El retorno del halcón neoliberal a América Latina

Por Víctor Manuel Del Real Muñoz

 

Independientemente de las críticas que se puedan hacer del programa estructural de política social y económico de Nicolás Maduro (y del “Chavismo” como tal), no pueden soslayarse las ventajas sociales que, para los venezolanos más pobres, han habido en materia de salud, empleo, educación, bienestar material y humano, desde hace más de una década.

 

Bajo el enunciado anterior, queda claro que detrás de la salvaje campaña mediática en contra de Maduro (imbuida por los sectores de la derecha venezolana, alineada a los intereses trasnacionales extranjeros y a los Estados Unidos, con Leopoldo López como vocero y líder opositor, y asociada a la internacional proveniente de los medios de comunicación oficiales y de derecha latinoamericanos, estadounidenses y europeos), se apuntalan las visiones y objetivos de los programas centrales de los organismos internacionales ligados al capital financiero mundial, para reorientar la política económica de Venezuela, cuyo objetivo final es el saqueo, la privatización y el control corporativo privado y extranjero de los grandes yacimientos de petróleo local, y la erradicación de toda clase de ventajas estructurales para la población local.

 

Dicho esto, es posible relacionar el escenario venezolano actual con una oleada de cambios geopolíticos trascendentales en el resto de América Latina, con una tendencia muy pronunciada hacia el interés neoliberal de hacer y ejercer la política en cada país, teniendo en México y Colombia los paradigmas de aplicación del programa económico y político que buscan impulsar a toda costa.

 

No es casualidad que el procesamiento penal en Brasil de Luis Inazio da Silva “Lula” y la actual cadena de una serie de juicios políticos que la justicia brasileña ejecuta en contra de Dilma Roussef, con la firme intención de procesarla penalmente, también tenga como objetivo la idea de frenar el impulso social que estos expresidentes llevaron a cabo en torno a su programa nacional, apoyado por la inmensa mayoría de los brasileños.

 

Tampoco es casual que en Argentina la justicia local busque procesar e incluso encarcelar a los empresarios, funcionarios y colaboradores que tuvo el programa nacional impulsado por Néstor Kirschner, luego continuado por Cristina Fernández en épocas pasadas. Resulta muy visible que la política actual de Mauricio Macri representa, en el fondo, las convicciones mercantiles de los grandes corporativos extranjeros que tienen amplios intereses económicos en ese país.

 

Así, la campaña contra del gobierno venezolano, emprendida por los gobiernos actuales de México, Argentina, Colombia, Brasil y la Organización de Estados Americanos, arrastra el tufillo de la intención perversa de los grandes poderes oligárquicos internacionales, para retomar las pautas neoliberales de la administración pública en cada rincón de nuestra América Latina.

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