Mundial de 48 selecciones: ¿Exceso o necesidad?

Por Christian Marín

El mundial de fútbol, realizado por primera vez en el año de 1930 en Uruguay, ha tenido una constante en cuanto a su organización y estructura.

Desde 1934, ha existido una fase clasificatoria que define a los participantes del mundial a realizarse.  Las selecciones nacionales que desean acudir a la justa mundialista se enfrentan en una serie de encuentros.

Para ello, las distintas asociaciones de fútbol que dirigen estas selecciones deben ser miembros plenos tanto de la FIFA como de alguna de las seis confederaciones continentales que existen actualmente: AFC (Confederación de Fútbol de Asia), CAF (Confederación Africana de Fútbol), CONCACAF (Confederación de Fútbol Asociación de Norte, Centroamérica y el Caribe), CONMEBOL (Confederación Sudamericana de Fútbol), OFC (Confederación de Fútbol de Oceanía y por último, la UEFA (Unión de Asociaciones de Fútbol Europeas).

El mundial de fútbol recibe a 32 equipos repartidos de esta forma: 13 lugares para la UEFA, 5 para la CAF, 4 lugares completos y uno disputado con AFC por parte de CONMEBOL, 4 lugares asegurados y uno disputado con CONMEBOL por parte AFC, 3 lugares completos y 1 disputado con OFC por parte de la CONCACAF y por último 1 lugar disputado con CONCACAF por parte de la OFC.

Para el próximo mundial a realizarse en Rusia el próximo año, al igual que el de Qatar en 2022, se mantendrá el mismo formato de clasificación y número de invitados.

Pero para el año de 2026, (Sin sede definida) la FIFA presentó una iniciativa que casi es una realidad para incluir a 48 selecciones nacionales para el evento de dicho año. Un total de 16 lugares adicionales se abrirán para el 2026. Quedarían repartidos de esta forma: AFC 8 lugares, CAF 9 lugares, CONCACAF 6 lugares, CONMEBOL 6 lugares, OFC 1 lugar directo y la UEFA con 16 lugares.

Parece ser un proyecto ambicioso. Gianni Infantino presidente de la FIFA mencionó hace unos meses que la razón del aumento de las selecciones que jugarían el mundial es debido a querer elevar la competitividad en el mundo futbolístico y dar mayores oportunidades de participación a equipos que nunca creyeron poder hacerlo, aunado a los mayores ingresos que generaría un evento de este calibre.

Para Infantino, esta modificación es el futuro del fútbol desde el aspecto social hasta el económico. Por otro lado, un mundial de este tamaño implica muchas más cosas. Equipos muy endebles podrían ser rebasados por las altas potencias del balompié, partidos no muy entretenidos se harían presentes, torneo muy largo y lento en su desarrollo.

Todos estos son temas que han surgido después de ésta propuesta que ha dejado más inconformidades y desacuerdos que aceptación.

No se puede dar una conclusión del tema, sólo queda esperar si esto se vuelve una realidad y que dentro de 9 años tengamos una justa mundialista que haya superado las actuales expectativas que se tienen.

Probablemente la competencia en las eliminatorias sea mayor a la que ha existido anteriormente, el espectáculo tiende a mejorar en ese sentido. Todo aficionado al fútbol espera con ansias que llegue la fecha del mayor evento en el mundo deportivo a pesar de todos los cambios que puedan suceder.

 

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