¿Se gesta un nuevo clásico en el futbol mexicano?

Por Víctor Del Real Muñoz

 

Haber tenido la oportunidad de presenciar el América vs Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el pasado miércoles 23 de agosto de 2017, en la cancha del Estadio Azteca, en la Fecha 6 (doble) de la Liga Mx, en su Torneo de Apertura 2017, ha sido en el criterio de la experiencia personal uno de los mejores encuentros del futbol mexicano que mi vida ha visto en vivo y a todo color.

 

Lo anterior se menciona en la medida en que se pueden destacar algunas cosas trascendentales, entre ellas, una nueva rivalidad en etapa de gestación que está destinada a convertirse en un clásico de relevancia nacional. Una rivalidad deportiva que por fin pueda ser concretada entre capitalinos y regiomontanos. Algo que actualmente sólo existe en el beisbol, entre los Diablos Rojos del México y los Sultanes de Monterrey.

 

Este partido fue de auténtico ida y vuelta. Por consiguiente, fue de dominio alterno, en el cual por amplios momentos del juego prevaleció la idea estratégica y el ritmo de partido con dominio de pelota que los Tigres impusieron, sabiéndose de antemano que individual y colectivamente tienen un plantel ligeramente superior al del América.

 

Sin embargo, también existió un conjunto capitalino que, con una propuesta táctica fresca, dúctil, inteligente, dinámica, ofensiva, con la cabal administración del juego sin pelota, pero con alta intensidad en la búsqueda de la misma, supo contener la presión ejercida por el equipo regiomontano y aprovechar los momentos del juego en que también se adueñaron de la pelota y llegaron, fieles a su estilo táctico, en innumerables ocasiones a la meta universitaria.

 

Tigres y América enseñan a la perfección que dominan y respetan la propuesta de juego de sus entrenadores, pero además, le muestran al futbol mexicano que sus jugadores son de alta calidad y mucho talento.

 

Pareciera que Ricardo Ferretti está hecho a la medida de los Tigres y que Miguel Herrera fue constituido a las dimensiones del América. Es impresionante ser testigos de la manera en que los jugadores de ambos clubes logran respetar y defender la reputación de sus respectivos entrenadores.

 

Línea por línea se puede observar que el América y los Tigres son equipos espectaculares, perfectamente armados y planificados; equipos que por naturaleza son contendientes al título. No cabe la menor duda.

 

Destacaré especialmente el tema de los porteros. Es un deleite poder mirar de cerca a dos arqueros de categoría internacional, que además son seleccionados nacionales argentinos, tanto Nahuel Guzmán como Agustín Marchesín, para Tigres y América respectivamente.

 

Ambos cumplen a carta cabal con todos los elementos que un portero de alto nivel debe tener para merecer estar en un campo de futbol profesional: seguridad de manos, plasticidad y elasticidad, extraordinaria estatura, alta capacidad de achique, seguridad en el juego aéreo, manejo de balón con los pies, apertura de juego, buena técnica de despeje con pelota quieta y con la mano, el manejo de tiempos, la capacidad de atajar jugadas peligrosas, etc.

 

La categoría de los porteros titulares que América y Tigres tienen, expresan en cierta medida la trascendencia de los equipos que defienden.

 

América y Tigres hacen de su rivalidad actual un creciente entorno parecido al de un clásico. No es casualidad que sean los equipos mexicanos con más finales disputadas en los últimos cinco años en México, tanto en torneos locales como internacionales, destacando que Tigres ha jugado más finales que América recientemente, pero que América ha sabido consagrar mejor que Tigres el levantamiento de trofeos como campeón. Condición más que suficiente para argumentar que América sigue estando por encima de Tigres en relevancia deportiva.

 

Aunado a lo anterior, no podemos obviar las finales que ambos conjuntos han disputado recientemente, en los últimos 3 años, con un saldo de dos campeonatos (uno nacional y otro internacional) para el América y uno nacional para Tigres. Y aunque las estadísticas indiquen que Tigres tiene más partidos ganados al América que América a los Tigres en los últimos tiempos, en el sentido de relevancia deportiva, es claro que América sigue superando al conjunto regiomontano por los campeonatos en función al tiempo.

 

Tigres consagra crecientemente su relevancia mediática en México y son claras sus aspiraciones a ser un equipo grande. América mantiene ese sello, esa distinción de equipo gigante, una jerarquía que nunca le será arrebatada, pero que tiene que compartir sí o sí con el Guadalajara.

 

Pasos acelerados tienen que dar Cruz Azul, Pumas y Monterrey para alcanzar la velocidad exitosa que Tigres y América significan en la actualidad del futbol mexicano. Guadalajara va por ese camino.

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