Día 65: La peste y los muertos venden bien para los mezquinos de siempre

Por Rivelino Rueda La mujer había comenzado a llorar. Un débil ruido de dolor parecía escapársele cada vez que respiraba. Sus ojos estaban secos, hundidos en unas ojeras profundas. Traía un vestido muy desgastado, que había sido azul, y unas sandalias amarillas de plástico. Sólo sus manos temblaban, nerviosas. –Aquí no tenemos a nadie con ese nombre –repitió el soldado. Carlos Montemayor/Guerra en el Paraíso Luego de la masacre en la estación de ferrocarril de Macondo, Gabriel García Márquez narra en su novela más grande, Cien años de soledad, el febril…

Día 29: Y sí, habrá culpables

  Por Rivelino Rueda Tu nuera y tus nietos te extrañarán –iba diciéndole–. Te mirarán a la cara y creerán que no eres tú. Se les afigurará que te ha comido un coyote, cuando te vean con esa cara tan llena de boquetes por tanto tiro de gracia como te dieron. Juan Rulfo/¡Diles que no me maten!   Las palabras fueron contundentes, como en un lenguaje de guerra. Es el idioma de la pandemia, el mensaje directo para no provocar falsas expectativas; para que se entienda la magnitud de la…