Dejar de ser nosotros mismos en tiempos de pandemia

Por Karenina Díaz Menchaca Imagínense sentados enfrente del mar. Ahí, tocando la arena, observando el azul infinito del cielo. Escuchando el golpeteo de las olas, ese sonido cíclico del mar hipnótico, relajador. Estamos solos, conscientes por completo de lo que estamos sintiendo, del saludo de la brisa marina, de los olores y de que estamos sanos y salvos. El miedo, el pánico nos trastoca. Perder el control también enferma y nos  baja el sistema inmune. Según un artículo publicado por la revista Muy Interesante en su versión española, nos dice:…