y eso, claro que enoja, y claro que cuando los reclamos han sido primero por la vía legal, después por la vía pacífica, después por un montón de manifestaciones y peticiones formales, y no hay respuesta, claro que se busquen medios alternativos.

Esto no quiere decir que nosotras justificamos la violencia cometida por mujeres, para nada. Pero sí, tenemos que decir que ciertas manifestaciones de enojo, como puede ser el grafiti, son sumamente válidas ante ser ignoradas por las autoridades. Además, no es un caso único del caso de mujeres. Las pintas y lo demás están documentadas históricamente como manifestaciones de una búsqueda de una ampliación de la libertad de expresión y demanda con respeto a los derechos.

NACLA: Ya mencionó usted el hecho de que normalmente se entiende la violencia por una definición muy estrecha y que hay que reconocer que también existe la violencia estructural y simbólica. ¿Ustedes también consideran este tipo de cobertura mediática como otra forma de violencia contra las mujeres?

Mujeres+Mujeres: Más bien como un mecanismo que perpetúa las violencias contra las mujeres. Sí hay coberturas que violentan a las mujeres. Cuando se objetiviza la mujer de forma sexual, cuando se culpa la mujer de la violencia que sufre, claro que sí es una reproducción de la misma violación que ya vive. Pero además es como una manera de perpetuarla porque no visibiliza el porqué de las violencias que sufre la mujer, y muchas veces terminan culpables las mujeres de la violencia que sufren en la cobertura mediática.

Por ejemplo, titulares como “La mataron porque fue infiel.” Este tipo de cuestiones es como si la mujer hubiera provocado la violencia que ocurrió. Este tipo de cosas se tienen que terminar porque de esa manera los fenómenos de violencia que sufren las mujeres no serán resueltos. Si los medios, que son los principales formadores de opinión en nuestras sociedades, comparten el prejuicio y la idea de que las mujeres son responsables de las violencias que sufren, están perpetuando las condiciones que dan pie a que surge esta violencia.

NACLA: Cuando se incorpora de forma integral una perspectiva de género, ¿va más allá ésta perspectiva  de una cobertura adecuada de temas que normalmente se considera temas de mujeres, como el feminicidio o violencia de género? Es decir, ¿cómo puede funcionar también como una perspectiva transversal en todo tipo de cobertura para dar visibilidad a las mujeres, más que todo a las mujeres marginalizadas, en el contexto de distintos asuntos como por ejemplo la migración, la corrupción, temas ambientales, etcétera?

Mujeres+Mujeres: Claro. Los medios tienen mucha información a la mano para poder explicar las situaciones que viven las mujeres, que como tú dices no tiene que ver necesariamente con la violencia física, los feminicidios, y demás. Por un lado tiene que ver con la misma conformación de los medios hoy en día—quienes dirigen, quienes reportan, y la variedad de temáticas que pueden abarcar. Porque por un lado tiene que ver con visibilizar los espacios donde faltan las mujeres, y por otro lado visibilizar las tendencias que de alguna manera hacen que las mujeres no estén ahí.

Te cito un ejemplo. Oxfam México acaba de sacar un estudio clarísimo que se llama “Por mi raza hablará de desigualdad” donde lo que comprueben con modelos estadísticos y matemáticos es que las mujeres en todos las categorías de evaluación socioeconómica, racial, de tono de piel, y de ingreso, tienen muchas mayores probabilidades de permanecer en espacios de discriminación, de menor ingreso, y demás. Este tipo de información seguramente llega a los medios, entonces lo que tienen que hacer es abrir el espacio a este tipo de información. El tema de mujeres es relevante para toda la sociedad.

Y con una perspectiva de género no solo hablamos de la situación de mujeres. Hay temáticas en una perspectiva de género que afectan a hombres, y que afectan a otro tipo de personas que no se identifican con uno de los dos géneros tradicionales y binarios. Este tipo de temática s también tiene que empezar a permear a los medios, porque son grupos sociales que se ven subrepresentados cotidianamente.

NACLA: ¿Cómo ha sido la respuesta al comunicado “Nuestra protesta no es violencia”? ¿Han respondido algunos medios o periodistas?

Mujeres+Mujeres: Sí. Afortunadamente, primero se sumaron muchas colectivas adicionales y se sumaron muchas mujeres en el individual. Y a raíz de que publicamos, ha habido el contacto de seis medios de comunicación que han entrevistado a voceras de Mujeres+Mujeres, y tres de esos han hecho peticiones de hacer un especie de curso-discusión sobre cómo pueden incorporar perspectiva de género en su actividad cotidiana, lo cual nos da mucho gusto.

No es suficiente que emitimos un comunicado. Nuestra idea si es abrirnos a los medios de comunicación para que de alguna manera podamos cooperar para tener estas herramientas más a la mano.

NACLA: Obviamente la colectiva es muy nueva, pero ¿cuáles serán los siguientes pasos para seguir desenmascarando los discursos machistas y para desafiar a los medios para que incorporen una perspectiva de género?

Mujeres+Mujeres: Vemos tres puntos que tenemos que hacer. Uno, seguir visibilizando los problemas de cobertura. Dos, seguir vinculando a más mujeres y más colectivas que estén interesadas en el tema y que podamos encontrar una red interesante de trabajo ahí. Tres, pensar en cómo cooperamos con los medios de comunicación para ir solventando esta situación vía talleres, por ejemplo. Estamos explorando. Somos muy nuevas. La idea es aprovechar el cúmulo de conocimientos que ya hay, las prácticas que ya hay, y ponernos a disposición de los medios para trabajar en conjunto.

NACLA: Ustedes también forman parte del movimiento feminista que ha participado en estas protestas, las cuales  como tal no han recibido ninguna respuesta por parte de las autoridades. ¿Cuáles son las exigencias del movimiento en este momento? ¿Ya van más allá de los casos específicos de las jóvenes violadas por la policía?

Mujeres+Mujeres: Para el movimiento feminista en general, sí, siempre ha sido más que eso. Pero la razón por la cual este caso se volvió particularmente relevante y organizó al país entero de volado, es porque se trata de un acto perpetrado por las mismas autoridades que deben cuidarnos. Y eso incrementa el enojo. El hecho de que la persona que debe estar investigando los crímenes que sufren las mujeres es quien lo perpetra, es como el colmo del absurdo. Y desalienta muchísimo porque sí como mujeres estamos esperando que la autoridad responda y en realidad lo que encontramos es que nos violenta continuamente, pues hay una decepción gigante de lo que pueda suceder a proceder por las vías tradicionales de reclamo. Y esa es una realidad que se tiene que atender.

Y en Mujeres+Mujeres estamos tratando de enfocarnos muchísimo en cómo podemos contribuir a que los medios sean mucho mejores en la representación de las mujeres. En la medida de que una mayor parte de la comunidad entiende y conoce cuál es el reclamo y cuál es la problemática de las mujeres, empieza a dar mucho más presión también para que las autoridades para empezar a solucionarla. Definitivamente las autoridades están debiendo a las mujeres hoy en el país. Las autoridades les deben atención, les deben procedimiento, les deben justicia. Esto es un reclamo que no va a cesar.

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