La vocación antidemocrática del poder fáctico televisivo

Por Guillermo Torres La televisión en sí misma tiene una connotación que ralentiza la agilidad mental, a diferencia de la radio, que deja mucho a la imaginación y el proceso cognitivo, ya no se diga la lectura. Todo lo muestra totalmente digerido y es esa la razón por la cual, si además se maneja de manera tendenciosa, puede tener un poder cuasi hipnótico sobre el público. En México incluso fue algo que, de manera literal y textual, se definió por el fundador de Televisa, Emilio Azcárraga Milmo, como el hecho…