El nostálgico recuerdo del Diamante de La Narvarte

Por Giovanni Franco Morales

 

Un recinto que hoy en día no existe, pero sobrevive en la memoria de muchas personas. Un inmueble céntrico que solía escuchar los gritos de la gente al emocionarse con sonido de la voz oficial dando las incidencias, El boletaje, la comida y las bebidas estaban en marcha.

 

Ubicado en la Colonia Narvarte, junto al Viaducto Miguel Alemán y Avenida Cuauhtémoc, se hallaba la casa del béisbol en México. El mítico Parque del Seguro Social, conocido en la actualidad como Parque Delta, una imagen totalmente diferente a lo deportivo.

 

Por más de 50 años fue el hogar de los Diablos Rojos del México, junto con los Tigres, haciendo una rivalidad eterna en la “pelota caliente”. Dentro del estadio, los fanáticos se motivaban, les daban mensajes de apoyo a sus ídolos. La zona de la primera base, por lo general, estaba ocupada por la afición escarlata, mientras la porra “felina” abarrotaba la antesala del home, es decir, la tercera base. Estos son grandes recuerdos para la afición beisbolera.

 

El Viaducto y hasta el Panteón Francés, que se encuentra enfrente del parque, fueron testigos de un bombardeo de  pelotas, producto de los cuadrangulares. Vidrios rotos en los automóviles que pasaban en marcha y cientos de bolas acumulaba el camposanto.

 

Personalidades como Nelson Barrera, José Luis Sandoval, Héctor Espino, Matías Carrillo, Ramón Montoya, se encargaban de volarse la barda para conquistar victorias y títulos. Hasta managers como Lázaro Salazar y Benjamín “Cananea” Reyes, sabían dirigir y moverse a su novena en el diamante.

 

Pero ese sueño terminó en Junio del 2000. El Seguro Social, dueño de los derechos del campo, decide vender el inmueble a una automotriz, la Ford, que se encontraba en la avenida Obrero Mundial.

 

Ni Carlos Peralta y Alfredo Harp Helu, propietarios de Tigres y Diablos, que ofrecían comprarlo, fueron suficientes para la demolición del mismo. Posteriormente, fue adquirido por Grupo Gigante, donde comenzarían un nuevo proyecto, con tintes más comerciales y de ambiente más juvenil. Señoras y señores, el Parque del Seguro Social se convertía en un centro comercial nombrado “Parque Delta”.

 

El home, las butacas, zona de comida, los jardines, bases, el alumbrado pasó a ser historia. Todo eso se cambió por tiendas de ropa, celulares, música, video, joyería.

 

El público que asiste a ese mall es por lo general gente de entre los 10 y 30 años, jóvenes principalmente. Durante un lapso se les preguntó mediante un sondeo si sabían que este lugar era antes un parque de béisbol. Increíblemente, el 98 por ciento de esas personas no tenían idea en lo absoluto de que fue el “Parque del Seguro Social”, lo cual refleja que para la mente de esos muchachos que eso nunca existió.

 

El Parque Delta, la antigua casa de los Diablos Rojos y de los Tigres, sólo quedaba en recuerdos, pero estaba olvidado. Han transcurrido 17 años desde que cerraron sus puertas y fuera demolido.

 

Sin embargo, muchas personas no supieron de su existencia, y si lo hicieron, no recuerdan ni el más mínimo detalle. Afortunadamente, hay gente que si comenta acerca del extinto inmueble de béisbol, independientemente si eres o no aficionado a la “pelota caliente”.

 

Jorge Sánchez, quien vivió por mucho tiempo en las calles de Obrero Mundial y Anaxágoras, recuerda cómo se hacía el ambiente previo a los partidos del aclamado “Rey de los Deportes”.

 

“Llegaban muchos aficionados a temprana hora. Me acuerdo que se jugaba a las 6:30 de la tarde entre semana, y creo que a las 12 del día los fines de semana”.

 

Agregó que hoy en día ya no queda nada de eso, e incluso comentó que continúan los trabajos de ampliación del hoy Parque Delta, en beneficio de las personas que gustan de hacer compras en tiendas departamentales.

 

La tristeza enmarca a los verdaderos apasionados al béisbol, que sienten de alguna manera que les quitaron su diamante, su estilo de vida, su alegría.

Víctor Rodríguez, fiel fanático de los Diablos Rojos, cuenta como de la noche a la mañana anunciaron que el Parque del Seguro Social cerraría actividades.

 

“Fue en el 2000 que una automotriz iba a comprar el recinto. Me pone mal porque ese parque era un lugar céntrico, con facilidad para llegar, no había problemas de transporte. Fui a varios partidos a lo largo de mi vida. Una vez que se mudaron al Foro Sol, prácticamente dejé de asistir. La ubicación, una zona peligrosa y tráfico de por medio en el Viaducto, alejaron a la gente de un gran pasatiempo”.

 

No aguantó en decir con palabras fuertes, aunque para los aficionados de corazón coincidirían absolutamente con Víctor. “Fue una pendejada haber quitado el Parque”, declaró sin temor.

 

Así como él, muchos están indignados por la desaparición de un templo deportivo.

 

Foro Sol, Fray Nano y ahora el nuevo estadio de los Diablos Rojos, no son motivo suficiente para acercar a los fanáticos de antaño a ver al equipo de sus amores, ya que desde su partida de la colonia Narvarte, su hogar ha estado en la Ciudad Deportiva, Magdalena Mixhuca, lugares nada recomendados por la peligrosidad de sus calles, escaso transporte y ubicado en sitios poco comunes.

 

Un Diamante que se convirtió en Parque Delta vive en la memoria de los fanáticos del béisbol, pero la juventud lo hace como un centro de entretenimiento. Dos caras en el inmueble de Avenida Cuauhtémoc y Viaducto Miguel Alemán. Mientras el terreno siga vigente, podemos sacar tema de provecho, desde que fuera casa del béisbol en México hasta un centro comercial exitoso. 

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