Todos los hombres del presidente, la epopeya periodística de Woodward y Bernstein

Por Giovanni Franco Morales.

El libro Todos los hombres del presidente data de un hecho real, histórico y algo invaluable en el mundo periodístico, donde unos reporteros llamados Bob Woodward y Carl Bernstein, realizaron una investigación a fondo que enmarcaría la imagen de la presidencia de los Estados Unidos hacia la década de 1970.

Un escándalo que pondría al mundo de cabeza, con una investigación amplia, completa, precisa y de datos, que llevó a la dimisión del cargo por parte del mandatario Richard Nixon en 1974. A esta polémica se le conoce como el Escándalo de Watergate.

Desde una lista de sospechosos, ladrones, consejeros y agentes de la CIA, estuvieron vinculados con el robo de documentos en las oficinas del Partido Demócrata, y posteriormente fueron encarcelados por las autoridades de los Estados Unidos.

Pero el escándalo apenas comenzaba y salían a la luz aspectos inesperados. Esto acabó siendo una larga historia que mancharía a la administración de aquel país y formaría un complot en su organización dentro de la presidencia. Había un mal presentimiento. El enemigo estaba en casa, en la misma Casa Blanca, en Washington.

El presidente Nixon buscaba que su imagen y la de la presidencia no pasara a mayores, pero los medios de comunicación intervenían con el escándalo, algo que no cuadraba del todo. No obstante, se ocultaba algo y no quería salir a la luz propia.

Las cámaras, micrófonos, la televisión, la radio se enteraban de todo esto, mientras los consejeros, directivos y hombres cercanos a Nixon se deslindaban poco a poco de sus responsabilidades. El mandatario tendría que luchar prácticamente sólo para salvar su reputación.

Las grabaciones jugaban un papel especial en la investigación. Revelaban conversaciones, audios, cintas que contenía piezas sobre movimientos políticos, hecho que negaba y excluía por completo Nixon.

La situación se agravaba, mientras el presidente obstruía a la Justicia, al Congreso y al Senado. Al final, con muchas presiones tuvo que ceder y se preguntaron si estaba relacionado con el caso Watergate. Ante varias negativas, estaba obvio que sí, aunque de desconocía si directa o indirectamente.

La bomba finalmente estalló el 8 de agosto de 1974, Richard Nixon renunciaba a su cargo en la presidencia en el ojo del huracán. Se dice que utilizó a la CIA para evadir a la FBI. Gerald Ford lo sustituyó en su lugar hasta 1977. A pesar del escándalo y su dimisión, se fue agradecido de la Casa Blanca, poniendo en alto humildad y esperanza, según palabras propias.

Pero si hay alguien que estuvo detrás de todo esto y merece el crédito correspondiente es “Garganta Profunda”, personalidad totalmente anónima que contribuyó al dar información a los periodistas Woodward y Bernstein, quienes impulsaron el escándalo de Watergate y dimisión de Nixon; siendo un panorama a nivel mundial en la política de los Estados Unidos.

Estos periodistas ganaron el premio Pulitzer en 1973, lo mismo que el Washington Post, periódico donde laboraban, gracias a esta investigación que a la fecha es relevante, ya que Richard Nixon ha sido el único presidente en renunciar a su cargo.

Los hombres del Presidente también incursionó en el cine, donde los actores Dustin Hoffman y Robert Redford dieron vida a Carl Bernstein y Bob Woodward, respectivamente. El escándalo de Watergate, marcó un antes y un después en el periodismo y política en los Estados Unidos.

 

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