El mundo sin rostro de la nueva normalidad

Por Nofret B. Hernández Vilchis Varias ciudades de la República Mexicana y diversos países en el mundohan exigido el uso obligatorio de mascarillas o cubre bocas en las calles yen los lugares públicos cerrados. En sitios de China hasta Francia, República Checa, Eslovenia, Eslovaquia yalgunos estados como Nuevo León, Jalisco y Coahuila o ciudades comoHermosillo, Nuevo Laredo y la Ciudad de México, la gente realiza susactividades cotidianas –incluidos funcionarios– utilizando diversos tipos demascarillas improvisadas y coloridas. Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud –OMS, por sus siglasen inglés–,…

El Covid-19, también es cuestión de educación

Por Karenina Díaz Menchaca “¡Eso no existe!, “¡eso no existe!”, gritaba desafiando a sus posibles compradores de paletas heladas. Minutos antes un joven se le había acercado recomendándole el uso de cubrebocas y gel antibacterial. “Así nadie te va a comprar mano”. “Eso no existe” y se reía sarcástico dando poder a una vigencia de salud aparente. Había un reducido grupo en el Monumento a la Revolución, parece ser que tramitaban algo, quizás un apoyo gubernamental y el paletero tuvo esperanzas de hacer su venta ese día aprovechando la minoría,…

Día 81: La guerra estéril por el uso del cubrebocas

Por Rivelino Rueda En la perdurabilidad del Santo, intervienen sus méritos y de manera notable, las aportaciones de la máscara (no ocultadora sino creadora de su identidad), y del “seudónimo” que implica religiosidad y misterio, fuerzas ultraterrenas y técnicas de defensa personal que, de paso, protegen a la Humanidad. Carlos Monsiváis/Los rituales del caos Embalsamarse la boca en la pandemia ha sido todo un asunto. Los tozos de tela que portamos en el rostro, o en las orejas, o en la barbilla, o en el cuello, no sólo se han…

Discusiones ciegas

Karenina Díaz Menchaca Entra una pareja  a la pizzería. Discuten. “A mí no me van a decir nada, porque soy invidente”, grita. Minutos antes el encargado pedía a unos jóvenes que apenas intentaban atravesar el umbral del local que no se les permitiría el acceso sin cubrebocas. Otra pareja  amablemente hizo la compra por ellos. Chicos,  inconscientes que andaban por las  calles sin protección,  alegres, despreocupados, como si por sí sola la edad los librara del virus, un poco desaseados, pero a la vez cansados, claramente venían de un día…

Día 47: La Santa Cruz que no fue por la letal plaga

Por Rivelino Rueda Son tantos los rumores y son los albañiles gente tan poco importante, tan mitoteros, que no se le puede dar importancia a lo que hacen o dicen a menos de lo que hacen o dicen tenga que ver directamente con su trabajo. Vicente Leñero/Los albañiles Esta vez, los cohetones se escucharon lejos, lejos. Parecía más bien cualquier fiesta patronal de barrio que Día de la Santa Cruz. No hubo celebración descomunal ni demencial ingesta de alcohol. Ni siquiera la tradicional cruz de flores en el dintel central…

Día 41: Los sonidos de la ciudad, exentos del uso de cubrebocas

  Por Rivelino Rueda La atmósfera misma era embriagadora y peligrosa, y los hombres se sentían como suspendidos en el aire, sobre la alas vibradoras de un genio colosal. G. K. Chesterton/El candor del padre Brown   El sonido hipnotizante de la armónica del afilador no necesita cubrebocas. Tampoco lo necesitan los aguerridos despachadores del gas doméstico con sus gritos ensordecedores. No. Los oficios chilangos delimitan si esa telita sanitaria es efectiva o no para detener al bicho asesino. Es el caso de Isidro, el que acompaña a la marimba…