Planear de por vida

Por Astrid Perellón

 

Planear es una habilidad que puede llevarnos al extremo, tanto si se adopta como si se ignora. Difícilmente nos han enseñado cuál es el equilibrio entre ser planeador y espontáneo.

 

Por supuesto que no podemos basarnos en la experiencia ajena pues quien dice planear meticulosamente no logra describirnos cuándo fue suficiente o si el proceso le permitió ganar certeza, sin la cual, cualquier protocolo hubiera fracasado. Los espontáneos menos podrían detallarnos realmente los pasos de su éxito.

 

En suma, estamos atrapados en una fábula del aquí y del ahora que, esta ocasión, saco de mi texto infantil: Mi Libro Inteligente, donde un albatros gigantesco y pesado planeaba sobre el mar pero no pescaba. Estaba planeando cómo hacerlo.

– ¿Será mejor caer en picada o esperar a que salte el pez?

Un buitre se burló de sus planes:

– Estás dejando pasar la oportunidad.

– ¡No importa! Hay otros peces en el mar –respondió el albatros.

 

Siguió planeando hasta que murió de hambre. El buitre aprovechó su carroña para alimentarse, sin planear que así terminara el cuento; sólo lo hizo y ya.

¿Cuándo es suficiente planeación? ¿Y cuándo no es suficiente el arrojo de la espontaneidad? Hay una manera infalible de saberlo que sí reconocerían los líderes cuando imparten sus experiencias de éxito. El momento preciso para actuar no llega cuando se termina la hoja donde enlistamos el procedimiento, sino que es dictado por una sensación física. Tal sensación es producto de un recorrido por 10 (u 11) estados de ánimo o matices emocionales. Entre cada uno puede ocurrir un instante fugaz o, por el contrario, requerir años para que su evolución sea ascendente y constante. Medita en ellos para reconocer en ti el proceso de la vida:

 

1-Nace la idea

2-La detallo

3-Interrelaciono posibilidades     (La comparto o la callo)

4-Hago las paces con que aún no se realiza

5-Reúno fuerza para concretar

6-Aprecio la visión de su realización

7-Me lleno de certeza

8-Mantengo la convicción

9-Siento de manera constante que es un hecho

10-Las situaciones físicas empatan con mis intenciones para lograrlo

 

 

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