Éxodo migrante: reconocerse en el otro.

Por Rivelino Rueda Fotos: Alejandro Herrera Ortiz La historia de Jair Zamorano se puede contar para atrás, pero prefiere que se cuente para adelante, para lo que viene. Deja atrás la Ciudad de México, como dejó atrás Honduras, Guatemala, Chiapas, Veracruz, Puebla y el Estado de México. “Viene lo más duro, pero vamos pa’ delante, no pa´ atrás”. Jair tiene el sino de la desgracia en sus ojos, en su rostro de niño, carcomido en la zona de las mejillas por las cicatrices del implacable acné de la adolescencia. “Ya…