Necesario reconstruir la praxis genérica y asexuada en la academia

Por Redacción Reversos 

Foto: Edgar López (q.e.p.d.) 

A las instituciones de educación superior corresponde generar alianzas para detener el avance del conservadurismo que ha sido rémora en la defensa de los derechos humanos y el reconocimiento de las identidades, coincidieron participantes en el Conversatorio Diversidad sexual: las universidades como espacios de reflexión, inclusión y derechos. 

La situación que padece México por la cantidad de feminicidios, crímenes de odio, travesticidios, acoso y violaciones “es una preocupación auténtica de la comunidad académica” y de la cual la Casa abierta al tiempo no es ajena, señaló la doctora Yanina Ávila González, en el encuentro organizado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). 

Desde este ámbito “tenemos la gran responsabilidad de atender algo que durante décadas las feministas hemos denunciado de manera marginal e insistente: llevar a cabo un cambio radical, pues el regreso a la nueva normalidad –en la etapa pospandemia del COVID-19–aterra, por lo que se debe aprender de este freno que nos metió la vida y esta gran lección que dejó el confinamiento”, apuntó la investigadora del Departamento de Antropología de la Unidad Iztapalapa. 

El objetivo debe ser contribuir al esfuerzo teórico de reconstruir la praxis genérica y asexuada que se da en la academia, toda vez que es un cuestionamiento radical al centrismo hegemónico patriarcal, precisó en el foro moderado por la doctora Socorro Damián Escobar, titular de la Unidad de Acción para la Prevención y Erradicación de la Violencia de Género, la Inclusión con Equidad y el Respeto a las Diversidades (UniGénero) de la referida sede universitaria. 

Con base en los estudios Queer y feministas –que permiten corroer las bases conceptuales y epistémicas del pensamiento, la modernidad y la colonialidad, en palabras de Rita Segato– “mi propuesta y preocupación como docente son los estudiantes desde los primeros años, aunque creo que volteando a un espejo de autocrítica también lo son muchos académicos, por lo que tendríamos un doble trabajo para emancipar, liberar o reconstruir el respeto a los alumnos”. 

La derecha conservadora está presente, no sólo en la iglesia sino por las alianzas pragmáticas que ha hecho con el gobierno, sobre todo el titular del Poder Ejecutivo, que ha incluido a grupos tradicionalistas y religiosos organizados en contra de las agendas o iniciativas de los movimientos feministas y de la pedagogía Queer, bajo la consigna de lucha en contra de la ideología de género. 

“Fuerzas aliadas con El Vaticano, pero sobre todo aquellas encabezadas por grupos de cristianos evangélicos, han tenido un gran espacio ahora y por eso resulta contradictorio e inadmisible que se hable de una Cuarta Transformación de izquierda”, resaltó. 

También resulta fundamental hacer un esfuerzo para ver los problemas de víctimas y victimarios desde una óptica diferente, así como romper esas asociaciones y terminar con los dobles discursos por todo lo que está viviendo el país. 

“Debemos entender el hartazgo de las mujeres por las denuncias que se presentan y no llevan a nada; los feminicidios; la impunidad y porque ya no es posible salir adelante sólo con discursos”, puntualizó. 

El doctor Héctor Domínguez Ruvalcaba, profesor de la Universidad de Texas, Austin, Estados Unidos, mencionó que la diversidad sexual es un tema que no debe reducirse a la idea de que “hay unos pobrecitos raros que sufren mucha discriminación y violencia, sino humanizar al resto del mundo”. Además representa eliminar por completo el machismo, “pero ¿cómo?, si hay gran cantidad de instituciones que lo refuerzan, entre ellas la iglesia, que es generadora de ideas misóginas y homofóbicas”. 

Detrás de todo asesinato de odio por homofobia “está la autoría intelectual de la propia religión, que dice a la gente que ser homosexual es un pecado que debe ser exterminado”. 

La pedagogía es fundamental para entender el origen de la violencia, ya que “definitivamente nuestra idea es que el patriarcado es el principio del orden, por lo que se debe terminar con las medidas punitivas que no han garantizado ni la prevención ni la erradicación de la problemática del machismo lacerante que permea en la sociedad mexicana”, señaló. 

La maestra Yolanda Pineda López, profesora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, resaltó que aun cuando se ha avanzado en algunos aspectos “seguimos viendo violencias, no sólo por la diversidad sexual, sino también en formas más sutiles y terribles”, en una realidad de la que las universidades no son ajenas. 

La mejor arma para evitar la discriminación y la violencia es el conocimiento; “es importante saber desde dónde viene para pugnar por una cultura que nos ayude a vivir de otra manera”, concluyó. 

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