El juego del hombre y del hambre

Por Carlos Alonso Chimal Ortiz       “Mis padres me educaron dándome cariño y protección…. Y eso que mi padre nunca me expresó su amor con palabras, nunca me dijo: Te quiero. Y, sin embargo, yo sabía que me quería más que a nada.”  “Zinedine Zidane” o          Ricardito a sus diez años ya conocía el estadio Wembley, el Santiago Bernabéu, el Giuseppe Meazza, el Maracaná, el Olímpico de Berlín, el Ámsterdam Arena, el Juventus, el Estadio de Kaliningrado, y qué decir del Estadio Azteca. Era como…