¿Podrán las mujeres conquistar al futbol?

Por Christian Marín Reyes

 

Un estadio de fútbol representa, en cualquier parte del mundo, el lugar donde se enfrentan los sentimientos de cada una de las personas que se encuentran en él. El hincha, regularmente, nace destinado por la ciudad donde crece.

 

Mientras unos disfrutan del espectáculo, algunos otros se inclinan por consumir un poco de alcohol para volver ameno el rato; del otro lado, están aquellos que solo buscan un enfrentamiento verbal con algún contrincante; otro sector del público se alegra y ríe por el resultado positivo del equipo que defiende; otros tantos vivirán la angustia del momento, la derrota de su equipo.

 

En el estadio se topan distintas personalidades, desde aquellos que acuden al inmueble cada 15 días, hasta los que por primera vez lo hacen. Los sentimientos saldrán a flote, ninguno está exento de ello.

 

Los niños pintan la alegría, los jóvenes las ganas y los adultos la experiencia. El partido dependerá mucho de las personas que se encuentren en las tribunas, quienes se encargarán del desarrollo del partido.

 

El Estadio ‘Nemesio Díez’ ha sido cuna de grandes hazañas, ha visto campeón al equipo que alberga: ‘Los Diablos Rojos del Toluca’. La rama femenil permitió en Toluca la integración de las mujeres en las tribunas del estadio, siendo este uno de los inmuebles con mayor número de aficionados por partido en cuanto a Liga Femenil se refiere.

 

Dirce Delgado, jugadora del club rojo, nunca había tenido en mente ser futbolista, el fútbol llamó a su puerta y de la noche a la mañana ya era parte del primer equipo femenil del Toluca.

 

El fútbol, para mucha gente, es un espacio ocupado por hombres y dirigido para hombres, relegando a las mujeres a otras actividades para ocuparse durante el transcurso del día a día.

 

La Liga Femenil nace un 5 de diciembre del año 2016, con el anuncio de Enrique Bonilla (Presidente de la Liga MX) y con el apoyo de los 18 clubes del máximo circuito del balompié nacional. Los equipos deben conformarse por un total de 21 jugadoras, los planteles deben ser formados por jugadoras de la categoría Sub-23, complementados por cuatro Sub-17; mientras que pueden ser reforzadas por dos futbolistas de categoría libre.

 

Cada jugadora debe cumplir con requisitos muy puntuales: acreditar nacionalidad mexicana, tener pasaporte vigente, firmar y cumplir un contrato con el club en cuanto a la prestación de sus servicios, ficha médica que acredite como “sana” a la jugadora, declaración de juego limpio y ética deportiva, entre otros.

 

Son distintas las historias que se han escrito gracias a la Liga Femenil, aunque todas mantienen una misma generalidad: ninguna tenía pensado ser futbolista profesional.

 

El fútbol cambió el rumbo de su vida, de pequeñas no se imaginaban dedicarse a ello, las circunstancias se dieron para que formaran parte de un proyecto ambicioso que parece arrojar resultados positivos en sus primeras dos temporadas. A la capitana del conjunto choricero, Dirce Delgado se le cuestiona si el fútbol era para ella una meta:

 

—No, no lo era. Más que deporte lo tomaba como una actividad recreativa. Como  disciplina fue el atletismo, que fue por el 2001-2002.

De igual forma, la lateral por la derecha del mismo equipo, Ivonne Meis, dijo que el fútbol llegó por influencias familiares:

 

—No recuerdo muy bien, yo nací en el 98. Pero ir al estadio hizo que me naciera el amor. Mi papá juega béisbol y mi mamá practica gimnasia, pero preferí el fútbol porque tenía la escuela de mi tío.

 

Ambas jugadoras, nacidas y radicadas en Toluca, decidieron dedicarse al fútbol años después de su infancia, envueltas en una sociedad futbolera como la mexicana y en un estado que se ha caracterizado por ser uno de los que más apoya al equipo local a comparación de otras entidades del país.

 

El Estadio Nemesio Díez mantuvo un crecimiento considerable en la cantidad de aficionados que acudían a ver el partido de sus ‘Diablas’, teniendo como mejor registro 14 mil 850 espectadores en la semifinal de ida por el Clausura 2018 contra las Rayadas de Monterrey.

 

El proyecto de la Liga Femenil tiene como antecedente a La liga Amateur de Fútbol Femenil en el DF (Ahora CDMX). Dicha liga tenía como principal objetivo formalizar la creación de una liga profesional de futbol femenil en México a futuro. Asimismo, esta liga cuenta con una particularidad: sus organizadoras eran mujeres, a diferencia de los grandes organismos internacionales de fútbol, en los cuales los hombres se encargan de dirigir.

 

La vida se ha visto marcada por una sociedad machista, son pocos los lugares en los que se ha logrado una equidad de género, si no es que en ninguno. Las mujeres han abogado por sus derechos, el deporte no es ajeno a ello. Los hombres han estado, desde siempre, al mando de la sociedad, tomando las decisiones más importantes y dejando a la mujer a la deriva de la misma.

 

La creación y desarrollo de la Liga MX femenil nace en la estela de una sociedad mexicana marcada por la inequidad de género, misma que pretende ser resuelta en parte con la inclusión de la mujer en el ámbito deportivo.

 

—Sí desde chiquita yo quería dedicarme al fútbol aunque mi mamá no me dejaba, me decía “cómo crees, eso es para niños” mi mamá decía que me iba a volver machorra— dice Ivonne Meis.

 

Fue en el año de 1971 que se celebró el primer partido internacional femenil avalado por la FIFA y fue en 1991 que se celebró el primer campeonato mundial femenil. Por mucho tiempo la Asociación de Fútbol prohibió su práctica y detuvo su avance, pero hoy es jugado por más de 40 millones de mujeres alrededor del mundo.

 

El fútbol femenil, hasta entonces, era solamente para una minoría que podía practicarlo, quien tenía los medios para hacerlo, disfrutaba de lo lindo del deporte de la de gajos.

 

México olvida rápidamente. Muy pocos tienen memoria de los sucesos históricos más representativos del país, aún más si se trata de algún hecho del que los hombres no fueron partícipes. En 1971 el Estadio Azteca albergó el Segundo Campeonato Mundial de Futbol Femenil, hecho desconocido para los mexicanos que en ese entonces terminaron de vibrar con el mundial realizado en el país durante el año de 1970.

 

El mundial de 1971, tampoco fue reconocido por la FIFA. Pero para sorpresa, el deporte disputado entre mujeres tuvo gran aceptación en nuestro país. Incluso en la final, México vs Dinamarca, se registró un récord de asistencia que permanece hasta hoy a nivel de selecciones, la Selección Nacional de nuestro país terminó subcampeona mundial.

La sociedad mexicana ha construido estereotipos, mismos que son vistos como figuras aspiracionales. Los medios de comunicación difunden imágenes de aquellas figuras que son ejemplos de seguir para muchos. Las mujeres y los hombres son víctimas de burlas y abusos, actitudes que son normalizadas por los medios, que a su vez, continúan en la construcción de un sin fin de nuevos estereotipos.

 

—Me sentía inconforme con mi cuerpo, pero decidí revertir la situación. Hice ejercicio, realicé varios deportes distintos, bajé de peso, hice visorías para entrar al Toluca y afortunadamente me quedé— dice Francesca Yuliana, jugadora de Toluca, mermada por la situación en la que vivía, afectada por su condición física, pero que el ejercicio y el fútbol le otorgaban una revancha. Su estilo de vida cambió y ahora es feliz representando al conjunto choricero.

 

Las jugadoras que actualmente forman parte de los clubes de la primera división de México comparten una generalidad, todas cumplieron con una serie de pruebas, organizadas por los distintos equipos a través de visorías que tenían como fin la conformación de los equipos y la elección de las mejores jugadoras para llevar los títulos a casa.

 

Por otro lado, las mujeres han vivido, desde siempre, una marcada desigualdad respecto al hombre. En el caso de la Liga MX femenil, las mujeres que se quieren dedicar al balompié tienen algunos traspiés en su camino, comenzando con su crecimiento, su formación desde la infancia, el desarrollo que cada una de ellas tiene y, aunado a esto, está la situación de la brecha salarial dentro de la liga.

 

El caso más reconocido y del que más se habló fue el de Alicia Cervantes, ex-delantera del Club Atlas de Guadalajara que renunciaba a continuar en el proyecto del conjunto rojinegro debido al bajo salario recibido, el cual rondaba por los 1,500 pesos al mes.

 

—No se puede vivir del fútbol femenil—dice Dirce, mientras asiente la cabeza en señal de desaprobación. Las jugadoras de los distintos clubes, creen incongruente una diferencia salarial tan amplia. Mientras los hombres pueden vivir plenamente del fútbol, las mujeres tardarán en poder hacerlo.

 

—Me fui a los 15 años a Estados Unidos a vivir a casa de unos tíos principalmente por el fútbol y por el inglés. Porque puedes conseguir una beca, hay más oportunidades de crecimiento allá—menciona Ivonne Meis, jugadora de Toluca, quien desarrolló todo su conocimiento intelectual y futbolístico en los Estados Unidos, para ser más exacto, en Atlanta, probablemente haya sido la vecina de Ricardo Anaya en algún momento de su vida sin darse cuenta de ello.

 

—Jugué a nivel colegial, para ser más exacta, en la NCAA—afirmó.

 

Mientras una de ellas labraba su camino en el país vecino del norte, Dirce se encargaba de romper todos los récords habidos y por haber en Atletismo, disciplina que practicó más de 10 años y que le ayudaría como trampolín para llegar al fútbol nacional.

—Prácticamente el fútbol no era nada para mí porque yo era atleta, estuve hace casi 10 años en atletismo representando a la universidad y al Estado. Llegué a olimpiada nacional y a partir de ahí ya no solté el atletismo.

 

Era día de partido en Toluca, el Estadio Nemesio Díez parecía pintarse de un tono rojo intenso en su interior, el conjunto de las choriceras recibía a un potente rival, las Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Horas antes, algunas jugadoras se daban cita en una pequeña cafetería a unas cuantas cuadras del estadio. Dayan Téllez y Kenya Téllez, futbolistas dedicadas de tiempo completo, hermanas, ambas con diferentes objetivos dentro de la cancha.

 

La primera de ellas se encarga de interferirse en el viaje del balón cuando éste último atente contra la seguridad de su portería; por otro lado, Kenya es la que lleva la batuta goleadora para el conjunto rojo.

 

—Vimos jugar a toda la familia, hermanas, mamá y papá jugaban fútbol. Eso nos inmiscuyó en el mundo deportivo—señalan ambas.

 

Las jugadoras remarcaron que en el transcurso de su infancia no eran apoyadas para jugar al fútbol. Ninguna de ellas mantenía una aceptación con las personas más cercanas a ellas, incluso las condujeron a olvidarse de ello. Sin embargo, es Ivonne Meis quien confiesa haber sido ayudada por un tío para entrar al equipo escarlata.

—Mi tío es Abundis. Él tiene una escuelita y entrené con él porque se me pasaron las visorías. Él conocía al entrenador (Visor) del Toluca, habló con él y me dieron chance de hacer pruebas. Fui una semana a pruebas y sí me quedé—señaló.

 

José Manuel Abundis fue un auténtico depredador del área para el Toluca FC a finales de los años 90 y principios de los 2000. La tripleta era complementada por Vicente Sánchez y José Saturnino Cardozo, quienes se alzaron con los torneos de Verano 1998, Verano 1999, Verano 2000 y Apertura 2002 para dejar una histórica época para el club del Estado de México.

 

Dirce e Ivonne deciden no confiarse en que el fútbol solucionará sus vidas, ambas creen que la brecha salarial continuará otro buen rato. La primera de ellas lleva consigo una Licenciatura en Turismo por la UAEM (Universidad Autónoma del Estado de México).

 

La segunda de ellas plantea que está en camino a convertirse en licenciada por la UVM en el plantel de Metepec, estudiando y entrenando en un día que parece no rendirle de la mejor forma.

 

—Estudio Fisioterapia en la UVM. Me llamó la atención porque se relaciona con el deporte. El fútbol me absorbe más. Entreno de 12:30 a 2:30 y voy a la escuela por la mañana—se ríe nerviosamente por su ritmo acelerado de vida.

Dirce y Dayan Téllez comparten una experiencia similar. Ambas ya han representado a México en la Selección Nacional en competencias internacionales. Cada una de ellas en diferentes categorías. Cabe resaltar que Dayan cuenta con tan solo 16 años, mientras Dirce le lleva por 15 años.

 

—Estuve en visoría para Selección Nacional para el preolímpico. Estuve en concentración y después de salir de la concentración me fracturé el peroné y continué mi rehabilitación en Toluca—señala Dirce.

 

—Yo fui la portera en la Selección sub-17 en una serie de partidos amistosos contra Estados Unidos el año pasado—apuntó orgullosa, Dayan.

 

Todas ellas forman actualmente un grupo unido en el Toluca FC. El proyecto parece seguir a la alza, los partidos son más entretenidos que en un principio. El Estadio Nemesio Díez vibra cada vez más al ver jugar en su interior a 22 mujeres que dan todo de sí para poder dar alegrías a todos aquellos que acuden a verlas y apoyarlas.

 

A todos los presentes en la tribuna, los que gritan, los que se enojan, los que dan órdenes, los que parecen aburrirse, los que van acompañados o los que van solos, los serios y quietos o los alegres y locos, a ellos se les dedica un partido, y que mejor, dedicar en algún futuro un título que puede llevarse a las vitrinas del equipo que defienden.

 

El camino aún es largo, las mujeres deben ser apoyadas desde niñas para que exista un correcto proceso para llegar a ser futbolista. La introducción de escuelas de fútbol especialmente para mujeres parece ser un paso enorme para fomentar la igualdad de oportunidades para introducirse en el juego de la redonda.

 

Aquellos partidos en el barrio dentro de una cancha de concreto, con un balón de cuero, donde las reglas parecen importar poco, donde el ‘gol gana’ representa, hasta ahora, el mismísimo ejemplo de la mayor adrenalina en el cuerpo, la apuesta del refresco, las porterías hechas con solo un par de piedras, los jugadores con distintas playeras porque aún no definen el equipo que defenderán, la lluvia es solo un pequeño factor para disfrutar más el momento, el intenso sol parece cansar a muchos pero lo resistirán otros cuantos.

 

Es ahí donde se forjan las próximas estrellas mundiales del fútbol, son ellas las que lucharán por un sueño, el ser jugadoras reconocidas a nivel mundial y que vivirán en las condiciones más dignas y equitativas respecto a los hombres.

Related posts