Programas culposos, ¿cuáles son los tuyos?

Por Karenina Díaz Menchaca

Sin darme cuenta, o casi sin darme cuenta, me voy entreteniendo con ciertos programas que sólo veo por Internet, ya que desde hace tiempo, no cuento con televisión. Básicamente no tendría ni sentido pagar por un servicio de cable si no paso tiempo en casa.

Un día, no sé cuándo pasó, abrí Youtube y entre los podcast de Imagen tv que me apareció fue el de un entrevistador de espectáculos. Al principio rechacé todo contacto visual y auditivo, sin embargo ha de haber sido uno de los personajes que llamó mi atención lo que hizo que me quedara esperando un poco más. No recuerdo bien.

El programa se llama “El Minuto que cambió mi destino”. Un formato de televisión de entrevistas con artistas, entre ellos, cantantes y actores que fueron o son también de Televisa. Se transmite, tengo entendido cada sábado, pero yo lo veo sólo en internet. ¿Por qué me enganché con este programa?, supongo que el ocio, no hay otra explicación.

Me fui enterando de la vida de artistas como Paquita la del Barrio, Edgar Vivar, Lucía Méndez, Laura Zapata, Cepillín y etc, etc. Tan pronto comienza el programa, quien conduce, Gustavo Adolfo Infante, les pregunta: “¿Comenzamos por el principio….?” Y de ahí toda la cadena de sucesos desde quiénes fueron sus padres, dónde estudiaron, su entorno familiar y demás. No es nada del otro mundo definitivamente.

Quien conduce tampoco me parece buen entrevistador, ya que interrumpe innumerables veces y en momentos es hasta imprudente, o supongo que lo pacta según el invitado, ya que no a todos les encaja el minuto de incomodidad.  El segmento sólo dura una hora y lo que de pronto, supongo yo, me fue interesando, es la vida misma de cada personaje. Muchos de los artistas tienen similitud en donde la pobreza durante la infancia es predominante, además de abusos sexuales, poca atención familiar, ausencia de un padre o una madre. Soy tan cursi que hubo más de una historia que me provocó un nudo en la garganta.

¿Qué tanto el morbo nos acerca a estas vidas? Todo el morbo del mundo y paradójicamente un sitio común: “nada humano me es ajeno”.  No es que no piense que los “otros” por ser artistas, que salen en la tele o en el cine, no tengan los mismos problemas que nosotros, los ordinarios, los de a pie (como ya nos gusta decir), pero sin vergüenza debo admitir  que más de uno de ellos y ellas merecen toda mi admiración, (así como el de cualquier hijo de vecino) que ante tanta adversidad supieron levantarse, con la diferencia de que éstos tuvieron la suerte o la audacia de ser famosos. Soy consciente que a esto juega la televisión, a presentarnos el show de la misericordia.

Y quizás el ocio también pueda enseñarnos a soltar un poco esa vanidad intelectual que tanto pesa, ¿no creen?

Otro programa que últimamente sigo es el de La Saga, conducido por Adela Micha, quien tuvo que reinventarse tras ser despedida de Televisa e Imagen al mismo tiempo (episodio del que habla continuamente, supongo que le sirve de catarsis). Al principio me pareció un programa sin orden y que sólo abusaba de ser “orgánico” para departir  malas palabras. Poco a poco ha ido mejorando y ha alcanzado un mejor nivel, tampoco es lo máximo, pero me parece un buen antecedente con programas de su misma especie que ya empiezan a pulular, además de los creados por youtubers y tuiteros. Una cosa les aseguro, me río mucho y aunque aguantar las carcajadas de la señora Micha ya es asunto serio, porque ríe con los decibeles de un niñito de cinco años jugando a las escondidillas, me divierte. Sus invitados se sienten libres y algunos como los precandidatos se han portado según son:  No fue lo mismo ver a un Armando Ríos Piter que a un Mikel Arriola, definitivamente el primero es más gracioso. Andrés Manuel no ha querido ir, se queja constante Adela.

¡No se espanten amigos!, también disfruto de la crema de la intelectualidad, así como ustedes y entre los que aún se pueden disfrutar gracias a Youtube, son las preciosas y bien logradas entrevistas de Joaquín Soler Serrano en televisión española. ‘A Fondo’, se llamaba ese enorme programa que dio voz a figuras como Octavio Paz, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Rafael Alberti y mi preferido, el de Juan Rulfo. Si no lo han visto, se los recomiendo enormemente, el mismo Rulfo quedó sorprendido de lo bien documentado que estaba el entrevistador. Soler Serrano era ameno, inteligente y sabía escuchar. Esperemos salga algún día alguna buena réplica de éste.

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