Rebeldía estadounidense en Davos 2018 y AMLO

Por Víctor Manuel Del Real Muñoz

 

La actual reunión de Davos entre los líderes y jefes de Estado de los países más importantes del mundo arroja que prevalecen dos tendencias internacionales puntuales:

 

Una, la que sigue defendiendo las condiciones y lineamientos del libre comercio internacional y del libre funcionamiento del rubro financierista bancario desde algunas voces como las de los gobiernos alemán, francés, español, canadiense y algunos países en vías de desarrollo como México y Argentina.

 

La otra, la que asume la idea de que la reconfiguración del capitalismo contemporáneo visto como reconstrucción económica debe replantearse a partir de las premisas nacionalistas y reguladoras de las actividades que siguen dinamizándose bajo un matiz libre y sin toma de postura por parte del Estado, puntualmente Estados Unidos y Rusia.

 

Geopolíticamente resulta significativa la nueva tendencia GATOPARDISTA del Gobierno Chino de defender muchos aspectos del libre mercado reconociéndolos como “bondades del mercado”, siendo que una de las reglas de operación del BRICS, por citar un ejemplo, de acuerdo a la política económica internacional bajo la que deambula China es la de incentivar el comercio con pautas reguladoras entre países pares, destacando también que el PIB de China, la India y Rusia supera en una proporción 10:1 al PIB de Brasil y Sudáfrica, a cifras del año 2016 del Fondo Monetario Internacional, volviendo muy desequilibrado el proyecto internacional BRICS.

 

¿Es acaso la postura libremercadista en ciertos rubros de la economía internacional por parte de China una cachetada con guante blanco ante la cada vez más acentuada postura reguladora y nacionalista del Gobierno de Estados Unidos como vía del combate por el liderazgo global, sobre todo ante Europa Central y la América Latina neoliberal?

 

¿En todo caso, es una imagen de engaño y de legitimidad de China hacia el mundo en contra de los estadounidenses? ¿Pudiera considerarse la era de las definiciones comerciales en el mundo como una expresividad geopolítica para comandar el orden internacional?

¿Por qué el Gobierno de Estados Unidos se planta firme en sus convicciones reguladoras aún frente a los grandes corporativos financieristas bancarios en una cabal rebeldía diplomática, muchos de ellos irónicamente de origen norteamericano?

 

¿Serán estos detalles los principales vínculos de “simpatía” entre Putín y Trump?, ¿existirán acuerdos secretos entre los comandantes del orden mundial (Estados Unidos-China-Europa Central-Rusia) para administrar las presiones de la crisis cíclica del capitalismo contemporáneo?

 

Es de llamar la atención que uno de los asuntos estratégicos que Estados Unidos pone a la mesa del debate en Davos, incluso como premisa del programa económico al interior de la sociedad norteamericana, es la caída de la valorización del trabajo.

 

Es inaudito que en Davos se discutan aspectos concernientes al valor-trabajo, el salario a nivel mundial y la situación de los trabajadores. ¿Entenderán ahora los grandes mercaderes del mundo que el salario es un catalizador trascendental en la dinamización de la demanda?

 

Un aspecto más a resaltar son las claras posibilidades de ganar por la vía electoral las elecciones presidenciales de nuestro país en los comicios federales de este año para Andrés Manuel López Obrador.

 

Independientemente de que el factor comercial y el vínculo financiero de México con Estados Unidos pueda regularse, en el devenir histórico, dependiente y de subordinación de nuestro país respecto al imperio norteamericano, está claro que la inercia del tipo de Estado que impere en Estados Unidos se refleja e incide cabalmente en México.

 

Hay muchas compatibilidades entre el Programa político de Trump (en representación de los grupos de poder económico que le encomiendan indicaciones e instrucciones) y AMLO (y sus respectivas cofradías de poder con similares condiciones como el Grupo Monterrey).

 

La burguesía que instruye y le encomienda lineamientos e instrucciones a López Obrador para su programa político tiene, entre otras cosas, intenciones de renegociar y reformular el TLCAN y los vínculos con Estados Unidos particularmente, una de las razones por las cuales perfiles como Alfonso Romo está en el aparato estelar del gabinete que AMLO encabezaría en la Presidencia de la República.

 

Ante ello, personajes de la izquierda burguesa más radical, como Gerardo Fernández Noroña, ponen en alerta la ausencia de un mensaje de izquierda por parte de AMLO pensando en 2018. Para ver esto vincular el siguiente video:

 

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Comentario sobre “Rebeldía estadounidense en Davos 2018 y AMLO”

  1. Brandon Cruz

    Hola, me gustaria que me proporcionaran un correo electrónico para ponerme en contacto con ustedes respecto a una invitación de prensa del VIF 2018.

    Brandon Cruz
    Agencia RP IQ Icunacury Acosta

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