Falacias desde la «izquierda»

Por Víctor del Real Muños

A partir de una revisión histórica la izquierda mexicana, en términos generales, se constituye desde los resabios que provienen de las tradiciones radicales más contundentes de los años 60-70 como pudiera ser el maoísmo, el trotskismo – leninismo o la guerrilla rural y urbana de ideología marxista, hasta las facetas más moderadas, como los marxistas académicos, los socialdemócratas institucionales, el intelectualismo “progre” y los defensores del humanismo moderado.

Los más optimistas dirán que esta mezcla o batidillo es “libertad plena de las ideas” o “pluralidad”, quien lo considere válido, adelante. Ojalá y en la acción política esto fuera útil.

Está claro que por detalles como los anteriores, y en la necesidad de llevar a cabo programas de acción política práctica, pareciera, desde los partidos de “izquierda” esto NO es posible, pues cada corriente, célula, movimiento o grupo trae consigo su propio programa de ideas, su agenda de ego intelectual, su itinerario de culto a las “personalidades” del pasado desde su ego ideológico, y su paquete propio de adoctrinamiento.

Un primer elemento a resaltar, en términos de la izquierda en México, es su capacidad para adular a personajes de la historia que, en defensa de una élite no tanto económica, pero si sanguinaria, intelectual y doctrinaria, en contra de los intereses aún de los trabajadores y de las masas, han hecho de su alabanza y su rendición de culto un factor más que ordinario.

Ejemplo de ello, que desde los círculos de la izquierda se defienda la trayectoria del “Che” y del Castrismo en Cuba, es decir, rendirle honores a un grupo de asesinos y rateros que, en su momento, a partir del ego y el adoctrinamiento anti obrero y supuestamente “antisistema”, y a partir de la corrupción y el hurto de dinero público y de capitales “en manos del Estado socialista” engrandecieron sus figuras. Una farsa auténtica.

Un caso similar se da en la rendición de culto al “Chavismo” y el “Madurismo” en Venezuela, o al “Evoismo” en Bolivia.

Es extraño ver, o quizás no tanto, que en México y en América Latina en general la izquierda en los gobiernos, y seguramente como una lista de falacias más adula ideologías, personajes, adoctrinamientos y apegos ideológicos supuestamente anti sistema, pero lucrando del erario, cobrando por sus cargos de representatividad popular, cayendo en redes de corrupción, viviendo las mieles de un cobro con la mano derecha y una voz FALSA e inexistente de “lucha” con la mano izquierda.

Además, esta izquierda, como otras tantas el mundo, se la vive en la NULA defensa de lo que DEBIERA SERla verdadera bandera o la consigna más importante de su labor: la honra y defensa a ultranza de la integridad de la clase obrera.

Hay casos distintos e interesantes que, a partir de una visión filosófica y una reivindicación de ejemplos, han hecho eco de una forma de vivir y una manera de llevar a cabo la tarea pública de forma sobresaliente; un caso ejemplar de ello es lo que fue José “Pepe” Mujica en el Uruguay.

Un tipo que, no obstante reunirse con la oligarquía internacional mundial buscando salidas de inversión y capitalización para su país, algo más práctico en lo político que dárselas de anti sistema enalteciendo la vida dentro del sistema como en otros países supuestamente de izquierda, consiguió una reputación en el Uruguay como Jefe de Estado.

Lo anterior, a partir de su estoicismo, su austeridad, su claridad de ideas, sus principios filosóficos y sin demasiadas arrogancias ideológicas ni adoctrinamientos.

¿Veremos algo similar en México? 

No tanto por Andrés Manuel López Obrador, que dentro de lo que cabe simbólicamente enaltece una moderación en todos sentidos más limpia, creíble, fidedigna y legitima, sino por la cantidad de “actores” políticos que a partir de las modas colectivas del ahora, de la arrogancia, del oportunismo, del ego intelectual y de la apariencia lucran bastante con su actuar dentro de la política mexicana desde su supuesta pertenencia a la “izquierda”.

México se puede jactar de decir que en su “izquierda” sobreviven demasiados farsantes desde MORENA, el congreso, el senado, las secretarías de Estado y un largo etcétera.

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